martes, 28 de abril de 2020

PARA RECORDAR…. PLENARIO DE DELEGADOS CGT - 1957


PLENARIO DE DELEGADOS DE LA CGT Y 62 ORGANIZACIONES
El Programa de La Falda, de agosto de 1957
Para la Independencia Económica:
a)      Comercio exterior:
Control estatal del comercio exterior sobre las bases de la forma de un monopolio estatal.
Liquidación de los monopolios extranjeros de importación y exportación.
Control de los productores en las operaciones comerciales con un sentido de defensa de la renta nacional. Planifica­ción del proceso en vista a las necesidades del país, en fun­ción de su desarrollo histórico, teniendo presente el inte­rés de la clase laboriosa.
Ampliación y diversificación de los mercados internacio­nales.
Denuncia de todos los pactos lesivos de nuestra independencia económica.
Planificación de la comercialización teniendo presente nuestro desarrollo interno.
Integración económica con los pueblos hermanos de Lati­noamérica, sobre las bases de las experiencias realizadas.
b)      En el orden interno:
Política de alto consumo interno; altos salarios, mayor producción para el país con sentido nacional.
Desarrollo de la industria liviana adecuada a las necesida­des del país.
Incremento de una política económica tendiente a lograr la consolidación de la industria pesada, base de cualquier desarrollo futuro.
Política energética nacional; para ello se hace indispensa­ble la nacionalización de las fuentes naturales de energía y su explotación en función de las necesidades del desarro­llo del país.
Nacionalización de los frigoríficas extranjeros, a fin de po­sibilitar la eficacia del control del comercio exterior, sus­trayendo de manos de los monopolios extranjeros dichos resortes básicos de nuestra economía.
Soluciones de fondo, con sentido nacional a los problemas económicos regionales sobre la base de integrar dichas economías a las reales necesidades del país, superando la actual división entre "provincias ricas y provincias po­bres'.
Control centralizado del crédito por parte del Estado, adecuándolo a un plan de desarrollo integral de la economía con vistas a los intereses de los trabajadores.
Programa agrario, sintetizado en: mecanización del agro, "tendencia de la industria nacional", expropiación del lati­fundio y extensión del cooperativismo agrario, en procura de que la tierra sea de quien la trabaja.
Para la Justicia Social:
Control obrero de la producción y distribución de la rique­za nacional, mediante la participación efectiva de los trabajadores: en la elaboración y ejecución del plan económico gene­ral, a través de las organizaciones sindicales; Participación en la dirección de las empresas privadas y públicas, asegurando, en cada caso, el sentido social de la riqueza; control popular de precios.
Salario mínimo, vital y móvil.
Previsión social integral: unificación de los beneficios y extensión de los mismos a todos los sectores del trabajo.
Reformas de la legislación laboral tendientes a adecuarla al momento histórico y de acuerdo al plan general de transformación popular de la realidad argentina.
Creación del organismo estatal que con el control obrero posibilite la vigencia real de las conquistas y legislaciones sociales.
Estabilidad absoluta de los trabajadores.
Fuero sindical.
Para la Soberanía Política:
Elaboración del gran plan político-económico-social de la realidad argentina, que reconozca la presencia del movimiento obrero como fuerza fundamental nacional, a través de su participación hegemónica en la confección y direc­ción del mismo.
Fortalecimiento del estado nacional popular, tendiente a lograr la destrucción de los sectores oligárquicos antina­cionales y sus aliados extranjeros, y teniendo presente que la clase trabajadora es la única fuerza argentina que re­presenta en sus intereses los anhelos del país mismo, a lo que agrega su unidad de planteamientos de lucha y forta­leza.
Dirección de la acción hacia un entendimiento integral (político-económico) con las naciones hermanas latinoame­ricanas.
Acción política que reemplace las divisiones artificiales in­ternas, basadas en el federalismo liberal y falso.
Libertad de elegir y ser elegido, sin inhabilitaciones, y el fortalecimiento definitivo de la voluntad popular.
Solidaridad de la clase trabajadora con las luchas de liberación nacional de los pueblos oprimidos.
Política internacional independiente.

