jueves, 2 de julio de 2026

La desconexión de la dirigencia y la urgencia de la Patria

 

Mientras el Gobierno de Javier Milei ejecuta un brutal ajuste y entrega los resortes clave del país, el Movimiento Nacional y Popular parece haber perdido su rumbo histórico. Su dirigencia se encuentra sumergida en una interna fratricida cargada de chicanas mediáticas. Es un espectáculo que solo le interesa al microclima militante, sometiendo al espacio a un desgaste innecesario y dilapidando energías que hoy deberían estar enfocadas en una sola tarea: defender al pueblo y enfrentar al poder real.
​Después de muchos años de militancia, comparto un sentimiento que hoy asfixia a miles de compañeros: la frustración, defraudación y la dolorosa sensación de que nos están arrebatando la esperanza. Cuando miramos y escuchamos a quienes deberían conducirnos, la imagen que nos devuelve el espejo es la de una dirigencia que no está a la altura de las circunstancias, completamente disociada de las prioridades de la gente.
​La gran mayoría de los argentinos tiene demasiados problemas cotidianos como para interesarse en una interna. Ellos no quieren ver peleas de cartel; quieren que les digan cómo salir de esta crisis terminal. Pareciera que nuestros dirigentes viven en el mismo mundo ficticio que el presidente. Claro, ellos tienen el futuro resuelto y la crisis no los golpea como a los millones de compatriotas que no tienen otra alternativa que este movimiento para frenar el saqueo. De continuar así, esta parálisis peronista se convertirá en partícipe necesaria de la entrega, pavimentando el camino para cuatro años más de neoliberalismo y consolidando un estatus de colonia.
​Hay una profunda inconsciencia. Cuesta identificar al enemigo real porque se prefiere la comodidad de la batalla interna estéril. A esto se suman ciertos comunicadores del campo popular que, en lugar de exigir una unidad programática, eligen sumarse al coro de la crítica destructiva hacia adentro.
​Quisiera creer que existe una estrategia oculta y que la unidad programática y de acción aparecerá más adelante. Sin embargo, las apariciones públicas de figuras con escaso volumen popular —empeñadas en tensar las disidencias con facturas personales— demuestran que la discusión actual es por porciones de poder y no por convicciones ideológicas. Es un internismo suicida. Lo más alarmante es que de ninguna de estas voces se escucha una autocrítica sincera por los errores del pasado reciente; prefieren culpar a otros o al electorado antes que asumir su falta de comprensión ante las demandas del pueblo, un vacío que terminó permitiendo el ascenso de un engendro político como Milei.
​Si estas disputas se han de dirimir en una PASO o una interna, que se den bajo el marco de la doctrina que nos fundó: "Primero la Patria, después el Movimiento y luego los hombres". Pero esta vez nos deben garantizar al pueblo que el que gana conduce y el que pierde acompaña de verdad. No podemos permitirnos más boicots silenciosos ni candidatos vaciados por sus propios espacios. Ir separados o fracturados es un error intolerable que pagaremos muy caro. Generalmente se choca cuando se pretende imponer una sola lectura como la única realidad posible.
​El enemigo de la Patria está en Balcarce 50. Este gobierno entrega la soberanía y el patrimonio nacional, reprime la protesta social, coopta voluntades políticas, además de corrupto, coimeros, estafador y fuertemente casta. Con la complicidad del partido judicial, persigue y encarcela a dirigentes populares —como Cristina Kirchner, Milagro Sala y Julio De Vido— como un claro mensaje de escarmiento. Estamos ante un proyecto colonial y de saqueo en favor de intereses extranjeros (Estados Unidos, Israel, Inglaterra, el FMI, los fondos buitre y los magnates tecnológicos) que busca quedarse con nuestros recursos naturales y posiciones geoestratégicas: los pasos bioceánicos, las Malvinas y la Antártida. La Patria corre el riesgo de dejar de ser tal como la conocimos y soñaron nuestros libertadores.
​Si no comprendemos que el enemigo no es el compañero que piensa distinto, sino este modelo de dependencia, renunciemos entonces a ser una alternativa revolucionaria.
​Ante esta encerrona, urge una nueva etapa fundacional. Necesitamos dirigentes honestos, creíbles y con el coraje de asumir los objetivos más duros de la confrontación política. Conducciones que hablen en nombre de los trabajadores formales e informales, los jubilados, los desclasados y la Argentina profunda. Líderes que planten bandera y dejen claro ante los mercados que se va a revertir cada remate y cada derecho destruido.
​Es momento de reafirmar las banderas de Justicia Social, Independencia Económica y Soberanía Política, avanzando hacia una democracia más directa y una justicia genuinamente popular. Debemos recuperar un Estado eficiente y eficaz como ordenador social, desplazando al mercado de áreas vitales como la salud, la educación, los recursos estratégicos, la tecnología y ciencia. El pueblo ya no tiene tiempo para esperar, y no soporta una mentira más.

PD. A Cristina no la persiguen por sus errores, sino por sus aciertos. Su condena y privación de libertad son el precio que paga por haberse negado a subordinar el país al poder económico, por rechazar el alineamiento automático con Estados Unidos y por no ceder ante la extorsión de los fondos buitre. El verdadero temor del entramado judicial y económico no es a la figura de Cristina, sino a lo que ella representa y a lo que hizo por la gente.
​Hoy por hoy, sigue siendo la dirigente más trascendental de nuestro Movimiento. Creo firmemente en su inocencia y en la injusticia de su situación. Por eso, el grito de "Cristina Libre" no es un simple eslogan: es una bandera innegociable y un imperativo para la salud de nuestra democracia. Y, sobre todo, debe ser siempre un factor de unidad, jamás una excusa para dividir al peronismo.

​Durante años, en cada acto se cantó una advertencia que sonaba a juramento sagrado: "Si la tocan a Cristina, qué quilombo se va a armar".
​Y un buen día, la tocaron. Vaya si la tocaron. Le gatillaron en la cabeza a centímetros del rostro, la sentaron en el banquillo de los acusados, la condenaron y la proscribieron de las urnas. La secuencia fue total, explícita y demoledora. Sin embargo, frente a semejante embate, el rugido se quedó en susurro: no hubo resistencia mística, ni reacción masiva, ni una marea organizada a la altura de lo que la épica militante prometía.
​Pasando el limpio: el famoso "quilombo" brilló por su ausencia, quedando solo en una rima de barricada. ​El interrogante que quema: Es el desgaste de una época donde la mística de las palabras terminó chocando de frente con la apatía de la realidad.

​Al mismo tiempo, el futuro nos exige mirar hacia adelante. Creo profundamente en el trasvasamiento generacional y en la urgencia de abrir paso a nuevos dirigentes. Sin embargo, no se trata de "tirar a un viejo por la ventana todos los días". La renovación verdadera se construye uniendo fuerzas: la vitalidad de las nuevas generaciones debe amalgamarse con la experiencia y la sabiduría de nuestros líderes históricos.
​Seamos realistas: en el escenario político actual, la libertad de Cristina solo será un hecho si el peronismo triunfa en las urnas en 2027, utilizando todos los resortes institucionales que prevé la Constitución Nacional. La historia no se repite de manera idéntica; esta vez no habrá un "renunciamiento de Cámpora", ni un López Obrador-Claudia Sheinbaum. 
El camino es una victoria contundente que le devuelva al pueblo su futuro y, a su líder, la libertad.

Nota de Abril de 2025: Que Cristina o que Axel, aquí no hay antinomia.
https://lzrsocialypopular.blogspot.com/2025/04/que-cristina-o-que-axel-aqui-no-hay.html?m=1

Daniel Fernández 
Julio 2027

martes, 16 de junio de 2026

TATY

 


POR SIEMPRE TATY: 
GRACIAS POR TU LUCHA Y TU EJEMPLO. VUELA ALTO E ILUMINANOS. 
HLVS
MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA.

