La Reforma Laboral "se rechaza" en
el Congreso y en la calle.
Negociar es renunciar a
derechos. Negociar es hacer concesiones
que no tienen vuelta atrás. Perder luchando es más digno y te habilita para
seguir luchando para recuperar aquello que te arrebataron.
Movilización en cada provincia,
en cada ciudad y en cada pueblo. Que la CGT y organizaciones gremiales,
sociales y políticas, adviertan que habrá condena social y política a cada
Gobernador, Senador o Diputado opositor que avale está "Reforma".
Ya es hora que la oposición deje
la reposera, la sombrilla y las peleas internas, exponga la postura histórica
del peronismo y salga a gritarla tan fuerte y potente que provoque una
avalancha incontrolable.
Todo Trabajador/ra formal o informal que NO rechace o defienda esta “Reforma Laboral” es que su mente fue Colonizada: extirpada su rebeldía y vocación de lucha, implantada la resignación y sumisión, y su espíritu de esclavitud está latente.
LA INFORMALIDAD LA NUEVA
FORMALIDAD.
Muy pocas veces el Sindicalismo
se vio ante un desafío tan trascendental como el que vive hoy ante el Gobierno
de ultraderecha de Javier Milei, dispuesto asestarle un golpe mortal o
reducirlo a su mínima expresión e incidencia, como ocurre en otros Países de
América.
Sabemos de las grandes gestas de
nuestro sindicalismo, desde la emotiva movilización del 17 de Octubre de 1945
para rescatar, de la prisión, a quien reconoció como su conductor Juan Domingo
Perón y juntos construyeron el Sindicalismo más importante de América y
alcanzando los más avanzados derechos laborarles y dignidad.
La resistencia de la CGT de los
Argentinos conducida por Raimundo Ongaro, que se organizó en marzo de 1968 como
una oposición a la dictadura militar de Juan Carlos Onganía y a la dirigencia
de la otra facción de la CGT, liderada por Augusto Vandor.
La CGT Brasil conducida Saul
Ubaldini que enfrento a la dictadura militar genocida del 76. Organizó una
importante movilización a la iglesia de San Cayetano, bajo el lema "Paz y
trabajo", que se constituyó en el primer reclamo masivo para terminar con
la dictadura militar. El 30 de marzo de 1982 lidera la histórica manifestación
a Plaza de Mayo, duramente reprimida, considerada como uno de los hitos de la
resistencia civil contra la dictadura.
En los años 80 se fundó el MTA
para oponerse a las políticas neoliberales del gobierno de Carlos Menem. Donde
la Federación del Papel ocupo un lugar destacado y esencial. El MTA, que surgió
de la CGT, organizó protestas y huelgas generales para repudiar las medidas
económicas de Menem, como la privatización de empresas, ajustes y
flexibilización laboral, así como el deterioro social y económico del país.
Estos hitos, entre otros,
marcaron la historia grande del Movimiento Obreros Organizado Argentino en
defensa de los derechos de los trabajadores y la democracia.
Esta es la hora de mirar a esos
dirigentes y esos hechos para emularlos y enfrentar estas horas críticas.
Nada es igual, por años el
sindicalismo ha ido perdiendo consenso y apoyo de otrora. Las condiciones
laborales han ido cambiando, donde la informalidad y el escepticismo ha ganado
un lugar preponderante, como así también el individualismo. La ultraderecha no
solo amenaza los derechos laborales conquistados, sino que también desafía el rol
histórico de los sindicatos como actores políticos, sociales y democráticos.
Milei y el poder económico
encaran un intento sistemático de destruir el andamiaje legal que protege a los
trabajadores. Desde la desarticulación del Ministerio de Trabajo hasta el DNU
que ataca convenios colectivos y derechos básicos. Ha sabido utilizar las
defecciones de algunos dirigentes para atacar a todo el movimiento obrero
organizado, como así también manipula la desinformación y el discurso de odio,
que ha prendido en muchos trabajadores.
Milei y el poder económico, han
logrado convencer a los trabajadores formales e informales, incluso desocupados
y jubilados, que todos sus males es producto de la dirigencia "casta"
política y gremial, cuando en realidad lo que buscan es debilitar o destruir a
los sindicatos, para poder esclavizar a los trabajadores. Es fundamental el
trabajo de concientización y formación en las bases, los trabajadores deben
entender que vienen por los Sindicatos y los Dirigentes, porque es la última trinchera
que los protege.
El desafío hoy del Sindicalismo,
si ya no es tarde, es recuperar ese espíritu de lucha y las convicciones que lo
han hecho grande y respetado en el continente. El Gobierno busca, envalentonado
con su triunfo en las recientes elecciones, que la informalidad se la nueva
formalidad. El objetivo es profundizar la precarización laboral y restringir
derechos fundamentales de las organizaciones.
Frente a este panorama, es el
momento de mantener la unidad interna y regional, y recuperar la calle como
espacio de disputa política, y articular alianzas con otros movimientos
sociales. Como así también la adaptación a un nuevo contexto de mayor
confrontación ideológica y de ataques a la democracia.
Es necesario concebir ideas
comunes, crear una plataforma sindical con las demandas y a partir de ellas
desarrollar políticas y tácticas conjuntas para captar y movilizar a los
trabajadores con reivindicaciones específicas. Se deben plantear consignas
puntualmente que afectan fuertemente a la vida concreta de los trabajadores.
Esa es la forma de llegarle a los que no están politizados o que tal vez
votaron a Milei, de interpelarlos directamente en lo que los afecta en su vida
cotidiana. Es necesario impedir que los trabajadores se dividan entre los incluidos
y los excluidos del modelo de ajuste, el sindicalismo debe cubrir las demandas
de todos los trabajadores, trabajadores desempleados, auto gestionados,
subempleados o precarios y jubilados, para ello es necesario elaborar políticas
puntuales para cada situación concreta, buscando mejorar los salarios, las
condiciones de trabajo y empleo.
El sindicato no podrá superar la
actual situación si actúa en forma defensiva o negociando, sino ofensivamente y
confrontando, como nos marca la historia del Sindicalismo.
De qué lado estás?... De los que
quieren cambiar esta realidad infame o de aquellos que negocian la claudicación
y la entrega.
CGT de los Argentinos: “¿Qué
debemos hacer? Hay que reconstruirlo todo. Comenzar desde abajo, abrir paso a
los jóvenes militantes gremiales, reestructurar a nivel de fábrica y barrio la
organizaciones gremiales, que, de ahora en más, no podrán ser separadas ni
concebidas sino como vanguardias de organizaciones más vastas en las que estén
y en las que confíen los sectores populares; organizar y promover a los
trabajadores y al pueblo del interior argentino; organizar y promover la
organización de los desocupados y de los sectores marginados de las villas
miserias, organizándolo todo pero descentralizando y multiplicando los centros
de organización. [...] No hay legalidad sino para algunos y para sus amos
extranjeros. Volverá a haber legalidad para la Patria y para el pueblo cuando consigamos
implantarla, pero ni un minuto antes.”
Daniel Fernandez
Enero 2026




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