lunes, 27 de abril de 2020

FUERTE CON EL DÉBIL - “CAUTO” CON EL PODEROSO


Aunque me imagino, no puedo dimensionar la fortaleza o la debilidad del Gobierno, las presiones internas y externas que tienen, dado que soy un simple y humilde militante del campo nacional y popular alejado del poder. Por supuesto que apoyo este proceso, pero no dejo de ser crítico constructivo, cosa que no encuentro mucho en aquellos que no opinan igual ideológicamente. Les es más cómodo que les cuenten la verdad que ponerse a razonar para encontrar esa verdad.  
Dentro de ese pensamiento crítico y desde mi posición en el llano, veo ante esta pandemia ocasionada por el COVID19, el gobierno en lo sanitario viene actuando satisfactoriamente e intenta hacer lo que puede con las escasas herramientas que le dejaron. En lo social, es mucho el esfuerzo pero no alcanza porque la realidad es angustiante. Pero desde lo económico no se actúa como a uno – desde lo ideológico - le gustaría o cree que la situación amerita. Puede que me equivoque, ni apresurado no retardatario decía Perón. También puede ser eso que lo profundo de las propuestas es directamente proporcional a la lejanía al poder. Aunque muchas están contempladas en el artículo 40° de la Constitución de 1949. 
Se actúa con dureza con aquellos ciudadanos que violan la cuarentena o con los adultos mayores que transitan las calles porque les cuesta adaptarse a esta nueva condición. Cosa que es correcta y necesaria. Pero no se actúa con la misma contundencia y agilidad con aquellos que especulan con las mercaderías y los precios, que no paran de aumentar y especular. Con los bancos privados que no cumplen con las medidas del Gobierno de otorgar créditos accesibles a las Pymes, en cambio siguen especulando. No se avanza sobre empresarios que desafían y condicionan al Gobierno despidiendo a los trabajadores o rebajando salarios.
El pueblo está haciendo un gran sacrifico, ahora hay sectores privilegiados que están pensando como beneficiarse con esta situación o como sacar alguna ventaja económica o política.
Que pasa con la investigación de la deuda externa, promesa de campaña. Porque aún hay “funcionarios” del anterior gobierno en organismos y empresas del Estado y privadas (por las AFJP), ellos en los primeros días de gobierno hicieron una limpieza total de funcionarios y trabajadores (grasa militante). No lo planteo como venganza, sino por una concepción ideológica distinta para aplicar políticas. Que pasa con la firma Vicentin, han hecho maniobras escandalosas contra las arcas del Banco Nación y Provincia, adeudan una fortuna y aún no se han tomado medidas de fondo. Que paso con la AFIP, que anunció la puesta en marcha de un nuevo régimen informativo para las sociedades, las que tendrán que detallar quiénes son los beneficiarios finales de las utilidades que generan. Que paso con la reunión de Alberto Fernández con el titular de Molinos Río de La Plata, Luis Pérez Companc, sigue faltando alimentos y no dejan de aumentar. Que paso con Paolo Rocca y el despido de 1500 trabajadores. Que pasa con el impuesto a los ricos, que se está dando vueltas y demorando, me hace pensar que hay muchos “oficialistas” que no quieren tocar los intereses de los poderosos. Salieron los defensores de los millonarios para agrupar al rebaño, cual perros pastores. Los dueños de la tierra, tienen a sus capataces y peones quienes les cuidan el rebaño y sus intereses, y los perros ladran incesantemente por todos lados para que ese rebaño no se les disperse. Igual, todo el rebaño, más tarde o más temprano, terminaran esquilados y los dueños usufructuaran las ganancias de lo que les sacaron.