A Taty...EN VUELO.
====================
Tu pañuelo blanco, 
se llenó de historias
y a la par del pueblo, 
caminó con fe.
Por cada injusticia, 
por cada reclamo,
nunca hubo cansancio, 
siempre tu altivez.
Cuando el infortunio 
golpeó crudamente
en lo más preciado 
que posee un ser,
con esa tú estampa 
de pantera herida
saliste ha hacer frente 
sin importar que.
Hoy, quiero nombrarte, 
mujer, madre, amiga.
Hoy, quiero nombrarte, 
fuerza, garra y fe.
Por los treinta mil 
que nunca volvieron
y con la esperanza 
en que alguna vez,
esos que de espanto 
al pueblo cubrieron 
paguen con el precio 
justo, que tal vez,
no encuentren ni cielo, 
ni infierno ni sitio,
que albergue a esos monstruos 
de un tiempo que fue.
Carlos Parrella.

domingo, 14 de junio de 2026

​EL ARTE PERDIDO DE ESCUCHAR


La cultura del monólogo

A medida que pasa el tiempo, confirmo con mayor certeza que atravesamos una época despiadadamente individualista, en la que la ansiedad y el vértigo nos consumen. Vivimos en un entorno donde a casi nadie le interesa la opinión o el pensamiento ajeno; un mundo acelerado donde la gente no se molesta en leer más de 120 caracteres, una apatía que se agudiza especialmente en aquellos que dicen ser nuestros representantes.

En las redes sociales, lejos de consolidarse como espacios de debate público donde convivan el disenso y la coincidencia desde el respeto mutuo, se han transformado con frecuencia en escenarios de hostilidad, polarización y descalificación del otro. En gran medida, este fenómeno se ve potenciado por el anonimato que facilitan las plataformas, el cual diluye la responsabilidad individual. El objetivo imperante parece ser la imposición de la postura propia a cualquier costo, ignorando sistemáticamente los argumentos ajenos y anulando la posibilidad de un diálogo genuino.
​Asimismo, la dinámica actual premia la búsqueda frenética de seguidores mediante contenidos banales y de escaso valor intelectual. Aunque una gran parte de los usuarios utiliza estos medios para mantenerse informados, la proliferación de noticias falsas y la manipulación de la verdad son una constante. Curiosamente, una de las señales más evidentes para detectar la falsedad de un discurso es el tono con el que se presenta: cuando una afirmación carece de fundamentos sólidos, suele escudarse detrás de la agresión, el insulto y la deshumanización del interlocutor.
Además, los algoritmos direccionan la información, creando un único punto de vista, empático con el que lo consume.
Luego de sucesivos fracasos electorales y de gestión, algunos dirigentes ensayan hoy un discurso de autocrítica y exclaman la necesidad de «volver a escuchar al pueblo». Sin embargo, la esencia del político tradicional a menudo los traiciona: cuando están frente a frente con la ciudadanía, aflora una soberbia estructural. No cesan de hablar, de monopolizar la palabra y de exigir que se valoren exclusivamente sus ideas, opiniones y proyectos. En ese ejercicio de egocentrismo, ignoran por completo el pensamiento ajeno. Olvidan que la escucha auténtica debe ocurrir de manera constante, y no como un recurso de emergencia antes de que el descontento se exprese con contundencia en las urnas.
​Por lo general, la dirigencia política solo simula permeabilidad en tiempos de campaña. Es entonces cuando pretenden valorar la opinión pública, endulzando el ego y el oído del electorado con el único fin de asegurar el voto. La cruda realidad es que oyen por conveniencia instrumental; el trasfondo de sus decisiones permanece ajeno a las demandas ciudadanas. De hecho, parece operar una regla de proporcionalidad inversa: a mayor cuota de poder, menor es la capacidad de escucha. Una vez consolidados en sus cargos, la autocomplacencia nubla su juicio, volviéndolos impermeables a visiones alternativas. Esta desconexión sistemática explica por qué el ciudadano común ha caído en una profunda apatía democrática, sintiéndose crónicamente frustrado y traicionado por quienes deberían representarlo.

​Se necesita coraje para pararse y hablar, pero se necesita mucho más valor para sentarse y escuchar.
​Callar es el principio y el fin de la verdadera comunicación. Mientras uno habla, es imposible incorporar nuevos conceptos y, además, se interrumpe el hilo argumental del interlocutor.
​Por todo esto, lamentablemente, estamos como estamos como sociedad y como país. Y es bajo este escenario de desconexión y degradación del debate que terminamos teniendo a un desquiciado y mediocre como Milei en el gobierno.

“No es que los pueblos tengan los gobiernos que se merecen, sino que la gente tiene los gobernantes que se le parecen”. André Malraux 

Daniel Fernández 
Junio 2026

lunes, 8 de junio de 2026

Patricio Rey, Indio Solari = Carlos Alberto Solari

 

Aunque nacimos el mismo año y crecimos en la misma época, respiramos el mismo aire de transformaciones y desiluciones colectivas, nunca fui ricotero ni lo soy y escuché muy poco su música pero sí compartí muchas de sus reflexiones de vida, sociales, humanas y políticas.
​Con su muerte, me sorprendió la masividad y la transversalidad generacional de su impacto.
​Sospecho que hoy representa la resistencia, el antisistema; es lo contracultural. Es uno de los que mejor reflejó e interpretó el sentimiento del pueblo.
​Esta masividad, para mí, se dio siempre en las orillas del circuito de la cultura oficial, de forma independiente a la industria musical y lejos de los medios masivos de comunicación para la difusión de sus trabajos. Es el pueblo el que se siente identificado o cobijado por sus letras. Esto demuestra que se puede llegar masivamente a la gente sin las redes sociales, un llamado de atención para esos fundamentalistas digitales que suponen que todo pasa por las pantallas. Cuando el mensaje es claro y potente, y quien lo expresa es creíble y coherente, todo es posible. Siento que es como el peronismo: a pesar de la voluntad de muchos de silenciarlo o eliminarlo, se transmitió a lo largo del tiempo de boca en boca, y su legado perdura en la memoria colectiva.
​Ver al pueblo despidiéndolo me conmueve y me hace recordar las muertes de Evita, Perón, Néstor y el Diego.
​Cuánto tendría que copiar de su postura y comportamiento la dirigencia nacional y popular.
​Queda claro que a esta masa del pueblo hoy todavía no hay quien la represente, la agrupe y la contenga (aunque muchos pedían por Cristina); al igual que el "Ni Una Menos", son factores que darán mucho que hablar para cambiar esta historia.
​Es esa Argentina subterránea e invisibilizada, pero que está ahí, y que ante un acontecimiento que la conmueve, sale a la calle a expresar su sentimiento.
​El Indio representa la contracara de Milei: es la versión antisistema, rebelde, coherente, honesta, brillante y buena.

Daniel Fernández 
Junio 2026

miércoles, 3 de junio de 2026

NADIE SE SALVA SOLO

Ya se que estamos en épocas individualistas dónde a nadie le interesa lo que piensa el otro y no leen mas de 120 carácteres, pero me atrevo a dejarles estás reflexiones de:
Enrique Dussel, el fundador de la ‘Filosofía de la Liberación’ que dirigió Morena
El filósofo argentino naturalizado mexicano revolucionó la forma en la que se estudian los fenómenos políticos y sociales de toda América Latina.
ESPERO QUE SE ATREVAN A LEERLO. 
«El héroe solitario no te va a liberar»

Así lo advierte el pensador Enrique Dussel después de décadas de filosofía de la liberación. El cambio real ocurre cuando la comunidad recupera la palabra, el pincel y la decisión.

Por Redacción Nota Antropológica 

Un grupo de muralistas llegó a una comunidad autónoma en Chiapas. Traían pinceles, técnica y años de formación, pero la comunidad miró los murales y no entendió nada. “Solo ellos sabían lo que iban a mostrar”, dijeron después. Entonces optaron por tomar el asunto en sus manos y les pidieron a los artistas que pintaran junto con ellos. Que escucharan y que obedecieran. Hoy, en esa región zapatista, el pueblo decide qué se pinta, cómo se pinta y para qué.

El pensador argentino-mexicano Enrique Dussel recupera esta escena en su libro Siete ensayos de filosofía de la liberación y con ella se pregunta ¿Quién libera a quién? ¿El líder iluminado que rompe las cadenas? ¿La clase obrera organizada en las fábricas? ¿El pueblo entendido como una masa uniforme? ¿O acaso los movimientos sociales que hoy habitan los territorios, las calles y las memorias?

