martes, 30 de marzo de 2021

3 de abril - DÍA DEL TRABAJADOR PAPELERO

 


LA FUERZA DE LA UNIDAD

Con motivo de conmemorarse el Día del Trabajador Papelero, quiero enviar un fraternal saludo a todos los trabajadores/as, pero especialmente a las compañeras y compañeros, que en esta pandemia están prestando un servicio esencial.

Esta pandemia está poniendo en riesgo los derechos de trabajadores y trabajadoras y eso nos tiene que hacer reflexionar muy profundamente, tanto a los dirigentes y como a los trabajadores y pensar cómo sorteamos esta situación.

Estamos completamente de acuerdo en que lo primero que hay que cuidar es la salud, pero después de la pandemia vendrá la reconstrucción económica y esta tarea no va a ser fácil y va a llevar mucho tiempo y esfuerzo. Tenemos que proteger por encima de cualquier otra cuestión las fuentes laborales.

La fuerza de la unidad, la disciplina orgánica, la militancia solidaria y la acción mancomunada de los Sindicatos hermanos son  fortaleza y  germen de la grandeza sindical que, desde el 03 de abril de 1948, se proyecta a través de todas las generaciones de Compañeras y Compañeros.  Seguir por esa senda es el compromiso que abrazamos cada día.

Para que prospere un sistema de desigualdad entre el trabajo, la producción y nuestro salario, siempre hay alguien que se lleva una parte que no merece y se apropia de una parte por la que no hizo esfuerzos, pero para que este sistema funcione, a nosotros nos necesitan divididos, enfrentados y peleados. Para ello es necesario organizarse; unidad de las fuerzas en acción y en los programas reivindicativos.

El capital intentará maximizar sus ganancias, en tanto las organizaciones de los trabajadores fuertes, podrán poner freno a su avance mediante el establecimiento y defensa de los derechos laborales. El camino de la unidad y la firmeza en la defensa de los derechos y las legítimas reivindicaciones es el único camino posible para alcanzar un fin común; que es la vida digna de los trabajadores y sus familias.

Mi afecto y recuerdo permanente

Daniel Fernández



martes, 16 de marzo de 2021

TELETRABAJO

 Algunos beneficios y desventajas

Esta pandemia ha puesto en evidencia una serie de problemas estructurales que viene teniendo el País y que estaban ocultos para algunos. El impacto mundial del COVID-19 en el mundo del trabajo tiene efectos de gran alcance, “llevando a millones de personas al desempleo, al subempleo y a la pobreza laboral”. La caída de la economía renueva la discusión en torno a la necesidad de implementar políticas para garantizar un piso de bienestar a quienes queden fuera del sistema.

Muchos sostuvieron que de esta pandemia íbamos a salir mejores. Personalmente no creo y lo he dicho. La mayoría de los seres solidarios, bondadosos y honestos reforzaran sus convicciones. Pero un sector minoritario, pero poderosos, de individuos miserables, aumentaran su miserabilidad y su desprecio por la vida de los otros.

A lo largo de la historia las distintas epidemias han afectado y modificado las relaciones personales y el trabajo. Desde hace unos años algunos trabajadores comenzaron a desarrollar sus tareas bajo la modalidad del “teletrabajo”. Si bien la proporción de trabajadores de manera remota continúa siendo menor que en forma presencial. La emergencia global causada por la propagación del COVID-19 obligo a gobiernos y empresas a implementar cambios drásticos en las dinámicas de trabajo para evitar la circulación y el contacto físico de las personas y así reducir la curva de contagio del virus.

Los Sindicatos industriales son los que menos tienen trabajadores realizando teletrabajo, dada su forma de producción la mayoría lo hace en forma presencial. Es por ello que no se han preocupado en demasía por esta situación. Por lo general, en estos gremios los afiliados administrativos o empleados, proporcionalmente son menos que los obreros. Suele ocurrir, al tener menos afiliados administrativos, que los sindicatos no representan de igual forma y ahínco que a los obreros y los empleados no se sienten representados como corresponde. También existe muchos “administrativos” no se quieren identificar con los “obreros”. Prejuicios clasistas. Es una separación que atenta con el poder que puede tener un gremio para mejorar su negociación con la patronal.

La mayoría de los Sindicatos que sus afiliados trabajan por teletrabajo, en esta pandemia, son de los gremios de servicios.

Para las empresas, esta modalidad la ven favorable para evitar la agremiación de los trabajadores y conflictos sindicales. Dado que al estar aislados cada uno en sus casas, el contacto entre compañeros o delegados es mucho menor. También se evitan reuniones en los lugares de trabajo que generalmente llevan a conflictos o demandas por mejoras salariales o laborales.

Veamos algunos beneficios y desventajas, tanto para empleados y empresarios.

Empleados

Si bien esta modalidad de trabajo esta desde hace años, la pandemia, ha cambiado drásticamente la cantidad de personas que comenzaron a realizar tareas remotas. Por ello el mayor problema es que muchos empleados pocas veces habían trabajado en forma remota o no lo habían hecho nunca. Para los novatos en el ambiente del trabajo remoto, la experiencia al principio puede parecer una idea genial, pero pronto aparece el aislamiento y no siempre es fácil de conllevar. Además no todos tienen el espacio físico y adecuado para trabajar desde la casa.

Esta modalidad de trabajo, permitió a miles de trabajadores evitar horas de traslado, estar más tiempo junto a su familia, y obtener cierta flexibilidad para otros compromisos no laborales. Menor gasto en comida e indumentaria. En algunos casos ha permitido mayor tranquilidad porque ha podido ajustar los horarios laborales a las necesidades de su vida personal, además se puede trabajar desde cualquier lugar. Según la encuesta de Adecco, dice que 6 de cada 10 encuestados afirman que trabajan más relajados desde su casa que en la oficina. Para el 28% es lo mismo y para un 11% trabajar desde el hogar le resulta más estresante. Sin embargo, aunque trabajar desde casa tiene sus ventajas, también resulta, con el tiempo, una preocupación la soledad y la reclusión. Se hace necesario las relaciones sociales.

Como contra partida a los beneficios, la mayoría trabaja más horas que cuando lo hacían en forma presencial y se ven forzados a horarios y demandas que exceden su jornada laboral, como así también a una mayor exposición a la precarización y quita de sus derechos laborales. Algunos han perdido el pago por refrigerio o comida. Por más que trabajen más horas no se les abona extras. Han tenido que afrontar mayores gastos de luz, gas, servicio de internet, que no son reconocidos.   

