miércoles, 29 de abril de 2026

1 de Mayo, Resignación o Lucha

 


El 1 de mayo, entre la resignación o la lucha

​¡Feliz Día del Trabajador!: activo o pasivo, ocupado o desocupado.

​En esta Argentina de Milei, donde el trabajador formal es una excepción, algunos aceptan la informalidad con resignación y frustración con tal de apenas sobrevivir. Otros, en cambio, han sido convencidos de que la "libertad" consiste en trabajar 12 horas los 7 días de la semana, renunciando a sus derechos (autoexploración). A estos mismos, en un futuro cercano, se los persuadirá de que su mayor libertad es trabajar por un plato de comida y un catre; y así, el 1 de mayo, terminarán festejando con un asado de carne y chorizos de burro. Así estamos celebrando el día del trabajador en esta nueva Argentina.

​En este contexto, conmemorar el 1 de mayo nos obliga a reflexionar sobre la reconfiguración del orden mundial y el quiebre de los pactos sociales que, durante décadas, sostuvieron nuestra identidad nacional. Es un hecho incontrastable: la Argentina de las últimas décadas ha entrado en una fase de desilusión y destrucción sistémica. De aquella nación productiva, con ascenso social, solidaria y soberana, hoy no parece quedar nada. Lo que antes nos unía bajo los valores de la justicia social, hoy está siendo sustituido por un hiperindividualismo que intenta desarticular cualquier acción colectiva. Ningún cambio ha sido para mejorar, sino que el único fin es destruir.

​No solo enfrentamos un clima político hostil; estamos atravesando una mutación profunda en el mercado laboral. La automatización y la digitalización amenazan con desplazar puestos de trabajo tradicionales a una velocidad sin precedentes. Frente a este avance del tecnocapitalismo financiero, inteligencia artificial y el individualismo imperante, el sindicato debe volver a ser el núcleo de nuestra identidad, reconstruyendo lazos de solidaridad que trascienden la fábrica o la oficina y abracen al conjunto de la sociedad.

​La salida de esta decadencia requiere dirigentes lúcidos, capacitados y una firme determinación ética y vocación de lucha. Necesitamos una conducción sindical audaz, que no solo defienda lo conquistado, sino que tenga la visión de imaginar un nuevo "ser nacional" capaz de recuperar la dignidad del trabajo y nuestra soberanía nacional.

​Frente a quienes pretenden convertir la libertad en esclavitud y el derecho en privilegio, nuestra respuesta debe ser la unidad inquebrantable. No hay salvación individual en una sociedad que se fragmenta. Este 1 de mayo, reafirmamos que la única lucha que se pierde es la que se abandona. Recuperemos aquella base trabajadora del 17 de octubre, esa que fue contracultural, contrahegemónica, incorrecta y rebeldes. "El peronismo es el hecho maldito del país burgués" Cooke. Es el momento de comenzar a pensar nuevas pautas refundaciónales en lo político, legal, económico, social, trabajo y tecnología. Por nuestra historia, por nuestras familias y por la soberanía de nuestra patria: ¡Unidos, organizados y en lucha revolucionaria por la dignidad del que produce!


Abril de 2026
Daniel Fernández 

jueves, 23 de abril de 2026

LA CRUELDAD TIENE NOMBRE


Adolf Hitler, junto a jerarcas nazis como Reinhard Heydrich y Otto Adolf Eichmann, perpetró un genocidio sistemático y una persecución implacable contra grupos catalogados como "indeseables" o "enemigos" raciales y sociales, bajo el plan denominado la "Solución Final". Además de la aniquilación de millones de judíos, este régimen eliminó sistemáticamente a personas con discapacidad —a través del Programa T4—, así como a gitanos, homosexuales, Testigos de Jehová y opositores políticos, bajo una lógica de purga social.

​Al observar el contexto actual en Argentina, las políticas implementadas por el presidente Javier Milei operan bajo una lógica de deshumanización análoga, dirigida contra jubilados, personas con discapacidad, pacientes con enfermedades oncológicas, minorías LGTB, feministas, ecologistas, inmigrantes y opositores. Aunque la retórica y los mecanismos difieren, la crítica apunta a que el resultado es una exclusión violenta de amplios sectores de la sociedad, marginados al ser considerados obstáculos para el modelo vigente.

​Mientras que el genocidio hitleriano se sustentaba en la construcción ideológica de una "raza superior" (la aria), la política de ajuste actual se fundamenta en un dogma económico donde el mercado y la acumulación de capital se posicionan por encima de la dignidad humana. Bajo esta visión económica, la gestión pública parece operar bajo la premisa de que millones de ciudadanos son "excedentes" o "inviables", sacrificando el bienestar de la mayoría en favor de unos pocos sectores privilegiados. Nos encontramos, ante esta perspectiva, bajo una gestión cuyo mesianismo y desapego por las consecuencias sociales generan un clima de profunda incertidumbre y crueldad institucionalizada.


El Papa Francisco: "el dios dinero" como un ídolo que genera injusticia, egoísmo y "sociedades inhumanas".


La obra del Marqués de Sade, Los 120 Días De Sodoma: Aborda la tiranía del poder absoluto, el sadismo, la coprofagia, la tortura y el asesinato como máxima expresión de libertad del libertino.

Milei, Stuzenehger, Pettovello, Adorni.


Abril 2026

Daniel Fernández





NADIE SE SALVA SOLO

Ya se que estamos en épocas individualistas dónde a nadie le interesa lo que piensa el otro y no leen mas de 120 carácteres, pero me atrevo ...