Dussel reconoce que existe un momento en que una figura valiente encarna la rebeldía, lo llama la segunda configuración de la política. Allí aparecen Miguel Hidalgo, el Che Guevara, los comandantes zapatistas en 1994. Es el instante de la ruptura. El instante en que alguien dice “basta” y otros lo siguen, pero el filósofo también advierte que ese heroísmo es apenas un comienzo, no un destino. Sin una comunidad que lo sostenga, sin una organización que lo critique, el mesías puede terminar convertido en lo mismo que combatió. El poder absoluto fetichiza y corrompe. Incluso el poder revolucionario.

Por otra parte, la tradición marxista sostuvo durante más de un siglo que la clase obrera industrial era el motor de la historia. Dussel no descarta esa herencia, pero señala que hay algo que no ve y es que el trabajador asalariado no aparece de la nada. Antes de ser clase, ha sido pobre. Es el campesino que llegó a la ciudad sin nada que vender más que su propio cuerpo. Es el migrante excluidoz es el “pobre antes de la fiesta del capital”. Allí, en esa exterioridad, en ese lugar de desposesión, se encuentra el origen ético de la liberación. No en la fábrica. En la vida que el capital subsume y exprime.

Dussel señala que en el capitalismo global, los obreros de los países ricos suelen beneficiarse de la explotación de los obreros del Sur. Si un trabajador alemán o estadounidense rechaza al migrante pobre, estaría actuando en contra de su propio interés de clase. En este caso el “proletarios del mundo, uníos” se vuelve un eslogan, no es que estén unidos y se vuelve cada vez más difícil de realizar.

Entonces, ¿quién queda? Dussel propone una categoría que durante décadas fue despreciada por las ciencias sociales más exigentes. El pueblo. Pero no un pueblo romántico ni homogéneo. El filósofo rescata este concepto y lo somete define con precisión. El pueblo, explica, es un concepto analógico. Esto significa que tiene una zona de semejanza, pero también múltiples distinciones internas. En lenguaje cotidiano: todos los de abajo se parecen en algo, pero no son idénticos. No es lo mismo un campesino mapuche que una mujer afrocolombiana desempleada. No es lo mismo un migrante haitiano que una maestra rural en Oaxaca.

Dussel ha distinguido cuatro maneras de entender al pueblo. La primera es la más amplia. El pueblo como el conjunto de habitantes de un territorio. Es la definición que usan los Estados y los censos. Pero esa versión, advierte, no es crítica. Puede ocultar las contradicciones internas. La segunda es la que interesa a la liberación. El pueblo como el bloque social de los oprimidos. Allí entran los que sufren desempleo, falta de tierra, educación precaria, salud negada. Es la definición que usaba Fidel Castro enumerando a los 600 mil desempleados, los 400 mil campesinos sin tierra, los 30 mil maestros mal pagados. Ese pueblo no es una abstracción. Tiene hambre. Tiene historia.

La tercera distinción es quizás la más importante. Dussel habla del pueblo como exterioridad creadora. No solo como víctima dentro del sistema. Sino como aquello que el sistema no ha logrado capturar del todo. Las lenguas originarias que persisten. Los rituales comunitarios que el mercado no ha disuelto. Las memorias de resistencia que viajan de abuelos a nietos. Esa reserva cultural y estratégica, esa potencia que no se agota en la denuncia, es la que permite imaginar y construir otro mundo. La comunidad zapatista que decide qué pintar en sus murales está ejerciendo esa potencia. No está pidiendo permiso. Está creando.

La cuarta acepción, en cambio, es defectiva. Dussel llama populismo a esa versión del pueblo que sirve para manipular mayorías sin participación real. Si un líder carismático habla en nombre del pueblo pero no escucha al pueblo, probablemente esté cayendo en esa trampa. Ese riesgo acecha a cualquier proyecto que no construya mecanismos horizontales de decisión.

¿Cómo se organiza este pueblo analógico? Dussel no lo imagina como una masa uniforme ni como una suma de individuos aislados. Apuesta por los movimientos sociales. El movimiento feminista, el ecologista, el de los pueblos originarios, el de los desempleados, el de los afrodescendientes. Cada uno tiene su propia lucha, su propio ritmo, su propio lenguaje. Pero pueden articularse. Pueden estar traduciendo sus necesidades entre sí. Pueden construir una hegemonía desde abajo. No una hegemonía de dominación. Una de diálogo y de poder obediencial.

El poder obediencial, acuñado por el zapatismo y adoptado por Evo Morales en Bolivia, funciona así: quienes mandan, mandan obedeciendo. No es una frase bonita. Es una inversión de la lógica tradicional. El poder no reside en el gobernante. Reside en la comunidad. El representante no es un jefe. Es alguien que cumple órdenes y si no las cumple, probablemente la comunidad lo retire.

¿Y el héroe? ¿Y el individuo que imaginó Kant? Dussel le asigna un lugar secundario pero necesario. El héroe podría ser el que mejor escucha el latido de su pueblo. El que sabe interpretar lo que la comunidad quiere pero aún no ha podido expresar. El artista genial, dice Dussel, no es el que inventa de la nada. Es el que ha oído el canto popular y lo ha llevado a su máxima expresión. Beethoven probablemente no habría compuesto el Himno a la Alegría si no hubiera escuchado a los campesinos alemanes festejando la vendimia. El genio obedece al espíritu colectivo. Lo lleva a su punto más alto, pero la fuente sigue siendo el pueblo.

Este debate no ha ocurrido solo en los libros. Ocurre hoy en las calles de Bogotá, en las asambleas mapuche, en las ollas comunes de Argentina, en las marchas feministas de Chile, en los territorios indígenas de Brasil. Ocurre cada vez que una comunidad decide que sus murales los pintará ella misma. Ocurre cuando un sindicato elige no aliarse con el capital extractivista. Ocurre cuando un movimiento ecologista se reconoce en la lucha de un movimiento de mujeres.

Dussel propone una arquitectónica de tres tiempos, en la que en un primer momento, el orden vigente se muestra como totalidad dominadora. Allí el pueblo es apenas población, número, estadística. En un segundo momento, la ruptura, donde aparecen los héroes, los mesiánicos, los que dicen no. Es el momento del grito. Pero luego viene un tercer momento. El más difícil. El de la construcción. Allí no basta la negativa. Hay que crear instituciones. Hay que diseñar políticas. Hay que gobernar obedeciendo y allí, el pueblo deja de ser solo multitud y se convierte en potencia creadora.

Muchos movimientos podrían haberse quedado atrapados en la segunda configuración. Critican, denuncian, rompen, pero no construyen. Otros, en cambio, nunca han salido de la primera. Aceptan el orden y solo piden reformas. La política de la liberación, en cambio, requiere atravesar las tres etapas y en cada una, el sujeto cambia. El héroe de la ruptura no es el mismo que el arquitecto del nuevo orden. El partido de vanguardia no es el mismo que la asamblea comunitaria.

Si llegaste hasta este punto de la nota cuéntame en los comentarios en tu caso ¿En qué momento del proceso te encuentras? ¿Sigues esperando que alguien venga a liberarte, o ya formas parte de ese nosotros que decide qué pintar en sus propios muros? Te leo en los comentarios. 

Fuente: Dussel, E. (2020). Siete ensayos de filosofía de la liberación. Madrid: Trotta. (Capítulos 1 y 4)

#notaantropologica #filosofíadelaliberación #puebloymovimientos #pensamientodescolonial
https://enriquedussel.com/

martes, 12 de mayo de 2026

MARCHA DE FINANCIAMIENTO A UNIVERSIDADES

12 de Mayo 2026


Apoyo la marcha universitaria; su lucha se valora y se respeta. Pero creo, modestamente, que no alcanza. Así como no sirvieron de mucho las marchas y protestas sectoriales contra Menem (la Carpa Blanca, los jubilados, el MTA), pareciera que la historia se repite. Los reclamos fragmentados solo benefician al Gobierno o permiten que solo los sectores más fuertes consigan algo. El problema es el modelo. ​Si lo que se pretende es ponerle un límite al gobierno de Milei, es necesario que todos los sectores dejen de jugar al "don pirulero" —donde cada cual atiende su juego— y se unan en una gran marcha federal. Una unión por la educación pública, los jubilados, las personas con discapacidad, la salud pública, los científicos del INTI y el INTA, el Servicio Meteorológico, las organizaciones sociales y los obreros. Todos los afectados, cada uno con su reclamo, pero bajo una sola consigna: SALVAR LA PATRIA. ​Me surge una gran duda, si el individualismo se reflejará en algún sector: Supongamos que Milei resuelve cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario y gira los fondos correspondientes. ¿Qué pasará entonces con los reclamos de los jubilados, los enfermos terminales o los médicos del Garrahan, el Posadas y el Bonaparte? ¿Qué sucederá con los trabajadores del INTA e INTI, los científicos y las organizaciones sociales que denuncian la falta de asistencia en comedores y merenderos? ​¿Acompañarán los universitarios con el mismo ímpetu y movilización a todos los sectores castigados, tal como lo hicieron por sus propios derechos? NADIE SE SALVA SOLO. ¡EL MODELO ES EL PROBLEMA!