Muchos luego de esta nueva experiencia, aceptaría trabajar con un modelo híbrido (parte en casa-parte en la oficina). La necesidad de sociabilizar con sus compañeros y el agobio de estar todo el día encerrado en su casa y que lo contactaran de las empresas a cualquier hora del día, han producido una cierta saturación.  

La mayoría de los trabajadores, además de readaptar su vida a la nueva modalidad, también debieron readaptar sus hogares. Algunos les costó adaptarse por factores económicos y falta de espacio. Tampoco recibieron ningún tipo de ayuda de su empleador para equipar su lugar de trabajo.

¿Qué beneficios esperan los empleados que hacen Home Office? Sillas y escritorios, Pago de Internet, Pago de servicios, Mayor flexibilidad de horarios y desconexión digital.

Empresas

Las empresas lograron evitar los costos que representan la infraestructura y los servicios dispuestos para sus trabajadores. Muchas empresas de poder seguir con este sistema han pensado en arrendar o desprenderse de importantes oficinas. Hay menor ausentismo. Comunicación continúa con los trabajadores.

Alegan tener dificultades para controlar la productividad y organizar el trabajo en equipo. Igualmente, la encuesta de Adecco dice que: Un 58% de los consultados aseguraron que en las compañías continuará la modalidad del Home Office durante 2021, un 17% remarcó que vuelven a la oficina, en tanto que el 25% explicó que todavía no hay una decisión tomada al respecto.

Digamos que las mayores cámaras patronales  expresaron sin reparos su inclinación a la flexibilidad laboral. Los mayores grupos económicos locales manifestaron una “profunda preocupación” por la nueva Ley, señalado que la Ley de Contrato de Trabajo era suficiente para regular esta nueva modalidad de trabajo. Pretenden evitar cualquier regulación sobre el derecho laboral. Lo que plantean es la discusión en los Convenios Colectivos de Trabajo, donde pueden ejercer una mayor presión sobre los gremios que no son tan fuertes o que no tienen mayormente afiliados administrativos.

La magnitud y lo complejo de la pandemia del Covid-19 ha replanteado gran parte del estilo de vida y modelos de democracia actuales y nos obliga a comprender la compleja relación entre política, economía, salud y medio ambiente: desde la necesidad de repensar los sistemas alimentarios, las formas de consumo y la gestión de los recursos naturales, así como las deficiencias en los sistemas de salud y de protección social de los trabajadores. La pandemia acelero el futuro en la forma de trabajo. 

Es indispensable la búsqueda de un equilibrio del poder entre Estado, capital y trabajo. Un Estado fuerte, independiente y dinámico es fundamental para mediar en la siempre e inevitable contraposición de intereses entre el capital y el trabajo. El capital intentará maximizar sus ganancias, en tanto las organizaciones de los trabajadores fuertes, podrán poner freno a su avance mediante el establecimiento y defensa de los derechos laborales.


 


LEY 27.555

Recientemente aprobada, la ley 27.555 tiene como objetivo ordenar esta forma de trabajo que creció exponencialmente en tiempos de pandemia.

¿Cuáles son los puntos más destacados de la ley de Teletrabajo? 

Entrada en vigencia: será a partir de los 90 días una vez finalizado el aislamiento preventivo, social y obligatorio.  Por medio de una resolución el Ministerio de Trabajo estableció que comenzara a regir a partir el 1 de abril 2021.

Opción voluntaria: el paso de un trabajador que realiza su tarea de modo presencial a hacerlo en modo remoto debe ser voluntario y debe quedar el compromiso por escrito. Pueden existir excepciones de fuerza mayor que deben acreditarse.

Horarios: la jornada laboral debe ser pactada entre ambas partes, debe figurar en el contrato laboral y respetar las leyes vigentes.

Derecho a la desconexión digital: la vida del homeoffice a veces corre los límites, por eso esa ley establece que no existe una obligación a contestar por fuera del horario laboral pautado. Del mismo modo, se deben respetar sus licencias. 

Tareas de cuidado: quienes tengan a su cargo menores de 13 años, personas con discapacidad o adultos mayores deben tener la posibilidad de tener horarios que sean compatibles con sus actividades de cuidado. 

Reskill: el empleador debe garantizar la capacitación para que el colaborador pueda manejar las nuevas tecnologías. 

Equipamiento: el empleador debe proporcionar las herramientas de trabajo, tanto de hardware como de software. También debe dar el soporte necesario para el desarrollo de las tareas, así como asegurar la instalación de los equipos y asumir sus costos, lo mismo con el mantenimiento.

https://www.ambito.com/politica/teletrabajo/reglamentan-la-ley-que-dice-el-decreto-n5163920

 Daniel Fernandez

Marzo 2021

lunes, 1 de marzo de 2021

LOS HEREDEROS DE VIDELA & CIA

 


En democracia todos tenemos derecho de expresarnos libremente y demostrar, si así lo sienten, su descontento o satisfacción. Lo que cruza todo límite es colocar decena de bolsas mortuorias, rellenadas de modo que simulaban contener cadáveres, las cuales estaban etiquetadas con nombres de dirigentes y agrupaciones oficialistas. Estas fueron puestas por manifestantes, en la Plaza de Mayo, durante una protesta convocada por la oposición el sábado 27 de febrero. Esto es la oposición de Juntos x el Cambio. Ningún dirigente de ese espacio repudio este acto de intolerancia. Queda claro que son los herederos de Videla y Cia, de los bombardeos a la Plaza de Mayo, de los comandos civiles y de los que pintaron “Viva el Cáncer” tras la muerte de Evita. Estos son los profetas del odio que nos quieren trasladar a la peor época de la historia de los desencuentros entre los argentinos. Lo único que faltaba que los tirarán desde un avión.

La República y el País que defienden es el que ellos quieren, sin lugar para nadie más. Su objetivo es aniquilar al que piensa distinto. Lamentable, repudiable y siniestro. Cualquier persona de bien debería repudiar estas prácticas. Está claro de dónde vienen y a donde van. Estos hechos me hacen afianzar mis convicciones, con aciertos y desaciertos, que estoy del lado de la vida y el amor. El odio y el rencor son los que oscurecer el País y la República.

No estaremos entrando a una nueva etapa pre fascista?