Al inicio de la pandemia y en plena evolución, era el momento de producir cambios económicos, profundos y estructurales, necesarios para afrontar esta crisis, para salir de ella y la que dejó el anterior gobierno. Ahora ya es tarde, y a medida que pasen los días y se vaya aflojando la cuarentena será mucho más complicado. En el mundo se dice que esto es una batalla, pues deberíamos haberlo tomado como tal, no sólo en lo sanitario y social, sino también en lo económico: El compañero Dr. Jorge Rachid dice En plena batalla el Estado no "pide", "exige" los Tributos para financiarla (https://diarioinedito.com/whatsapp/29029?fbclid=IwAR02Z7WRkAk3c7L_CnoE86GOAqEd05OgUzHKiWrLMktxrV6EIkFm-Ip1lnA ) . Por eso creo, modestamente, que el que especula con los precios se le debería confiscar la mercadería que se necesita o se le expropia la empresa y se la pone a producir para el Estado. Estatizar las empresas de energía para garantizar a los ciudadanos y empresas el servicio sin amenaza de corte o endeudamiento impagable. Regular y controlar la banca privada y financieras que especulan. Controlar la salida de capitales del País. Nacionalizar los sectores claves de la economía. La exportación de granos y carnes las debe quedar en manos del Estado. Expropiar la firma Vicentín y ponerla al servicio del Estado. ¿Por qué no se puede? Hay una realidad que permite hacerlo, hay una fuerza histórica que abre ese campo de posibilidades, hay un proyecto histórico y hay un sujeto que lo puede protagonizar porque creció por la fuerza de los hechos. Sólo falta la voluntad política.
En fin, se controla – exhaustivamente - para dar una ayuda de $ 10.000 a las familias que la están pasando mal, demorando la entrega de ese escaso dinero, que para poco alcanza. Se inscribieron 11.200.000 personas, ese es el nivel de informalidad que hay, y después los empresarios piden flexibilización laboral. Controlan si cobra un plan más o un plan menos, ese dinero alcanza escasamente para alimentarse. A que le temen, a los racistas nazis, que vociferaran que le dieron una ayuda de más una familia o que le están entregando ayuda a los que no quieren trabajar o a esos “negros de mierda” con sus impuestos, como dijo el concejal de cambiemos –UCR: que la pandemia haga "una limpieza étnica" en La Matanza porque "con cinco o seis millones de negros menos, peronistas menos, planes menos, quizá este país arranca". Para Macri, Vargas Llosa, Aznar, Uribe, Bulrrich, López Murphy, Lopérfido y algunos más de clases altas y medias, esto es música para sus oídos. Los émulo de Hitler (Aktion T4), con la muerte de miles de viejos y enfermos, suponen que así sanearan las cuentas que destruyen con sus políticas capitalistas. http://lzrsocialypopular.blogspot.com/2020/03/casualidad-o-causalidad.html. La oligarquía agro-financiera (la clase ilustrada) y la patria contratista están convencidos que puede gobernar este País a su antojo.  “todo su discurso se reduce a decir que la desigualdad es justa. Que la igualdad es comunismo o subversión. Que debe haber pocos ricos muy ricos que gobiernen y cada vez más pobres que sean gobernados, que se sometan al poder” José Pablo Feinmann. Odian al peronismo porque implica el intervencionismo del Estado para redistribuir las ganancias con los más pobres. El 10% de las familias argentinas más ricas, posee el 31,9% de la riqueza total del país, mientras que el 10% más pobre, dispone apenas del 1,6%. Es sencillo opinar o pasar esta pandemia en un country, casa quinta o estancia, que ansiado en una pieza 5 personas.   