sábado, 9 de mayo de 2026

El Gobierno Libertario, emblema de la Mediocridad y la Crueldad

 


Queda hoy bajo la luz de los hechos que esta administración no es más que una cleptocracia de la mediocridad, compuesta por marginales, trepadores e improvisados con afecto a la corrupción. Esta facción, tras irrumpir de forma azarosa en el poder, se ha dedicado a desvalijar el Estado con la urgencia frenética de quien se sabe efímero. Son el síntoma de una sociedad en crisis, frustrada y desesperanzada, manipulada por los hilos invisibles de algoritmos e inteligencias artificiales, pero también protegida por una complacencia social que roza la complicidad.

Todo es fruto del enfermiso odio masoquista de un sector de la sociedad "anti peronista". 

​Mientras el tejido social se desgarra, el poder económico —tanto el enclave financiero local como el capital extractivista extranjero— aplaude y sostiene este asalto. El objetivo es nítido: la enajenación de la soberanía y la captura a precio vil de los recursos estratégicos de la Nación. Este proyecto de entrega se completa con una subordinación servil (Donald Trump y Benjamín Netanyahu), a intereses geopolíticos ajenos, alineándose ciegamente con agendas externas que condenan nuestra soberanía.

La podredumbre institucional emerge en cada estrato de la gestión, manifestándose en una serie de hitos de impunidad:

​Desde las irregularidades del "Caso Libra" hasta el entramado de coimas, retornos y sobornos en la ANDIS.

​Los sobreprecios en el área de discapacidad y el ingreso impune de vuelos privados sin controles aduaneros, que sugieren un retorno a las prácticas más oscuras del contrabando y venta de influencias.

​Un festival de viajes suntuosos, préstamos millonarios del Banco Nación otorgados a la propia casta de funcionarios y el crecimiento patrimonial injustificado.

​La crueldad alcanza su cenit en la gestión del hambre: resulta moralmente intolerable el secuestro de alimentos en galpones mientras los comedores populares quedan desiertos. Los apellidos vinculados a este proceso de desguace —Milei, Menem, Sturzenegger, Caputo, Adorni, Reidel, Espert, Villaverde, Pettovello— serán algunos que quedarán inscriptos en la historia como los artífices de un vaciamiento sin precedentes.

​La Falacia del Ajuste: "No hay plata" (para el pueblo)

​La consigna de la escasez es, quizás, la mentira más violenta de nuestra historia moderna. El "no hay plata" es una sentencia selectiva contra los vulnerables. 

​Se niegan medicamentos a jubilados y recursos a personas con discapacidad.

​Se asfixia a las universidades, se desmantela el sistema científico-tecnológico y se desfinancia la salud pública.

​El desmantelamiento de organismos técnicos y científicos demuestra que el objetivo no es el equilibrio fiscal, sino la ignorancia programada. Un pueblo sin educación ni ciencia es un pueblo incapaz de resistir el despojo.

​​Estamos ante un plan siniestro y malvado de desguase, entrega y demolición social. Es un método diseñado para arrasar el tejido nacional, empujando a las mayorías hacia una marginalidad irreversible. En su esencia, se trata de un genocidio social que busca reducir a cenizas el porvenir de la Nación para construir, sobre sus ruinas, un modelo de exclusión y servidumbre.

"Nada cambiará mientras no se depure y democratice la justicia, y se meta en cintura al poder económico. Solo así este podrá aportar al progreso del país y al bienestar del pueblo, en lugar de creerse su dueño. El objetivo final debe ser democratizar la felicidad, la alegría y el placer de las grandes mayorías."

"El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos."

"El presente momento histórico es de una gravedad indecible, sus consecuencias pueden ser gravísimas, hagamos de tal modo que se resuelva el mayor número posible de las cuestiones dejadas irresueltas por el pasado y que la humanidad pueda volver a emprender su camino."

Antonio Gramsci


Mayo 2026

Daniel Fernández

sábado, 2 de mayo de 2026

LA FALSA ILUSIÓN DE LIBERTAD



Crisis de la libertad 

Quiero compartir el siguiente comentario de Hernán Brienza del libro de Byung-Chul Han (1), que me resultó interesante: 

En su libro Psicopolítica, Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder (Byung-Chul Han), plantea una fuerte crítica al neoliberalismo y lo caracteriza como un dominio que seduce y que consigue que los individuos se sometan voluntariamente. El individuo lo hace para cumplir lo que él cree su proyecto de vida, pero no se trata de otra cosa que de una autoexplotación en su búsqueda constante de rendimiento -o de productividad-, por lo que, el capital se sirve del individuo, convirtiendo la libertad individual en libertad de capital. Y en esa relación de autoexplotación individual, la lucha de clases se transforma en una lucha personal, interna.
Para Byung-Chul Han, la contracara de esta autoexplotación es la aparición de la culpa individual por no conseguir los objetivos deseados en la vida, excluyendo o velando la responsabilidad de la explotación del sistema capitalista en la frustración individual. Ese sentimiento de frustración se convierte en depresión e impide a los sujetos tomar conciencia social y accionar libremente: "Nos endeudamos permanentemente para no tener que actuar, esto es, para no tener que ser libres ni responsables. [...]  No es el capital el nuevo Dios que otra vez nos hace culpables?"
Así, la autoexplotación y autoculpabilidad se convierten en un mecanismo de auto vigilancia que Han denomina panóptico digital, recuperando el concepto arquitectónico de Jeremy Bentham y el distópico de George Orwell. La ilusión de libertad también se manifiesta en la demanda de transparencia en el sentido de publicitar todo lo privado- y en la necesidad de compartir toda clase de datos en la esfera digital, para generar y consumir información, eliminando toda clase de barreras -incluidas las psicológicas-. De esa manera, se <desinterioriza» al individuo en pro de la comunicación, quedando expuesto a la mirada del Otro. Todo esto transforma al ciudadano en consumidor. Y las protestas ciudadanas se limitan a refunfuñar, como si el ciudadano fuera en realidad un cliente desencantado que se conforma con completar el libro de quejas y no formara parte de una comunidad.
Por eso, Han sostiene que la mejor manera de someter al individuo es explotando sus emociones, haciendo de ellas medios de producción. Se venden significados emocionales que se vinculan a la libertad con el objetivo de generar inestabilidad e impulsividad en el proceso productivo. Y explica: «La aceleración de la comunicación favorece su emocionalización, ya que la racionalidad es más lenta que la emocionalidad».
La aparición del Big Data permite analizar la ingente cantidad de datos que se generan en Internet y produce entonces lo que Han llama el «totalitarismo digital». En él no solo todos están vigilados por todos, sino que incluso se fomenta la autovigilancia a través de las «tecnologías del yo emociones positivas se incentiva a los individuos a compartir sus experiencias, a optimizar su yo para dar siempre más de sí y a demandar transparencia a través de todo un entramado de comunicación y consumismo.

Hernán Brienza: de su libro, "Para que sirvió el peronismo?"

(1) Byung-Chul Han es, sin duda, uno de los filósofos más leídos y difundidos del momento. Gran capacidad de síntesis de las grandes ideas, buena exposición, relacionamiento de conceptos y un lenguaje audaz que enfrenta al lector con su propia situación personal, política y existencial

miércoles, 29 de abril de 2026

1 de Mayo, Resignación o Lucha

 


El 1 de mayo, entre la resignación o la lucha

​¡Feliz Día del Trabajador!: activo o pasivo, ocupado o desocupado.