Daniel Fernández

Febrero 2021

 

viernes, 19 de febrero de 2021

COMO HACER PARA DEFENDER UN GOBIERNO QUE NO SE DEFIENDE

 


Antes de desarrollar mi punto de vista sobre una serie de acontecimientos del gobierno y la oposición, quiero aclarar que vote a este gobierno y ante las mismas alternativas, lo volvería a votar. También desde un comienzo sabía que Alberto Fernández no era Cristina de Kirchner, no era Néstor Kirchner y mucho menos Juan Perón. Tampoco esperaba una revolución peronista, dada la coalición electoral y algunos de sus actores. Eso sí, creo que hay que mantener la unidad, a como sea. Reconozco lo complicado que es encarrilar un gobierno que recibió un País fundido y colonizado culturalmente, además de tener que gobernar, inéditamente, con una pandemia. Soy un firme convencido que el Estado tiene que manejar los servicios energéticos, para orientar políticas industriales y sociales. Debe controlar el comercio exterior, recrear al parecido a la JNG y JNC. Debe tener el manejo de los puertos, del rio Paraná y río de la Plata. Buscar la manera de romper con la concentración de las empresas alimentarias para asegurar la seguridad alimentaria del pueblo. Debería haber un Movimiento Obrero avasallante que inquiete al poder económico y político. Que este a la vanguardia en la conquista de derechos y no ser un mero negociador con el poder. No puede estar a la defensiva únicamente. Necesitamos un Movimiento Obrero más cercano a lo que fue la CGT de los Argentinos.

Como simple ciudadano, por momentos, no llego a entender algunas políticas del gobierno, por un lado veo que es atacado sin cuartel por la oposición conformada por medios, empresarios y la justicia que les dan sustento a los dirigentes que fueron derrotados electoralmente un poco más de un año. Por otro lado errores propios, marchas y contra marchas en medidas o acciones, en que la oposición los espera sentados a la mesa con tenedor y cuchillo.

A su vez ese término encubre otro problema más grave, a saber, cuáles son las verdaderas condiciones de posibilidad de que un gobierno sostenga un proyecto transformador bajo la dominación neoliberal y en medio de la pandemia. Esta última pregunta aún debe realizar su propio recorrido. No obstante entiendo el costado interesante del posibilismo, ese que indica que no se puede justificar todo, ni nadie debe paralizarse frente a lo injusto ni aceptar que los verdaderos condicionamientos sean un pretexto para no actuar. Posibilismo Por Jorge Alemán

En algún momento, en mi modesto entender, hable anteriormente de errores o falta de comunicación, que no es lo mismo que propaganda. Se hicieron cosas buenas pero mal comunicadas. “Pero hay algo más grave aún: una buena gestión puede fracasar por falta de una acertada comunicación que la acompañe y la sostenga. La más eficaz y eficiente de las gestiones de gobierno puede sucumbir sin una narrativa que alimente el sentido de lo que se hace, que lo potencie e incluso lo cargue de una épica imprescindible para la política. (1)

Todo lo anterior puede verse agigantado o disminuido en múltiples sentidos cuando el ejercicio del gobierno y la política transcurren en un escenario atravesado por poderosos intereses corporativos y económicos que desprecian el bien común y, sin reparar en el daño que se causa y sin atender criterio ético alguno, solo atinan a destruir de manera feroz a quien consideran “el enemigo” y para quien no destinan ni piedad. Lo único que se reserva al que está “del otro lado de la grieta” es la derrota deshonrosa, la capitulación sin condiciones y, si esto no es posible, se irá directamente por la aniquilación de quien siendo un circunstancial adversario es considerado un enemigo irreconciliable.” (1)

No soy ingenuo, el presidente está viendo un todo y uno, simplemente ve una ínfima porción de ese todo, pero esa ínfima porción es lo que ve la mayoría del pueblo y principalmente el que lo voto y que necesita explicaciones. Las mejoras no se pueden mostrar en frías estadísticas, se deben sentir en los bolsillos, sino será muy complicado comprender.

En esta lucha comunicacional, se ven contadas excepciones (Leandro Santoro o Aníbal Fernández) que responden o refutar con claros argumentos ideológicos y conceptuales, la carrada de críticas a todas las medidas que se toman o no se toman por parte del gobierno. Incluso pareciera que es el presidente el único capaz de comunicar con claridad y contundencia, exponiéndose en demasía y desgastándose. Por momento me pregunto: Donde están los integrantes de la coalición de gobierno, donde está la CGT y las distintas corrientes, donde están los movimientos sociales, donde está la militancia? Todos ellos juntos deben impulsar y apurar los cambios. Exaspera escuchar a la oposición reclamando aquello que no hicieron, abandonaron o destruyeron cuando fueron gobierno. Toda Ley que se aprueba en el Congreso, sin apoyo de la oposición, es judicializada. Con todo este accionar, la oposición, intenta instalar su agenda mediática, además alimentado todo por continuas noticias falseadas (fake news) que crecen como bola de nieve, generando en mucha gente desánimo y pesimismo (ese es el objetivo), con el fin de hacernos creer que hay un desgobierno. Hace pocos días Alberto Fernández manifestó que “muchas veces los medios no dicen la verdad, la tergiversan de acuerdo a sus necesidades empresariales”. Dicha aseveración remite en forma directa a la actual operación destinada a montar un clima de época basado en dos dimensiones. La primera, de carácter directo y explícito, diseñada para frustrar o entorpecer el cumplimiento del programa de gobierno del Frente de Todxs y la segunda enfocada a enrarecer el clima social, generar desaliento y garantizar el regreso del neoliberalismo. (2)

Una muestra de esto, es lo hicieron con la pandemia, dando mayor importancia al discurso de periodistas, políticos, presentadores o panelistas, que ha científicos, investigadores o médicos, sembrando dudas que generan miedo y sufrimiento. Como dice Discépolo en Cambalache: Todo es igual, nada es mejor, lo mismo un burro que un gran profesor. Primero afirmaron que se muera quien se tenga que morir, pero el país no se puede parar. Luego criticaron la cantidad de muertos. Mostraron como ejemplos otros países como manejaron la pandemia, hasta que cayeron en desastres sanitarios. Posteriormente se sumaron a los anti vacuna. Luego hubo que escuchar burradas sobre la vacuna “rusa”, llegando a la barbaridad de denunciar al presidente por envenenamiento, justo ellos que rebajaron el Ministerio de Salud a Secretaria, que dejaron vencer vacunas o quedaron olvidadas en la aduana, los que por falta de vacunación hicieron que volviera el sarampión. Ahora, que la vacuna está autorizada y constatada su efectividad, dicen que vacunan poco. Es una oposición que practica el gato florismo y nadie le pone freno.

