martes, 12 de mayo de 2026

MARCHA DE FINANCIAMIENTO A UNIVERSIDADES

12 de Mayo 2026


Apoyo la marcha universitaria; su lucha se valora y se respeta. Pero creo, modestamente, que no alcanza. Así como no sirvieron de mucho las marchas y protestas sectoriales contra Menem (la Carpa Blanca, los jubilados, el MTA), pareciera que la historia se repite. Los reclamos fragmentados solo benefician al Gobierno o permiten que solo los sectores más fuertes consigan algo. El problema es el modelo. ​Si lo que se pretende es ponerle un límite al gobierno de Milei, es necesario que todos los sectores dejen de jugar al "don pirulero" —donde cada cual atiende su juego— y se unan en una gran marcha federal. Una unión por la educación pública, los jubilados, las personas con discapacidad, la salud pública, los científicos del INTI y el INTA, el Servicio Meteorológico, las organizaciones sociales y los obreros. Todos los afectados, cada uno con su reclamo, pero bajo una sola consigna: SALVAR LA PATRIA. ​Me surge una gran duda, si el individualismo se reflejará en algún sector: Supongamos que Milei resuelve cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario y gira los fondos correspondientes. ¿Qué pasará entonces con los reclamos de los jubilados, los enfermos terminales o los médicos del Garrahan, el Posadas y el Bonaparte? ¿Qué sucederá con los trabajadores del INTA e INTI, los científicos y las organizaciones sociales que denuncian la falta de asistencia en comedores y merenderos? ​¿Acompañarán los universitarios con el mismo ímpetu y movilización a todos los sectores castigados, tal como lo hicieron por sus propios derechos? NADIE SE SALVA SOLO. ¡EL MODELO ES EL PROBLEMA!



sábado, 9 de mayo de 2026

El Gobierno Libertario, emblema de la Mediocridad y la Crueldad

 


Queda hoy bajo la luz de los hechos que esta administración no es más que una cleptocracia de la mediocridad, compuesta por marginales, trepadores e improvisados con afecto a la corrupción. Esta facción, tras irrumpir de forma azarosa en el poder, se ha dedicado a desvalijar el Estado con la urgencia frenética de quien se sabe efímero. Son el síntoma de una sociedad en crisis, frustrada y desesperanzada, manipulada por los hilos invisibles de algoritmos e inteligencias artificiales, pero también protegida por una complacencia social que roza la complicidad.

Todo es fruto del enfermiso odio masoquista de un sector de la sociedad "anti peronista". 

​Mientras el tejido social se desgarra, el poder económico —tanto el enclave financiero local como el capital extractivista extranjero— aplaude y sostiene este asalto. El objetivo es nítido: la enajenación de la soberanía y la captura a precio vil de los recursos estratégicos de la Nación. Este proyecto de entrega se completa con una subordinación servil (Donald Trump y Benjamín Netanyahu), a intereses geopolíticos ajenos, alineándose ciegamente con agendas externas que condenan nuestra soberanía.

La podredumbre institucional emerge en cada estrato de la gestión, manifestándose en una serie de hitos de impunidad:

​Desde las irregularidades del "Caso Libra" hasta el entramado de coimas, retornos y sobornos en la ANDIS.

​Los sobreprecios en el área de discapacidad y el ingreso impune de vuelos privados sin controles aduaneros, que sugieren un retorno a las prácticas más oscuras del contrabando y venta de influencias.

​Un festival de viajes suntuosos, préstamos millonarios del Banco Nación otorgados a la propia casta de funcionarios y el crecimiento patrimonial injustificado.

​La crueldad alcanza su cenit en la gestión del hambre: resulta moralmente intolerable el secuestro de alimentos en galpones mientras los comedores populares quedan desiertos. Los apellidos vinculados a este proceso de desguace —Milei, Menem, Sturzenegger, Caputo, Adorni, Reidel, Espert, Villaverde, Pettovello— serán algunos que quedarán inscriptos en la historia como los artífices de un vaciamiento sin precedentes.

​La Falacia del Ajuste: "No hay plata" (para el pueblo)

​La consigna de la escasez es, quizás, la mentira más violenta de nuestra historia moderna. El "no hay plata" es una sentencia selectiva contra los vulnerables. 

​Se niegan medicamentos a jubilados y recursos a personas con discapacidad.

​Se asfixia a las universidades, se desmantela el sistema científico-tecnológico y se desfinancia la salud pública.

​El desmantelamiento de organismos técnicos y científicos demuestra que el objetivo no es el equilibrio fiscal, sino la ignorancia programada. Un pueblo sin educación ni ciencia es un pueblo incapaz de resistir el despojo.