​En esta Argentina de Milei, donde el trabajador formal es una excepción, algunos aceptan la informalidad con resignación y frustración con tal de apenas sobrevivir. Otros, en cambio, han sido convencidos de que la "libertad" consiste en trabajar 12 horas los 7 días de la semana, renunciando a sus derechos (autoexploración). A estos mismos, en un futuro cercano, se los persuadirá de que su mayor libertad es trabajar por un plato de comida y un catre; y así, el 1 de mayo, terminarán festejando con un asado de carne y chorizos de burro. Así estamos celebrando el día del trabajador en esta nueva Argentina.

​En este contexto, conmemorar el 1 de mayo nos obliga a reflexionar sobre la reconfiguración del orden mundial y el quiebre de los pactos sociales que, durante décadas, sostuvieron nuestra identidad nacional. Es un hecho incontrastable: la Argentina de las últimas décadas ha entrado en una fase de desilusión y destrucción sistémica. De aquella nación productiva, con ascenso social, solidaria y soberana, hoy no parece quedar nada. Lo que antes nos unía bajo los valores de la justicia social, hoy está siendo sustituido por un hiperindividualismo que intenta desarticular cualquier acción colectiva. Ningún cambio ha sido para mejorar, sino que el único fin es destruir.

​No solo enfrentamos un clima político hostil; estamos atravesando una mutación profunda en el mercado laboral. La automatización y la digitalización amenazan con desplazar puestos de trabajo tradicionales a una velocidad sin precedentes. Frente a este avance del tecnocapitalismo financiero, inteligencia artificial y el individualismo imperante, el sindicato debe volver a ser el núcleo de nuestra identidad, reconstruyendo lazos de solidaridad que trascienden la fábrica o la oficina y abracen al conjunto de la sociedad.

​La salida de esta decadencia requiere dirigentes lúcidos, capacitados y una firme determinación ética y vocación de lucha. Necesitamos una conducción sindical audaz, que no solo defienda lo conquistado, sino que tenga la visión de imaginar un nuevo "ser nacional" capaz de recuperar la dignidad del trabajo y nuestra soberanía nacional.

​Frente a quienes pretenden convertir la libertad en esclavitud y el derecho en privilegio, nuestra respuesta debe ser la unidad inquebrantable. No hay salvación individual en una sociedad que se fragmenta. Este 1 de mayo, reafirmamos que la única lucha que se pierde es la que se abandona. Recuperemos aquella base trabajadora del 17 de octubre, esa que fue contracultural, contrahegemónica, incorrecta y rebeldes. "El peronismo es el hecho maldito del país burgués" Cooke. Es el momento de comenzar a pensar nuevas pautas refundaciónales en lo político, legal, económico, social, trabajo y tecnología. Por nuestra historia, por nuestras familias y por la soberanía de nuestra patria: ¡Unidos, organizados y en lucha revolucionaria por la dignidad del que produce!


Abril de 2026
Daniel Fernández 

jueves, 23 de abril de 2026

LA CRUELDAD TIENE NOMBRE


Adolf Hitler, junto a jerarcas nazis como Reinhard Heydrich y Otto Adolf Eichmann, perpetró un genocidio sistemático y una persecución implacable contra grupos catalogados como "indeseables" o "enemigos" raciales y sociales, bajo el plan denominado la "Solución Final". Además de la aniquilación de millones de judíos, este régimen eliminó sistemáticamente a personas con discapacidad —a través del Programa T4—, así como a gitanos, homosexuales, Testigos de Jehová y opositores políticos, bajo una lógica de purga social.

​Al observar el contexto actual en Argentina, las políticas implementadas por el presidente Javier Milei operan bajo una lógica de deshumanización análoga, dirigida contra jubilados, personas con discapacidad, pacientes con enfermedades oncológicas, minorías LGTB, feministas, ecologistas, inmigrantes y opositores. Aunque la retórica y los mecanismos difieren, la crítica apunta a que el resultado es una exclusión violenta de amplios sectores de la sociedad, marginados al ser considerados obstáculos para el modelo vigente.

​Mientras que el genocidio hitleriano se sustentaba en la construcción ideológica de una "raza superior" (la aria), la política de ajuste actual se fundamenta en un dogma económico donde el mercado y la acumulación de capital se posicionan por encima de la dignidad humana. Bajo esta visión económica, la gestión pública parece operar bajo la premisa de que millones de ciudadanos son "excedentes" o "inviables", sacrificando el bienestar de la mayoría en favor de unos pocos sectores privilegiados. Nos encontramos, ante esta perspectiva, bajo una gestión cuyo mesianismo y desapego por las consecuencias sociales generan un clima de profunda incertidumbre y crueldad institucionalizada.


El Papa Francisco: "el dios dinero" como un ídolo que genera injusticia, egoísmo y "sociedades inhumanas".


La obra del Marqués de Sade, Los 120 Días De Sodoma: Aborda la tiranía del poder absoluto, el sadismo, la coprofagia, la tortura y el asesinato como máxima expresión de libertad del libertino.

Milei, Stuzenehger, Pettovello, Adorni.


Abril 2026

Daniel Fernández





sábado, 14 de marzo de 2026

EL RETORNO DE LA COLUMNA VERTEBRAL

Hacia una Densidad Estratégica del Movimiento Obrero

​En un contexto signado por la "arquitectura de la agresión" y una disputa feroz por una "torta" económica que amenaza con achicarse, el Movimiento Obrero se encuentra ante una encrucijada histórica. La resistencia sectorial y la negociación paritaria, aunque vitales, hoy resultan insuficientes. Para volver a ser el protagonista del destino nacional, el sindicalismo debe abandonar el repliegue corporativo y recuperar su densidad estratégica.

​A continuación, analizamos las seis claves politológicas para transformar la resistencia en un proyecto de poder real.

​- La Legitimidad de la Base Ampliada

​El poder del sindicato ya no puede medirse únicamente por el carnet del afiliado formal. En un mercado laboral fragmentado, la representación debe ser transversal.

​El desafío: Integrar al trabajador informal, al monotributista, al cooperativista y al profesional precarizado.

​La premisa: Si el sindicato no habla por todos los que trabajan, su voz se debilita. Ampliar la base no es un gesto de solidaridad, es una necesidad de acumulación política.

​- Del Pliego de Reivindicaciones al Programa de Nación

​El Movimiento Obrero suele quedar atrapado en la "agenda defensiva" (salario y convenios). Sin embargo, el salto cualitativo implica discutir la distribución primaria.

​Propuesta integral: El sindicalismo debe tener una voz técnica y política sobre matriz productiva, energía, política industrial y ciencia.

​El giro: No se trata solo de discutir cuánto nos toca de la torta, sino de definir cómo se cocina esa torta y qué modelo de desarrollo la sustenta.

​- Cuadros para la Conducción: Formación y Técnica

​Sin cuadros no hay conducción, y sin conducción el sindicalismo queda reducido a una fuerza de choque coyuntural. La institucionalización de la formación es el cimiento de la autonomía.

​Capacitación multidimensional: Es imperativo contar con dirigentes formados en economía aplicada, geopolítica, derecho laboral comparado y gestión pública.

​Objetivo: Sentarse a la mesa de decisiones con herramientas técnicas que permitan no solo demandar, sino proponer y gestionar.

​- El Poder como Red: La Construcción Territorial

​El gremialismo debe romper las paredes de la fábrica o la oficina para insertarse en la comunidad. El poder real es una red social organizada.

​Articulación estratégica: Crear alianzas sólidas con PyMEs, clubes de barrio, universidades y cooperativas.

​Estrategia: Convertir al sindicato en un actor territorial que articule con las fuerzas vivas de la sociedad civil, fortaleciendo el tejido frente al avance de la desintegración social.

​- Autonomía Electoral y Sujeto Político

​El sindicalismo no puede seguir siendo el "apéndice" de candidaturas ajenas. La participación en las urnas debe responder a una identidad propia y a una agenda programática.

​Disputa de espacios: Buscar representación en las listas no por cuotas de nombres, sino para condicionar las agendas legislativas y ejecutivas.

​Identidad: Ser un sujeto político con capacidad de veto y de propuesta, manteniendo siempre la especificidad del interés trabajador como norte.

​- La Batalla Cultural: Recuperar la Narrativa del Trabajo

​Finalmente, el Movimiento Obrero debe reinstalar al trabajo como el ordenador central del contrato social.

​Contrarrelato: Frente a una política que a veces gira en torno a la especulación financiera o al consumo sin producción, el sindicalismo debe imponer la premisa de que no hay nación soberana sin trabajo digno.