Se inocula, mediante la insistencia de malas noticias,  la sensación de caos social. A la pandemia que conlleva el peligro permanente de contagio, ahogo económico y dificultad para proyectarse en el tiempo, se le añade la sensación de desgobierno y el horizonte de una crisis terminal. Esta actividad comunicacional es específicamente pregnante entre quienes se sienten ajenos a las disputas políticas institucionales, suelen percibirlas con desconfianza y cimentan su percepción de la realidad en torno a contextos marcados por el optimismo socioeconómico o su contracara, la depresión. Estratagemas que son coherentes  con los modelos elaborados por el Departamento de Estado para fomentar la catalogación de Estados Fallidos, necesitados de asistencia o injerencia extranjeras para su sobrevivencia. (2)

Pareciera que desde el gobierno se busca no confrontar, que nadie se enoje. Tienen la vocación de llevarse bien con todos y eso es algo complicado cuando en frente tenes depredadores. Esperemos que al presidente, con su permanente vocación al dialogo, no le ocurra lo mismo que a Juan Carlos Pugliese, el ministro de Alfonsín que le habló a los mercados con el corazón y le contestaron con el bolsillo. En algún momento, si no entienden razones y solo velan por sus intereses, se utilicen los instrumentos del Estado en beneficio de la mayoría del pueblo y del bien común. Las políticas del gobierno de Macri y la pandemia han puesto al descubierto millones de pobres y desocupados que viven circunstancias desesperantes que no puede esperar más y mucho menos tolerar a quienes especulan con los alimentos.

No se ha marcado y remarcado a la sociedad en el desastre que dejaron al País. No se investigó la deuda externa, como se prometió en campaña. No puede ser que no tenga costo quienes endeudaron alevosamente al País y condicionaron su soberanía política e independencia económica. En una profunda investigación seguramente encontraremos, entre los especuladores y evasores, a muchos empresarios que hoy presionan al gobierno, intentan corridas bancarias y generan una inflación inquietante. Otro tema urticante es la desprestigiada justicia. Algún funcionario pidió que la justicia se debe revisar a sí misma. No seamos ingenuos, ellos están para defender sus intereses en forma corporativa y de quienes los sostienen. Solo a la cárcel van los pobres y últimamente, los funcionarios del gobierno kirchnerista, sin sentencia firme (doctrina Irurzun). Esta justicia fue creada por el poder económico y los ricos, para defender sólo sus intereses. Esto se cambia con movilización y presión popular, con mucha presión popular y de todos los actores sociales y populares.

Recordemos que Macri apenas asumió derogo leyes por decreto, echo miles y miles de empleados (grasa militante) y los reemplazo por gente de su partido, pero con mayor sueldo. Le aprobaron todas las leyes que quiso y metió dos cortesanos casi por la ventana. En casi un año de gobierno tenía encarcelados funcionarios del anterior gobierno y procesada a Cristina. Realmente vería con agrado que los dirigentes de la coalición gobernante tuvieran el disciplinamiento partidario y la defensa corporativa de sus dirigentes como la que tiene la oposición.

Algunos dicen que no se puede dar identidad a mentiras o dejar que nos impongan una agenda llenas de mentiras, chicanas o mal intencionadas. Que los hechos vencen al relato. Ingenuidad. Hoy la oposición habla y opina sobre distintos temas como si nunca hubiera gobernado. Están valentonados como nunca, porque se lo “hemos permitido”, el espacio que uno no ocupa, lo ocupan otros. Estratégicamente no se puede permitir. Está bien no usar las mismas armas que deploramos o actuar por venganza, pero hay instrumentos que ellos incluso crearon, que se pueden usar. Además la pelea hay que darla ideológicamente y culturalmente. “Los mayores aciertos de la gestión de gobierno pueden convertirse en fracasos si no se los comunica de manera adecuada. Un triunfo político puede transformarse en derrota si no tiene una traducción político-cultural-comunicacional que lo potencie y lo consolide sobre la base del sentido de lo que se quiere construir, como parte de la complejidad de propósitos colectivos y en sintonía con las necesidades y aspiraciones de la mayoría de la sociedad. Puede ocurrir también lo contrario. Un desastre puede venderse como un éxito, por lo menos a corto plazo, si se lo sostiene en una narrativa que interpele y movilice a las audiencias. También que parte esencial de una estrategia sea comprar el silencio de la orquesta mediática para que nadie se entere de los desaguisados. Que digan lo contrario los ciudadanos porteños.”(1)

Se sabe sobre la correlación de fuerzas, pero ni Nestor ni Macri cuando asumieron la tenían a favor, pero produjeron cambios. http://lzrsocialypopular.blogspot.com/2020/06/la-lucha-por-el-poder.html. Se queda muy mal parado cando se toman medidas y luego se debe volver para atrás, no se puede tolerar que algunos actores desafíen la autoridad del gobierno como lo hicieron Paolo Roca o cablevisón - Fibertel (Clarin), Vicentin, retenciones, cupo maíz, hidrovia, etc. Antes de tomar una medida hay que crear un consenso, hay que trabajarla en las bases difundiéndola ampliamente y una vez que está consolidada llevarla a la discusión pública. Con el tema de Vicentín, “el campo” con las retenciones o el cupo al maíz, trigo o carne, y ahora lo de Hidrovía, lo que se busca es afianzar la soberanía, garantizar la seguridad alimentaria y la mesa de los argentinos.  http://lzrsocialypopular.blogspot.com/2020/06/estatizar-vicentin-y-controlar-el.html. Cada uno de estos temas debería ser defendido y divulgado por toda la coalición gobernante, los gremios, las organizaciones sociales, los militantes del campo popular y nacional. No se puede dejar flancos al descubierto, se debe poner todo el poder y apoyo en cada idea. Para los poderes fácticos, los valores republicanos solo son reivindicables cuando coinciden con los criterios y los intereses de sus portavoces y/o sus respectivos patrones.(2). En los años 90 para que Menem pudiera privatizar todo y lo aplaudieran, hubo una gran campaña previa de desprestigio de todo lo estatal, encabezada por Bernardo Neustadt y Grondona, ellos crearon el clima propicio.   

