El 15 de agosto de 1972, en plena dictadura de Alejandro Agustín Lanusse, la Unidad 6 de máxima seguridad de Rawson fue escenario de una fuga histórica: 25 presos y presas políticas lograron evadirse. Sin embargo, solo seis de los máximos dirigentes alcanzaron a abordar el avión secuestrado rumbo a Chile. Los 19 restantes, al ver frustrada su huida en el aeropuerto de Trelew, acordaron su rendición ante las fuerzas armadas bajo el compromiso público de garantizar su integridad física y ser devueltos al penal.
Esa promesa se rompió de inmediato. La Armada trasladó al grupo a la Base Aeronaval «Almirante Zar». Allí, a las 3:30 de la madrugada del 22 de agosto, la guardia los acorraló en el pasillo y abrió fuego a quemarropa. Dieciséis de ellos murieron en el acto y tres sobrevivieron milagrosamente tras quedar gravemente heridos.
El impacto histórico
Prefacio del terror: La Masacre de Trelew aceleró el desgaste de Lanusse y anticipó los métodos de terrorismo de Estado que la junta militar perfeccionaría a partir de 1976.
Militancia y memoria: El fusilamiento encendió el compromiso de toda una generación y convirtió el hecho en un pilar fundamental del proceso de Memoria, Verdad y Justicia.
Simbolismo actual: Cada aniversario se evoca bajo la consigna "19 flores rojas siguen floreciendo", rindiendo tributo tanto a las 16 víctimas fatales como a los 3 sobrevivientes que tiempo después, durante la última dictadura, fueron secuestrados y continúan desaparecidos (Alberto Miguel Camps, María Antonia Berger y Ricardo René Haidar).
Justicia e imprescindible lectura
En 2012, el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia condenó a prisión perpetua a los ejecutores tras declarar la masacre como delito de lesa humanidad. Un siglo de impunidad comenzó a cerrarse definitivamente cuando en 2022 el exmarino Roberto Bravo, radicado en EE. UU., fue hallado responsable en un juicio civil en Florida y sentenciado a indemnizar a los familiares.
Para profundizar en el testimonio directo de los tres sobrevivientes, resulta imprescindible leer La Patria Fusilada, la célebre obra periodística que Francisco "Paco" Urondo publicó en 1973.
Víctimas fatales: Carlos Astudillo, Rubén Pedro Bonnet, Eduardo Capello, Mario Emilio Delfino, Alfredo Kohon, Susana Lesgart, José Ricardo Mena, Clarisa Lea Place, Miguel Ángel Polti, Mariano Pujadas, Carlos Alberto del Rey, María Angélica Sabelli, Humberto Suárez, Humberto Toschi, Alejandro Ulla y Ana María Villarreal de Santucho.

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