​El centro del tablero: Si el trabajo vuelve a ser el eje, el trabajador deja de ser un costo para volver a ser el motor del país.

​Conclusión: De Actor Corporativo a Actor Constitutivo

​El paso de ser un "actor corporativo" (que defiende lo suyo) a un "actor constitutivo" (que define el rumbo del país) es la tarea de la hora. En tiempos de crisis y agresiones sistémicas, cuando el Movimiento Obrero se atreve a pensar el país en su totalidad, deja de ser una parte del problema para volver a ser la columna vertebral del proyecto nacional.

​"Cuando el Movimiento Obrero piensa el país, deja de ser parte y vuelve a ser columna vertebral."

Daniel Fernandez

Marzo 2026

LA TRITURADORA DE LA NACION

El Experimento de Milei contra la Democracia Argentina

​Argentina atraviesa una crisis que ya no solo es económica, sino profundamente ética y civilizatoria. Bajo la conducción de Javier Milei, el país ha ingresado en una fase de degradación acelerada, donde el ejercicio del poder parece haberse desprendido de los límites constitucionales para convertirse en una herramienta de castigo y desarticulación social.

​- El Autoritarismo como Método: El Topo que Roe la Constitución

​Milei no oculta su desprecio por las instituciones que juró proteger. Al autodefinirse como un "topo que destruye el Estado desde adentro", ha inaugurado una gestión que desconoce las leyes votadas y utiliza el Decreto de Necesidad y Urgencia como un ariete contra la división de poderes.

​La dinámica política se ha transformado en un mercado de transacciones oscuras: denuncias de compra de legisladores y extorsión sistemática a gobernadores mediante el ahogo financiero. No es una batalla cultural; es una demolición institucional donde la Ley es opcional y la voluntad del Ejecutivo es absoluta. Las sospechas de corrupción en organismos sensibles como ANDIS, ANSES y PAMI sugieren que, tras la retórica de la "motosierra", se esconden los mismos vicios de siempre, ahora bajo un manto de opacidad deliberada.

​- La Apología de lo Marginal y el Elogio de la Mafia

​Lo más alarmante del fenómeno Milei es su defensa filosófica de figuras que cualquier sociedad civilizada considera parias. Al afirmar que "entre la mafia y el Estado prefiere a la mafia", Milei rompe el contrato social básico. Su justificación de la contaminación ambiental ("¿dónde está el daño?"), la promoción de la venta de órganos como un "mercado más" y su validación de la libre portación de armas, configuran un universo donde el descarte humano es el código común.

​Esta narrativa no es inocente. Al defender a especuladores, usureros e incluso relativizar el impacto de actividades criminales, el presidente ofrece una cobertura ideológica a los sectores más oscuros de la marginalidad económica.

​- Una Comunidad Rota: Jóvenes en la Línea de Fuego

​Mientras la dirigencia se pierde en debates de nicho y negocios personales, la realidad en las calles es una trituradora física y emocional. La Argentina de Milei propone una violencia gubernamental que se celebra en redes sociales; un goce explícito ante el dolor ajeno que permea a la sociedad.

​Las Víctimas: Los jóvenes, atrapados en un vacío de valores, son entregados al avance de las drogas, la ludopatía online y la adicción a las pantallas.

​El Código del Descarte: En las grandes urbes, la lucha es sórdida. El desamparo estatal ha dejado el terreno libre para que la violencia sea la única forma de convivencia.

​La Crisis de Valores: Un sector del pueblo, agotado y vulnerable, se vuelve fácilmente controlable por un discurso que promete libertad pero entrega orfandad.

​Conclusión: El Triunfo de la Violencia Gestual

​La gestión de Milei no es solo una política económica; es una superposición de violencias. La violencia verbal de sus insultos, la violencia gestual de su comunicación y la violencia gubernamental de sus ajustes se retroalimentan.

​Argentina está siendo conducida por alguien que celebra la destrucción. Si el Estado es el enemigo y la mafia es el modelo a seguir, el resultado no será una sociedad libre, sino una selva donde el más débil es, simplemente, un insumo descartable en el altar de un mercado sin alma.

Daniel Fernandez
Marzo 2026

viernes, 27 de febrero de 2026

INTERNAS PJ 2026 - Tres de Febrero


Escribo estas modestas líneas sabiendo que muchos a quienes van dirigidas no le prestarán demasiada atención, o directamente nada. Les pido a aquellos que pertenecen o simpatizan con alguna de las listas que no lo tomen como una crítica, sino como un humilde aporte para entender qué piensa (equivocado o no) un sector de los compañeros que no pertenecemos a ninguna agrupación. Solo busco que sea un disparador para reflexionar y buscar una actitud generosa en pos de la UNIDAD. Lamentablemente, hace tiempo que no se cumple aquello de que "el que gana conduce y el que pierde acompaña".

​Considero que las internas son buenas y hace falta una renovación verdadera y profunda; sobre todo, una sincera autocrítica de todos los que tenemos distintas responsabilidades: dirigentes, afiliados y militantes.

​Pero también me pregunto si es el momento oportuno. ¿Están interesados los afiliados o es, más que nada, una puja interna? Lo cierto es que gran parte del activismo está en crisis, sin respuesta para la coyuntura. El pueblo peronista tiene serias preocupaciones: no llega a fin de mes, tiene dos trabajos, está acorralado por las deudas y su prioridad es cómo sostener su hogar. La mayoría no tiene tiempo para militar. Seguramente no tiene tiempo ni ganas de entrar en una interna que no le interesa. Es más, en general pide que se unan todos para enfrentar con éxito al gobierno. Está harto de discusiones y peleas que no le llegan.

​La mayoría de los integrantes de las listas son inteligentes y saben perfectamente que estas elecciones solo les interesan a quienes participan en la competencia o a los que están más comprometidos políticamente. Por el momento que vivimos, parece más una puja por cargos que otra cosa. Perón nos decía: "Primero la Patria, luego el Movimiento y por último los hombres". Modestamente, creo que se invirtieron las prioridades. Los que están se quieren quedar y los que no están buscan entrar. Pareciera que la política fuera una buena salida laboral; algunos se afanan por ocupar un lugar y saltan de un lado a otro, todo para “estar” o avanzar.

​Muchos de los que van en las listas son viejos conocidos; incluso compartieron puestos en el Partido, listas de concejales e hicieron campaña juntos, y ahora están enfrentados. Durante el tiempo que compartieron, no se supo de renuncias o de que se apartaran. Todos, a lo largo de nuestra participación política, hemos cometido errores que procuramos que no salgan a la luz, pero se sabe que se han juntado algunos que se detestan personalmente, más allá de las diferencias políticas. Eso pone en duda los objetivos. Puede que los egos y las aspiraciones personales hayan impedido un acuerdo de unidad, tan necesaria en este momento.

​En cada lista hay compañeros valiosos que todos conocemos. Por lo tanto espero que, si no hay un acuerdo de último momento, esta confrontación sea exclusivamente de proyectos, ideas y objetivos; que se dejen de lado las diferencias personales y no se caiga en chicanas que solo sirven para desprestigiarnos.

​Seguramente, los afiliados que vayan a votar serán aquellos que tengan algún interés particular y otros que sean arreados a los lugares de votación. Se gastarán muchos recursos humanos y dinero en publicidad, actos, remises, nafta y viandas; aun así, será pobre la cantidad de votantes de un padrón más próximo al del PAMI que al de una universidad.

UNIDOS O DOMINADOS

​Supongo que sería conveniente conformar, ahora mismo, una conducción de unidad que sume a la mayor cantidad de sectores y que funcione como una transición para una futura conducción y elección de candidatos para el 2027. Siempre he tenido un pensamiento crítico, pero eso sí: tengo identificado dónde está el enemigo, y ese enemigo hoy es el Gobierno Nacional y el Municipal.

​El momento y las circunstancias ameritan convocar a todo el campo nacional y popular, sin exclusiones, para coincidir en una lucha patriótica: la búsqueda de un camino que contribuya a la transformación de nuestra sociedad y detenga la disolución del país que hoy nos conmueve y angustia. Una realidad de pobreza creciente, explotación, exclusión social, corrupción y soberanía enajenada. Es el momento de agitar la rebeldía, coordinarla y encauzarla en un movimiento liberador para luchar con éxito. No hay salida sin el peronismo.