Se sabe que los medios de comunicación más poderosos y con más penetración, son la oposición y nutren de argumentos a los dirigentes. El gobierno de Alberto Fernández concentró la pauta publicitaria oficial en los grupos tradicionales, con Clarín a la cabeza (https://www.radiokermes.com/noticias/5354-la-pauta-oficial-para-los-mismos-de-siempre). El peronismo por lo general nunca tuvo a favor los medios de comunicación, pero si tuvo la militancia caminando la calle, a las organizaciones gremiales y sociales para contrarrestar esta acción disolvente y destituyente.

       (1)  El goleador no puede jugar de arquero, Por Washington Uranga

(            (2) Obras de desánimo y pánico moral, por Jorge Elbaum

Daniel Fernández

Febrero 2021






lunes, 21 de diciembre de 2020

FELICES FIESTAS - 2021

 QUERIDOS AMIGOS

Entre pandemia y cuidados pudimos llegar a las Fiestas de Navidad y fin de Año que no es poco. Siempre sobreviene una reflexión acerca del año que ya termina, de los logros y de las frustraciones propias del devenir del tiempo, pero en este 2020 ha sido muy particular, un año complicado y difícil, pero como somos unos resistentes, saldremos de esta como hemos salido de otras. No permitamos que la decepción nos supere, ni entreguemos nuestra ilusión de creer en la utopía de ser partícipes de un mundo mejor. No renunciemos a la esperanza, siempre algo más podemos hacer. Pongamos parte de nuestras fuerzas para que no sólo sea un cambio año, que el 2021 la solidaridad sea un valor indispensable para crecer como seres humanos. La construcción de un futuro mejor depende también de nosotros, no esperemos todo de los demás, luchemos por una sociedad solidaria y con justicia social.

Levanto mi copa simbólicamente con la que vas a brindar, la levanto al cielo y con ella los deseos, los sueños y las esperanzas de todos, para que en estas fiestas el amor infinito los toque con la vara de sus milagros y los convierta en realidad.

Mucha suerte para el año que viene y que la pasen lo mejor posible. Felices Fiestas para todos.



jueves, 10 de diciembre de 2020

DIEGO ARMANDO MARADONA - “El más humano de los dioses”

Maradona, según Eduardo Galeano

Diego Armando Maradona y Eduardo Galeano compartían una admiración mutua que no temían manifestar, hecho que se puede comprobar en diferentes declaraciones públicas y en las múltiples referencias al astro argentino que el escritor uruguayo plasmó en sus obras.

Una de las más resonantes y recordadas aparece en su libro Cerrado por Fútbol (2017), en el cual Galeano describe al "10" como “el más humano de los dioses”, una definición que ya había adelantado en el programa Los días de Galeano.

 “Maradona se convirtió en una suerte de Dios sucio, el más humano de los dioses. Eso quizás explica la veneración universal que él conquistó, más que ningún otro jugador. Un Dios sucio que se nos parece: mujeriego, parlanchín, borrachín, tragón, irresponsable, mentiroso, fanfarrón”, decía Galeano.

En ese mismo fragmento, el escritor uruguayo hacía referencia al precio de la fama y el éxito que debió soportar Diego, por ser el mejor de la historia del fútbol: “Pero los dioses no se jubilan, por muy humanos que sean. Él nunca pudo regresar a la anónima multitud de donde venía. La fama, que lo había salvado de la miseria, lo hizo prisionero”, agregó Galeano.

“La exitoína es una droga muchísimo más devastadora que la cocaína, aunque no la delatan los análisis de sangre ni de orina”, concluyó el escritor en el conmovedor video.

En vida, cada uno de ellos era declarado fanático del otro. Los unían ideales, pensamientos que defendieron siempre.

En 2015 cuando “el 10” supo que Galeano había muerto le dedicó un cálido mensaje: “Gracias por luchar como un 5 en la mitad de la cancha y por meterles goles a los poderosos como un 10. Gracias por entenderme, también. Gracias, Eduardo Galeano: en el equipo hacen falta muchos como vos. Te voy a extrañar”.

Este 25 de noviembre pasará a la memoria de los argentinos por la muerte de Maradona. Lo que muchos creían imposible finalmente sucedió en el mediodía de este miércoles.

Por eso, es necesario recordar el día que Galeano cayó a sus pies.


30 de noviembre de 2020

Hay que alentar lo Maradó   -  Por Eduardo Aliverti

Uno piensa en eso de las contradicciones probablemente insalvables, que ni el mejor ejercicio dialéctico resolvería. O tal vez sí, y es uno el impedido.

Lo piensa a partir de los entreveros por el velatorio de Maradona en la Casa Rosada, por ahora con los incidentes excluidos.

En medio de tener que seguir cuidándose porque el bicho sigue ahí; porque hay que prevenirse contra los excesos de optimismo; porque nadie asegura nada, aun con el panorama alentador de las vacunas, resulta que ante la partida del 10 se (nos) cayeron terminantemente todas las recomendaciones militadas, sea porque se estuvo en esas filas abigarradas de cuadras y cuadras o por haber temblado de emoción al verlas.

Uno se cansó de putear contra las manifestaciones opositoras al Gobierno por interpretarlas como invitación al contagio, al margen de sus contenidos políticos; y vio, ve, con demasiadas cosquillas negativas, el relajo en las… favorables, digamos.

Y entonces se muere Maradona, y medio que todo importó un pito.

Contradicción irresoluble.

Es decir: se cayó en la cuenta de que no se podía hacer nada que no fuese organizar las cosas, de un momento para otro, de una manera que antes que mejor, incluso, fuese lo menos peor posible, porque así lo imponía la dimensión inconmensurable de la figura involucrada.

El tipo de pasión que despierta Maradona es equiparable a la de absolutamente nadie, de modo que todos nos preguntamos “y ahora qué se hace, má’ que coronavirus”. Cómo.

Uno pensó si acaso no es hacerle el juego a los carroñeros detenerse en los detalles del desaguisado, pero, ¿cómo podría evitarse el mínimo abordaje de lo que vimos todos?

Las cosas salieron muy mal, y es un dolor tremendo la cantidad de gente que se quedó afuera de volver a proyectarse en el Diego con un último saludo de segundos.

Eso fue el efecto de una desorganización notable, virtualmente increíble, que no debe perdonarse.