​​Estamos ante un plan siniestro y malvado de desguase, entrega y demolición social. Es un método diseñado para arrasar el tejido nacional, empujando a las mayorías hacia una marginalidad irreversible. En su esencia, se trata de un genocidio social que busca reducir a cenizas el porvenir de la Nación para construir, sobre sus ruinas, un modelo de exclusión y servidumbre.

"Nada cambiará mientras no se depure y democratice la justicia, y se meta en cintura al poder económico. Solo así este podrá aportar al progreso del país y al bienestar del pueblo, en lugar de creerse su dueño. El objetivo final debe ser democratizar la felicidad, la alegría y el placer de las grandes mayorías."

"El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos."

"El presente momento histórico es de una gravedad indecible, sus consecuencias pueden ser gravísimas, hagamos de tal modo que se resuelva el mayor número posible de las cuestiones dejadas irresueltas por el pasado y que la humanidad pueda volver a emprender su camino."

Antonio Gramsci


Mayo 2026

Daniel Fernández

sábado, 2 de mayo de 2026

LA FALSA ILUSIÓN DE LIBERTAD



Crisis de la libertad 

Quiero compartir el siguiente comentario de Hernán Brienza del libro de Byung-Chul Han (1), que me resultó interesante: 

En su libro Psicopolítica, Neoliberalismo y nuevas técnicas de poder (Byung-Chul Han), plantea una fuerte crítica al neoliberalismo y lo caracteriza como un dominio que seduce y que consigue que los individuos se sometan voluntariamente. El individuo lo hace para cumplir lo que él cree su proyecto de vida, pero no se trata de otra cosa que de una autoexplotación en su búsqueda constante de rendimiento -o de productividad-, por lo que, el capital se sirve del individuo, convirtiendo la libertad individual en libertad de capital. Y en esa relación de autoexplotación individual, la lucha de clases se transforma en una lucha personal, interna.
Para Byung-Chul Han, la contracara de esta autoexplotación es la aparición de la culpa individual por no conseguir los objetivos deseados en la vida, excluyendo o velando la responsabilidad de la explotación del sistema capitalista en la frustración individual. Ese sentimiento de frustración se convierte en depresión e impide a los sujetos tomar conciencia social y accionar libremente: "Nos endeudamos permanentemente para no tener que actuar, esto es, para no tener que ser libres ni responsables. [...]  No es el capital el nuevo Dios que otra vez nos hace culpables?"
Así, la autoexplotación y autoculpabilidad se convierten en un mecanismo de auto vigilancia que Han denomina panóptico digital, recuperando el concepto arquitectónico de Jeremy Bentham y el distópico de George Orwell. La ilusión de libertad también se manifiesta en la demanda de transparencia en el sentido de publicitar todo lo privado- y en la necesidad de compartir toda clase de datos en la esfera digital, para generar y consumir información, eliminando toda clase de barreras -incluidas las psicológicas-. De esa manera, se <desinterioriza» al individuo en pro de la comunicación, quedando expuesto a la mirada del Otro. Todo esto transforma al ciudadano en consumidor. Y las protestas ciudadanas se limitan a refunfuñar, como si el ciudadano fuera en realidad un cliente desencantado que se conforma con completar el libro de quejas y no formara parte de una comunidad.
Por eso, Han sostiene que la mejor manera de someter al individuo es explotando sus emociones, haciendo de ellas medios de producción. Se venden significados emocionales que se vinculan a la libertad con el objetivo de generar inestabilidad e impulsividad en el proceso productivo. Y explica: «La aceleración de la comunicación favorece su emocionalización, ya que la racionalidad es más lenta que la emocionalidad».
La aparición del Big Data permite analizar la ingente cantidad de datos que se generan en Internet y produce entonces lo que Han llama el «totalitarismo digital». En él no solo todos están vigilados por todos, sino que incluso se fomenta la autovigilancia a través de las «tecnologías del yo emociones positivas se incentiva a los individuos a compartir sus experiencias, a optimizar su yo para dar siempre más de sí y a demandar transparencia a través de todo un entramado de comunicación y consumismo.

Hernán Brienza: de su libro, "Para que sirvió el peronismo?"

(1) Byung-Chul Han es, sin duda, uno de los filósofos más leídos y difundidos del momento. Gran capacidad de síntesis de las grandes ideas, buena exposición, relacionamiento de conceptos y un lenguaje audaz que enfrenta al lector con su propia situación personal, política y existencial

TATY

  POR SIEMPRE TATY:  GRACIAS POR TU LUCHA Y TU EJEMPLO. VUELA ALTO E ILUMINANOS.  HLVS MEMORIA, VERDAD Y JUSTICIA. A Taty...EN VUELO. ======...