​Se hace necesario construir una unidad programática, de concepción y doctrinaria para la acción. En otras palabras: percibir los acontecimientos y la realidad de una manera similar, apreciarlos de un mismo modo y resolverlos de igual manera. Construyamos una movilización popular muy vasta, orientada por un programa, inflexible en el mantenimiento de ciertos principios fundamentales y suficientemente amplia como para superar las particularidades ideológicas de los sectores que coinciden.

http://lzrsocialypopular.blogspot.com/2022/02/internas-del-partido-justicialista-3-de.html

Daniel Fernández

Febrero 2026




 


jueves, 26 de febrero de 2026

NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA?

 


Sobre lo que les voy a plantear, tengo más dudas que certezas. Simplemente es un disparador: el comportamiento del Gobierno de Milei, “cercano a lo dictatorial”, habilita —de ganar una fuerza Nacional y Popular— a actuar de la misma forma en favor de las fuerzas populares.

​Quizás estemos ante una oportunidad de cambiar el rumbo del país; solo será cuestión de que haya dirigentes a la altura de las circunstancias y una masa popular participativa y dispuesta a acompañar un cambio profundo y definitivo.

​Se podría decir que muchos de los que votaron a Javier Milei (principalmente clases bajas y trabajadores precarizados) ¿votaron algo que consideraron como “revolucionario”?

​Tras los fracasos de los últimos gobiernos, imperó la decepción. La frustración y la falta de futuro se apoderaron de un sector de la sociedad que, hartos, apoyó a alguien que viniera a romper todo aquello preestablecido que los arrastró hasta esa situación: la supuesta “Casta”. Ante la falta de un criterio analítico e informativo, y el hecho de ya no creer en nada ni en nadie, se manejó muy bien el humor social y se expresó lo que querían escuchar. Votaron a un "revolucionario" de derecha que es el verdugo del pueblo. Aunque no todos aún lo reconocen, siguen esperando un milagro.

​Quizás al “campo Nacional y Popular” le faltó una propuesta coherente y una estrategia revolucionaria que encuadrara los distintos reclamos populares como banderas y alcanzara otras superiores; esto provocó su dispersión y fue lo que llevó, una y otra vez, al fracaso. No se expresaron las necesidades reales del pueblo y se tomaron otras que son pura teoría y que el pueblo no siente. Terminamos siendo más de lo mismo.

​El presidente Milei viene llevando adelante “sistemáticamente” una cantidad innumerable de atropellos a las instituciones democráticas y violaciones a la Constitución, y busca, constantemente, subterfugios para evadir los mecanismos institucionales y democráticos para cumplir su voluntad.

​Milei es una persona con problemas psicológicos, inestable emocionalmente, ególatra, con complejo de Mesías, teatralidad, poca capacidad de empatía y psicopatologías asociadas al dictador. El poder económico lo apoya y lo estimula a ir por más, porque se está beneficiando claramente con sus políticas. Mientras tenga el apoyo de un sector del electorado, lo seguirán sosteniendo; cuando esto se revierta, dejarán de apoyarlo y terminará muy mal.

​Lo de Milei es un claro ejemplo de que “el fin justifica los medios”. Su única ambición es tener razón y su sueño es recibir el Nobel de Economía. Por lo tanto, no importa que tenga que dejar a media población fuera de todo, dejar sin medicamentos a los enfermos oncológicos, quitarles cobertura a los discapacitados, dejar sin alimentos a los comedores, quitarle cobertura en medicamentos a los jubilados, reprimir brutalmente a todo el que protesta, bajar la calidad de la educación y salud pública, desfinanciar la ciencia y la tecnología o no hacer obras de infraestructura. En fin, un sinnúmero de medidas insensibles y brutales con el solo fin de cumplir sus metas.

​Según dijera André Malraux: “No es que los pueblos tengan los gobiernos que se merecen, sino que la gente tiene los gobernantes que se le parecen”.

​Todo lo que está ocurriendo y este descalabro institucional que estamos viviendo y muchos no comprendemos, quizás sea un llamado de atención y una esperanza. Esto que sucede en el país es de alcance mundial y está habilitando el día de mañana para hacer lo mismo desde una oposición que se ocupe de los desfavorecidos y perjudicados de hoy.

​El descontento por las medidas económicas viene creciendo y se nota en los trabajadores, maestros, científicos, jubilados, estudiantes y discapacitados. Además, tienen que soportar un aumento constante de la canasta alimentaria, medicamentos, alquileres, transporte, etc., que no es acompañado por los salarios. La pobreza y la indigencia, en contradicción a lo que dice el presidente, crecen y es alarmante. Solo si se atreviera a caminar por las calles de los barrios de CABA y el Conurbano, vería la cantidad de personas en situación de calle y comiendo de la basura.

​Si este descontento se trabaja y se agita, se podría derrotar en las urnas el próximo año.

​Si se ganan las elecciones y se accede al Gobierno, y tenemos un candidato con coraje y decisión —además de movilizar a toda la base social en una nueva gesta independentista que permita capitalizar aciertos y errores para "canalizar nuestra bronca, organizar nuestro coraje y elaborar una estrategia para nuestra confianza"—, se puede alcanzar el “PODER”.

​Este Gobierno y sus aliados económicos y medios de comunicación permitieron todo tipo de medidas, las cuales un nuevo Gobierno Nacional y Popular debería aplicar de igual modo. Aplicar una reacción con una fuerza de igual magnitud, pero en sentido opuesto.

​Al asumir, gobernar por DNU. Revertir todas las medidas perjudiciales para el pueblo. De ahora en más, la premisa será: “Después del desastre de los libertarios, alguien debe pagar la fiesta”, y estos son los ganadores y sus cómplices. Como ha hecho este gobierno, se habilita a “convencer” a senadores, diputados y gobernadores (palo y zanahoria) para que apoyen los DNU y nuevas leyes en favor de los que perdieron todo estos años. Sabemos que hay jueces y fiscales que están comprometidos con el poder económico (los de Lago Escondido, los que jugaban al pádel o al fútbol con Macri, los que fueron promovidos a dedo). A todos ellos y a la Corte Suprema: juicio político y destitución, “convenciendo” a senadores y gobernadores. Renovar la Justicia. Reponer por DNU la Ley de Medios. Si hay periodistas que se oponen, iniciar juicios como lo están haciendo ellos y cortarles el aporte publicitario. Si la Sociedad Rural se opone a medidas para el “campo”, DNU con la Reforma Agraria y concretar la expropiación de Vicentin para crear la nueva Junta Nacional de Granos (JNG). Si se atreven a salir a la ruta, aplicarles el protocolo Bullrich, tal como se lo hacen a los jubilados. Juicios a Macri, Caputo, Sturzenegger y a todos los fugadores. Decapitar las cúpulas de todas las fuerzas de seguridad y Fuerzas Armadas. A cualquier otro intento de manifestarse en contra de las políticas generadas por intereses económicos y medios de comunicación, se aplica el protocolo Bullrich.

​Basta de ser políticamente correctos o condescendientes; hay que actuar de forma contundente como lo vienen haciendo ellos.

​Una vez terminada esta etapa, llamar a un nuevo pacto social y a un acuerdo democrático.

​Ahora, ¿tendremos los dirigentes capaces y con el coraje necesario para enfrentar esta situación y movilizar al pueblo y las instituciones en defensa de los intereses de las mayorías?

Daniel Fernández

Febrero 2026

 

 

 

 

 

 

martes, 10 de febrero de 2026

BAJA DE IMPUTABILIDAD: EL ATAJO

 




Aun no tengo formada una opinión sobre la baja de la imputabilidad. Si creo que aquellos “menores” que cometan un delito deben tener un castigo.

Pero nunca dejaría en manos de este Gobierno Fascista, Violento e Inhumano un tema tan complejo y sensible.

No sorprende que la derecha siempre tome un atajo en lugar de buscar una solución profunda e integradora del problema. Para “ellos” es más cárceles, balas, represión y violencia.

Bajar la edad de imputabilidad es no tener políticas para los niños y jóvenes, como también muestra el fracaso del Estado y no sólo de este Gobierno, de la mayoría.