Que la familia no tomara conciencia de que el muerto ya no le pertenecía, porque era del pueblo, es un juicio válido pero subjetivo, que no afecta la irresponsabilidad estatal.

¿O es que en un funeral de Estado deben primar los sentimientos familiares sobre las condiciones organizativas y de seguridad?

¿Entendemos bien, y Claudia Villafañe fue la jefa de Estado desde la muerte de su ex marido hasta el retiro del cuerpo?

Dicho, siempre, con la prevención de que uno no es más que un comentarista y no está en los zapatos de quienes deben tomar peligrosas o embarrantes decisiones institucionales, todos hicieron todo mal.

Todos.

Hablamos del gobierno nacional, en primer término, y del de la Ciudad; que encima se prendieron en un cruce de acusaciones horrible, al que le cabe la muy fea, pero precisa acusación de haberse tirado al muerto de un lado para otro.

Al no coordinar nada de nada, una vez resuelto que el velorio sería en Casa Rosada y siendo que respecto de cualquier otro lugar o procedimiento hubiese pasado exactamente lo mismo (justamente por aquello de no organizar nada), la sucesión de errores fue impresionante.

El comienzo operativo de las equivocaciones fue no haber cerrado la Plaza de Mayo desde la madrugada, para evitar la obviedad de que fuera copada por los barras que, a primera hora, la pudrirían más obviamente todavía.

Sacaron la cuenta de hasta un millón de personas contra toda matemática escolar de cómo se haría para administrarlas y conducirlas en apenas diez horas de adiós al ídolo más grande de la historia argentina, definición que puede merecer reparos moralistas, pero no de objetividad descriptiva.

Ceremonial y Protocolo presidenciales; la Casa Militar que controla(ría) la seguridad en la Rosada; la policía metropolitana presta a reprimir a puro balazo de goma a la primera de cambio, como si eso tampoco lo supieran de antemano; la falta de un cordón siquiera para prevenir las trepadas a las rejas; el ingreso al Patio de las Palmeras; los ministerios de Seguridad improvisando, desbordados…

Todos volcaron, desde el momento en que nadie pareció tener conciencia de que el muerto era Maradona.

Lo cierto son esas almas que se quedaron sin despedir al Dios de existencia efectivamente comprobada.

¿Vieron la constitución de esa multitud?

Salvo que el ojímetro falle gravemente, la mayoría aplastante de quienes pusieron el cuerpo para despedir a Maradona era de gente muy joven y de sectores populares, bien de abajo, bien de golpearse el corazón en su nombre, bien de que se mezclaron todas las camisetas dándole una pacífica clase magistral a la pulcra hipocresía de que hay que superar la grieta.

No se trata de romantizar a los pobres ni al muerto, sino de haber constatado que el vínculo entre ellos es tan leal, tan estrecho, como para registrar que era ingambeteable --Diego incluido-- lo que paradójicamente fue definido en forma brillante por el título de un artículo del diario La Nación, firmado por Nicolás Cassese y María Nöllman.

“Maradona tuvo un velatorio como su vida: caótico, emocionante y plebeyo”.

Ya están y vendrán las tonterías de que, si no se pudo organizar bien un velorio, mal podrá distribuirse la logística gigantesca de aplicar la vacuna que fuese.

Mentira o, de base, no tiene nada que ver: en eso sí viene trabajándose hace meses y tenemos uno de los mejores planes de vacunación masivos que exista.

Como el 10, nuestras exuberancias positivas y negativas son muy difíciles de comparar.

El mundo vuelve a andar de a poco tras estas horas de detención y ¿locura?

Volveremos a nuestros índices inflacionarios, al dólar blue, al desabastecimiento de materiales para la construcción, a las peleas contra la trifecta comunicacional, a que los movimientos sociales controlen diciembre en el conurbano bonaerense, a la procuraduría fiscal, a los mandobles de AEA, a las primarias sí o no, a la legalización del aborto, al cálculo de los haberes jubilatorios, a la emisión monetaria, al gorilaje desencajado, en este país que se cae y se levanta, y viceversa, y viceversa otra vez.

Un país prácticamente indescifrable, al que lo único que le faltaba es que se muriera Maradona (aunque un oyente de radio advirtió con la pregunta de si ya se sabe cuándo caerá el meteorito, como para completar el año).

En Brasil se morirá Pelé, por decir, y podría arriesgarse que habrá ciertas manifestaciones intensivas pero, sólo, para despedir a un jugador de fútbol descomunal.

Maradona, en cambio, fue y es una imagen infinitamente superadora de su arte.

No sólo ni acá ni en Nápoles sino, casi, en ninguna parte del universo, fue sentido que se despedía, apenas, al malabarista más extraordinario de una actividad genial, exclusiva, movilizadora también como casi nada.

Ese deporte en que las manos no se pueden usar salvo en un puesto entre once, para devolver la pelota desde sitios laterales y para que Maradona haya cometido la picardía más celebrada de todos los tiempos.

La ilustración del The Guardian, con la reina despatarrada y furiosa como si fuese Shilton, el arquero inglés en el partido más famoso de la historia del fútbol en su jugada máxima, con Diego dejando atrás a Churchill, Shakespeare y Los Beatles, entre otros, posiblemente explica todo o muy buena parte sobre el porqué del sentimiento popular.

No por Maradó como jugador.

Como Fiorito, fierita y símbolo de que el abajo puede.

O sea: lo que expone que los argentinos sigamos siendo lamentable y afortunadamente una incógnita desorbitada, en la que todo lo que pasa y pasará es al menos discutible y disputable


lunes, 30 de noviembre de 2020

TENER EN CLARO DE QUE LADO ESTAR

Apenas asumió este nuevo Gobierno, un sector importante de medios, políticos y personas comenzaron a critican todo lo que hace, no hace, dice y no dice, incluso han salido a la calle a manifestarse en plena pandemia y en el pico de los contagios. Ahora las críticas van por la nueva fórmula jubilatoria presentada ante el Congreso, la eliminación del IFE y ATP, el Aporte Solidario a las grandes fortunas, el presupuesto, el acuerdo con los bonistas, la pobreza y la indigencia. Cuando antes- sin pandemia - convalidaban, justificaban u ocultaban todo las medidas que nos llevó a un desastre social y económico. Pareciera que sufren de amnesia, no recuerdan que no hace un año eran gobierno. Es válido criticar dado que estamos en democracia, lo que si deberían tener cierta coherencia. Resulta insólito que este sector, en ciertas ocasiones, quiera correr al gobierno por izquierda y luego pide ajuste fiscal, pero que se haga con los de abajo, porque los de arriba no están dispuestos a sacrificar nada. Como también es un clásico que los trotskistas exijan que se vaya por todo, cuando ellos nunca gobernaron nada en ningún lado.   

Antes de desarrollar mi pensamiento, quiero dejar sentada mi postura: considero que los aumentos por decretos a las jubilaciones han sido insuficientes. Que la nueva fórmula, por la experiencia anterior, podría ser positiva, pero debería tener una cláusula gatillo que actualice la probable pérdida que puedan tener las jubilaciones en relación a la canasta familiar, principalmente a las jubilaciones más bajas. Creo que todos esperamos que las jubilaciones - principalmente de la mínima y medias – cubran la canasta básica. Para ello hay que garantizar la sustentabilidad del sistema de seguridad social. Tengamos en cuenta en todos los que no aportan: un 40% (antes de la pandemia) de trabajadores no registrados, los desocupados, los que cobran parte de sus salarios en negro, los empresarios que no hacen los aportes de sus empleados. También rescato que hubo algunos beneficios para los jubilados, se repusieron medicamentos gratuitos, no hubo aumento de tarifas de servicios, cancelaron deudas contraídas para pagar los servicios, entre otras cosas. Eso si, quiero que el Presidente cumpla lo que prometido en campaña: “él elegía a los jubilados antes que a los bancos”.

También me pareció escaso lo otorgado en el IFE y se tendría que seguir pagando porque la emergencia no ha sido superada, a pesar del aumento de la tarjeta alimentar. Los REPRO, que reemplazan a los ATP, deberían cubrir los montos necesarios para los trabajadores. 

Sobre el aporte solidario, estoy de acuerdo, pero es insuficiente. Aunque creo que es más que nada simbólico, es una puja de poder. El poder real quiere imponer sus condiciones y establecer un freno a posibles medidas que vaya en contra de sus intereses, entre ellas, a una reforma impositiva progresiva o una reforma profunda de la justicia. El gobierno pretende imponer el derecho que le dan los votos, sobre un poder que siempre le ha sido esquivo.

También me preocupa cómo se va encarar la pos pandemia, la situación socioeconómica es muy difícil. Las dudas son con respecto de cómo va a ser la trasferencia del ingreso para la generación de puestos de trabajos, la mejora de los salarios por encima de la inflación para estimular el consumo interno y recuperar la economía para un crecimiento con inclusión. Como va a influir el FMI en todo esto.

Este es un Gobierno con buenas intenciones, que por errores propios y acciones ajenas, se queda en ocasiones a medio camino.

Yo, un ciudadano común sin responsabilidad de gestión, hubiera ido por la estatización de los servicios, con el fin de tener energía barata que el desarrollo industrial. Al manejo de la comercialización de granos, para abastecer de materia prima subsidiada a la industria alimenticia, evitar evasiones y fuga de divisas, además de un importante ingreso de dinero. A la investigación de la deuda y fuga de capitales. A un mayor de control en los precios y desarmar la concentración de empresas alimenticias, para defender el poder adquisitivo del conjunto de los argentinos.  El interrogante es cuál es la correlación de fuerzas, que control se ejerce y la capacidad para contrarrestar el poder de quienes tienen el manejo irrestricto productivo.

También debo reconocer que se han tomados medidas, quizás con sabor insuficientes, para cubrir necesidades alimentarias en medio de esta catástrofe. Que se trabajó fuertemente para adecuar la situación sanitaria, que era deficiente, para sobrellevar de la mejor manera esta pandemia. El Gobierno viene haciendo más de lo que trasmite, pero adolece de severos problemas de comunicación o como dice en un posteo que copio completo al final de Jorge Alemán: “Difícil situación, porque a veces fingir que se está quieto puede tal vez ser la única forma de resistencia posible. Ese fingir no es un no hacer, no es una claudicación pasiva, es intentar sortear el éxtasis acelerado y paranoico de la derecha neoliberal para darle el tiempo pertinente a una agenda de trabajo y a la política en medio de un quiebre civilizatorio desconocido aún en sus consecuencias.” Además de tener enfrente una máquina destructiva, que genera ataques de los sectores más concentrados del poder, en términos económicos, mediáticos y judiciales con el fin de desgastar e imponer sus condiciones de máxima. Aunque sí podrían: voltearían al gobierno.

Reconocer aciertos y dificultades no significa la defensa a ultranza del proceder del Gobierno. Siempre he tenido un pensamiento crítico, pero eso sí, tengo identificado donde está el enemigo y procuro no hacerle el juego a un poder insaciable.

No puedo dejar de reconocer que han dejado un país endeudado y sometido bajo la presión de los acreedores externos e internos, que extorsionan con devaluación, reforma laboral y jubilatoria y ajuste fiscal sobre las clases bajas y medias. Tampoco puedo dejar de ver que el 46% de los diputados que representan el 40% de la población defienden al 0,02% de personas más ricas del País. Son los que a diario se quejan de que un pobre cobra un plan más o menos, que jubilaron a muchas amas de casa, que es un despropósito la AUH, que si toman tierras (que está mal) para escapar al hacinamiento, pero NO critican a los que evaden verdaderas fortunas, que tienen cuentas en paraísos fiscales, los que extorsionan con el mercado cambiario perjudicando al conjunto de los argentinos. A los formadores de precios que no para de aumentar con una economía virtualmente inmovilizada, sin aumento de energía ni devaluación del tipo de cambio que rige las transacciones comerciales. Los que concentran las riquezas en pocas manos en desmedro de los que menos tienen, los que como Vicentín estafan a trabajadores y productores. Contrabandean granos y hacen triangulaciones para no pagar impuestos. http://lzrsocialypopular.blogspot.com/2020/06/vicentin-entre-errores-propios-el-poder.html. Los que tienen a los trabajadores en negro o no pagan los aportes patronales. Los poderosos son los que hacen inviable este País. Además cuentan con los medios de comunicación más importantes y la justicia a su servicio. Una Justicia contaminada y desprestigiada que representa los intereses de los poderosos y defiende su corporación. La Corte Suprema es un poder aristocrático-corporativo que le marca la cancha a la política.