Antes de bajar la imputabilidad, el Gobierno debe decirnos a la Sociedad que políticas tienen para los niños en situación de calle. Que políticas aplicaran contra avance de los narcos en los barrios populares y la utilización de los chicos como “soldaditos”. Las Iglesias y las Organizaciones Sociales no pueden suplantar al Estado y mucho menos contener el poder de los “narcos” en los barrios. Si se siguen así, llegara el día que ese “nefasto personaje” de Patricia Bullrich (bruta y cobarde, fuerte con los débiles y débil con los fuertes) se presentara en un jardín de infantes con las Policía o Gendarmería y amenazara a los chicos, que si no se portan bien, les pasara lo mismo que a sus abuelos: apaleados, gaseados, reprimidos y encarcelados por reclamar por una vida digna.

Que políticas aplicaran a los miles de jóvenes desclasados que pululan por las calles, sin trabajo, que cayeron en las drogas, comiendo de la basura, sin futuro y sin esperanza de insertarse en la sociedad.


Que van hacer con las miles de familias en situación de calle, sacarles sus pertenencias, sacarlos violentamente de las calles y expulsarlo a lugares para que no los vean.

Que solución le darán a los pobres cartoneros, que recorren las calles tirando sus carros como mulas, buscando como ganarse un peso para llevar algo de comer a sus familia, donde tienen que llevar a los chicos con ellos porque no tienen donde dejarlos. Para colmo, la apertura de las importaciones, el valor del cartón y materiales que recolectan, se paga una miseria.

Que políticas tienen con el flagelo de la LUDOPATÍA en los jóvenes. El permitir que los jóvenes puedan operar en la bolsa de valores, esta estimulado desde el concepto de hacer plata sin trabajar.

Que políticas tienen con el serio problema que existe de salud mental en miles de jóvenes.  

Esta sociedad de consumo perjudica socialmente al fomentar la desigualdad, erosionar la cohesión comunitaria y priorizar el materialismo sobre el bienestar humano. El consumo te lleva a reemplazar lo material por lo humano. Para pertenecer o ser aceptado dentro de un sector social, tenes que tener cierto celular, ciertas zapatillas, ropa de marca, etc. Los chicos marginales también aspiran a tener esos bienes, para pertenecer y pueden hacer cualquier cosa para obtenerlos.  

En lugar de pensar en Bajar la edad de Imputabilidad, gastar en más cárceles, más armas y policías, porque no crean jardines o escuelas donde puedan dejar o recibir a todos los niños desprotegidos, y proveerles un lugar digno para alimentarse correctamente, educarse, asearse, jugar y sociabilizar. Cambiar el paradigma, transformar radicalmente los valores, los prejuicios, creencias y métodos de esta sociedad decadente, violenta e individualista que rigen esta sociedad, moviéndose de un modelo obsoleto (basado en la insatisfacción, frustración y el fracaso) a uno nuevo que resuelve anomalías y mejora la calidad de vida.

El Mercado no va a solucionar este problema, porque no le interesa.

El Gobierno piensa solucionar este problema social encarcelando a menores, cuando están cerrando más de 30 empresas por día y unas 2,3 millones de personas se encuentran desocupadas. Perdida de trabajo de calidad y registrado, siendo reemplazado por trabajo de baja calidad y precario. Esto lleva a la degradación del trabajo y la sociedad. 

Estás políticas del gobierno, han producido la mayor cantidad de trabajadores bajo la línea de la pobreza, por lo tanto, hicieron crecer la pobreza, la marginalidad y los lumpen, se ve en los barrios y en las calles, por más que el Presidente y las dibujadas estadísticas digan lo contrario. No reconocer está crisis social es negar, no conocer o estar alejados de la realidad. Esto ocurre cuando no se está en contacto con el pueblo. 

Gobernar es crear trabajo, ofrecer un proyecto de vida para los jóvenes puedan soñar y tener un futuro cierto.

Daniel Fernandez

Febrero 2026

Transcribo algunos pasajes del documento de Pastoral Social sobre este tema: 

Carta abierta a los Legisladores Nacionales por el Proyecto del Nuevo Régimen Penal Juvenil

Bajar la edad no baja el delito. Más educación, más oportunidades, más esperanza.   

Coincidimos en la necesidad de dar respuesta a las múltiples situaciones de abandono y desprotección que viven muchos niños, niñas y jóvenes. Pero debemos preguntarnos con honestidad:

En las condiciones actuales, ¿es razonable creer que el Estado, provincial o nacional, podrá implementar un sistema penal juvenil que brinde tratamiento psicológico, continuidad educativa, capacitación laboral, acceso a salud, cultura, recreación, espiritualidad y abordaje integral de consumos problemáticos? ¿Estarán estos jóvenes acompañados por personal especializado, y alojados en instituciones adecuadas, que garanticen condiciones de vida dignas y posibilidades reales de reinserción? ¿Estamos preparados para ello o se debe prever un tiempo prudencial para la entrada en vigencia de cualquier ley que modifique el régimen vigente?

Al mismo tiempo, ¿es factible que el Estado pueda garantizar los recursos y la inversión que exige lo que se anuncia en el proyecto de ley? La realidad demuestra una creciente desfinanciación en materia social, cuyos efectos recaen especialmente sobre los sectores más desfavorecidos, justamente aquellos a los que se pretende ahora castigar con mayor severidad.

Creemos en la necesidad de dar una propuesta integral: desde su visión fundante hasta su implementación concreta. Pero dicha propuesta debe surgir del compromiso con la realidad y la responsabilidad pública, no del oportunismo electoral ni de la manipulación del legítimo malestar social.

Reiteramos que la respuesta al delito cometido por niños y adolescentes debe ser, ante todo, preventiva y orientada a garantizar condiciones de vida y desarrollo dignas y saludables. Esto implica, entre otras cosas, fortalecer el rol del Estado nacional y provincial en las políticas de Niñez, Adolescencia y Familia, en articulación con organizaciones comunitarias de fuerte presencia territorial y vínculos sólidos. Supone también contar con dispositivos específicos de salud mental y de atención de consumos problemáticos para adolescentes, hoy prácticamente inexistentes en gran parte del país. Cuando estas oportunidades faltan, niños y adolescentes quedan expuestos al narcotráfico y a un sistema que termina penalizando a las víctimas y castigando a los eslabones más débiles. El camino verdaderamente eficaz es el del acompañamiento a las familias, la construcción de políticas públicas centradas en el desarrollo humano integral y la garantía de una vida digna para todos.

Concluyendo

En este escenario, urge abandonar el falso dilema entre “hacer algo” o “no hacer nada”. Lo que se impone es hacer lo correcto. Frente al intento de avanzar de manera apresurada con un proyecto que prioriza el golpe de efecto por sobre la construcción de consensos, sostenemos que:

La baja de la edad de imputabilidad no resuelve el problema: lo desplaza, lo endurece y lo profundiza.

Las condiciones materiales, institucionales y sociales para un régimen penal juvenil serio no están garantizadas.

Se necesita un enfoque integral, con propuestas diferenciadas para la prevención, la intervención y la reinserción.

Resulta imprescindible superar la falsa dicotomía entre castigar o mirar para otro lado y centrar los esfuerzos en transformar las condiciones estructurales que generan violencia.

La realidad nos coloca ante una disyuntiva decisiva: o profundizamos la cultura del descarte, o asumimos el desafío de construir un entramado social que cuide, incluya y repare. Un entramado que actúe sobre las causas estructurales de la violencia desde los vínculos más cotidianos: en los barrios, en las escuelas, en las plazas, en cada rincón donde se juega la vida y el futuro de nuestros hijos.

El documento se puede leer completo en: https://pastoralsocial.org.ar/2026/02/09/carta-abierta-a-los-legisladores-nacionales-bajar-la-edad-no-baja-el-delito/


LA CARA DE LA VERGÜENZA...                    


=====================

En esa adversidad que al pobre abraza

donde se funden la tristeza y el olvido

echan raíces los sueños mas austeros

donde poder comer ya es un alivio...

Te digo a vos patrón de la vereda

que el día que comprendas lo que digo

lo pequeño que implica ser más justo

no dañará para nada tu egoísmo.

Seguirás siendo tan ruin como hasta ahora ?

Podrás meter el dinero en tu fundillo

pero jamás podrás morir sin culpas

cuando ignores el hambre de algún niño...

Carlos Parrella 


La desconexión de la dirigencia y la urgencia de la Patria

  ​ Mientras el Gobierno de Javier Milei ejecuta un brutal ajuste y entrega los resortes clave del país, el Movimiento Nacional y Popular pa...