Ahora, me sorprende mucho que aquellos que hoy critican estas medidas, no dijeron nada cuando el anterior gobierno endeudo al País, condicionando las políticas futuras. Pero ahora critican el acuerdo con los bonistas, porque prorrogaron los pagos para el próximo gobierno. Tampoco levantaron su vos al ver que ese récord de endeudamiento en tan corto plazo sirvió tan sólo para la continua fuga de capitales. Tampoco cuando cerraron miles de empresas y se perdieron miles de puestos de trabajo registrado. No escuche quejas de cuando líquido acciones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad.  No dijeron nada cuando no cumplieron con las promesas de campaña como la eliminación del impuesto a las Ganancias a los trabajadores o pobreza cero.

Recordemos un poco algunos datos y tan solo algunos, de cómo dejo el gobierno de Macri el País: La actividad económica cayó a niveles mínimos desde 2001. Con un consumo que en los 45 meses de gestión de Mauricio Macri registró caídas en 42 meses, hilvanado 21 meses de retroceso en las ventas minoristas. Macri decía: "La inflación es la demostración de tu incapacidad para gobernar”, y vaya que demostró incapacidad para domarla. En el 2019 la inflación fue el 53,8% y en los cuatro años de mandato acumulará más de un 290%. El aumento en las tarifas de electricidad totaliza 3.240,1% y en el gas 4.096,3%. El dólar pasó de $9,84 a $ 65, un incremento de más del 560%, bastante más que la propia inflación. La deuda pública argentina creció más del 50% entre diciembre de 2015 y junio de 2019, lo que representa un monto de más de u$s334.000 millones. En ese periodo, también se fugaron u$s73.160 millones. Argentina debería enfrentar vencimientos en dólares por un total de u$s100 mil millones en el periodo 2020-2023”. Macri acuñó la frase “por la meta que quiero que se me juzgue es si pude o no reducir la pobreza”, consignó que la pobreza saltara al 35,4% durante el primer semestre de 2019, con lo que ya afecta a casi 16 millones de personas, siendo la cifra más alta de la era Macri. En el periodo de diciembre de 2015 a junio de 2019 cerraron 23.051 empresas y se perdieron 146.855 empleos industriales.

Tras esto, tuvimos una pandemia que afecto al mundo y mucho más a nuestro País que venía de la pandemia amarilla. Por eso sorprende que muchos políticos de la oposición que fueron gobierno, ahora quieren decir cómo hay que hacer las cosas, por el bien del pueblo y el País.

El gobierno de Macri tomo medidas para favoreces a los más ricos, inversores y empresas, con el fin de que llegara la lluvia de inversiones, las que nunca llegaron.  

Lo que no hay que perder de vista, que este Gobierno pudo y puede equivocarse o dar signos de titubeo, está bien que se debatan aspectos, manifestaciones o dudas sobre algunas medidas, está bien que los propios marquen la cancha y hacer todo tipo de elucubraciones sobre la coyuntura, lo que no se puede confundir quien es el enemigo, porque sabemos que intereses representan cada uno.

Daniel Fernández

Noviembre 2020

 


Derechas y pandemia en la guerra política

Por Jorge Alemán

Las derechas empujan y atropellan todos los límites democráticos. Es su nuevo sello, el Neoliberalismo no encuentra fácilmente modos democráticos de legitimación. El mundo de las mediaciones se le ha vuelto totalmente ajeno. Para las derechas el primer mandato es estigmatizar al otro como dictador autoritario, sellar al gobierno democrático como un nuevo tipo de comunismo generador de un caos social y económico. Todo esto en una política de guerra donde lo que es progresista o popular nunca es un adversario, es un enemigo a abatir. Incluso horadando las razonables medidas que se toman con respecto a la pandemia.

Lo hacen, cuando se trata de gobiernos progresistas o populares, para obligarlos a existir de un modo defensivo en la propia agenda de las derechas y para también provocar que los gobiernos progresistas o populares, llegado el caso, tomen medidas contundentes que luego no encuentren los verdaderos recursos para sostenerlas.

La terrible paradoja de esta situación es que las derechas están esperando que esas medidas contundentes se lleven a cabo para así confirmar definitivamente que los gobiernos progresistas o populares son dictaduras totalitarias.

Las izquierdas que apoyan críticamente a estos gobiernos, y que habitan espontáneamente en el mantra de avanzar y radicalizar, ya que si no actúan así entonces los gobiernos caerán por su debilidad. Ciertas izquierdas tienen siempre el hábito de pensar que sólo se avanza en línea recta. Y por ello exigen avanzar sin dilaciones con respecto a lo que se supone que habría que hacerse sin concesiones.

Sin embargo deberían admitir las nuevas paradojas de la situación pandémica en su peligroso devenir. A veces avanzar es quedar expuestos a un fuego internacional donde tarde o temprano se perderá todo. Se olvida de qué se trata siempre de avanzar para intentar la difícil tarea de ganarle al enorme poder neoliberal. Es cierto que hay instantes de la historia en donde el imperativo exige luchar, independientemente de si se gana o se pierde. Son aquellos instantes históricos donde está en juego el honor y la ética más allá de todo cálculo y previsión. Aquellos instantes donde no se puede retroceder aunque cueste la propia vida. Las señas de la historia así lo indican. Y podría ser, nunca se sabe de antemano, que un momento histórico de semejante gravedad al fin suceda. No se sabe pero no es imposible.

Sin embargo esta vez la derecha espera la radicalización para ahogar a los proyectos democráticos. No se trata para los poderes si los gobiernos son moderados o no, el problema es que existan. Porque la dominación mundial ya no sólo no soporta ni un mínimo de soberanía, sino que no sabe si cuando los movimientos sociales recuperen la calle aparecerán medidas exigidas por las propias demandas sociales absolutamente insoportables para la derecha neoliberal.

La conformación heterogénea de los frentes y coaliciones progresistas aumenta la hipótesis cínico -conspirativa de las derechas. Difícil situación, porque a veces fingir que se está quieto puede tal vez ser la única forma de resistencia posible. Ese fingir no es un no hacer, no es una claudicación pasiva, es intentar sortear el éxtasis acelerado y paranoico de la derecha neoliberal para darle el tiempo pertinente a una agenda de trabajo y a la política en medio de un quiebre civilizatorio desconocido aún en sus consecuencias.

REVOLUCIÓN FUSILADORA

16 de Septiembre de 1955 GOLPE MILITAR ​Recordamos esta fecha como uno de los hechos más nefastos de la historia argentina. En esta jornada,...