Pero nadie se ocupa de pedir que afecten los intereses de los ricos que evadieron fortunas o tiene fortunas en paraísos fiscales, nadie se ocupa de exigirles a los que blanquearon sus capitales sean investigados para ver si pagaron los impuestos correspondientes cuando sacaron el dinero, como se fugaron millones de dólares del País. No solicita que se investigue a los bancos y financieras. Nadie se alarma por el dinero que tienen los ricos en el exterior. Siempre posan su miserable mirada en los pobres y no en los ricos, si cobran una ayuda o un beneficio más o menos y no en los que nos saquean continuamente. pobres contra pobres. 
Perdonen si soy escéptico con aquellos que piensan que esta pandemia nos hará mejores. Por lo menos espero que nos deje una buena enseñanza y una profunda modernización. Hoy se le pide a los Estados que se hagan cargo de este desastre mundial, les dé una solución, una vez que pase, volverá el Capitalismo Neoliberal o Liberal para ampliar las desigualdades, quitar privilegios y achicar al Estado.  
Este país en que muchos años he habitado, en el que he puesto mucho esfuerzo diario para no caer en la desesperanza, batalle incansablemente por un país más justo, libre y soberano, aún peleo por aquellas cosas que aún tienen sentido o utopías, o simplemente trato de que la voracidad del poder, del verdadero poder, sea menos brutal, para que el fracaso generacional no me alcance aún. Debemos dar la batalla cultural por cambiar al hombre, sin más demoras, trasformar este hombre individualista, egoísta, materialista e inhumano, en uno humano, solidario, espiritual y colectivista.   
Daniel Fernández
Abril 2020

















martes, 31 de marzo de 2020

SOLO LE PIDO A DIOS


Sólo le pido a dios
Que el dolor no me sea indiferente,
Que la reseca muerte no me encuentre
Vacío y solo sin haber hecho lo suficiente.
Ante esta pandemia globalizada del Covid19, muchos optimistas o esperanzados opinan que nuestra sociedad no volverá a ser la misma después del coronavirus, que volverá a ser mejor.
Nada puede corromper más la idea de un cambio, que la opinión de que estamos en el camino de lograr una sociedad más justa y solidaria. Poco nos favorecerá creer que el mundo marcha necesariamente a un mundo mejor, que aprenderemos de esta crisis. Esta creencia nos relaja en la lucha por obtener ese objetivo.
Hay cantidad de opiniones de pensadores, comunicadores, analistas e incluso del Papa Francisco, que expresan que el cambio es incontenible, que marchamos a la resolución de las injusticas, la derrota del individualismo y del capitalismo salvaje. El triunfo de un Estado presente, solidario y eficiente. Piensan que el cambio está en marcha, lo único que pueden hacer los defensores del capitalismo es retrasar su llegada. Lo mismo pensábamos en los 70 y terminamos con 30.000 muertos desaparecidos, con una dictadura atroz, con EE.UU siendo el gendarme del mundo, con Menem, De la Rúa. El fin de las ideologías. El mundo giro bruscamente a la derecha más cruel e inhumana. Cuando algún progresismo, reformista y redistribuidor aparece en el mundo, el “poder verdadero” el del capital, se encarga de ellos por distintas vías, guerras, golpes de estado, golpes parlamentarios, noticias falsas, justicia injusta, el arsenal es tan variado y poderoso como sus ejércitos. Aquí no llevamos más de 15 días de cuarentena y la miserabilidad se pone en evidencia. Los poderosos empresarios del establishment, los monopolios de la comunicación y un sector de la oposición arrastran a cierta población, llena de odio y rencor, para que afloren las miserias humanas en lugar de valores éticos y morales, con precias falsas para que prime el mercado sobre la vida, que la muerte de los mayores sea “daños colaterales”, que no haya unidad, que la “grieta” se profundice. La única unidad que ellos admiten es con los que piensan igual, para los demás el exterminio, como lo hicieron los militares en el 76, por el bien de su Patria.
Si la historia nos muestra algo, es que nada necesariamente se cumplirá.
Desde que el triunfo del Capitalismo en la guerra fría, este se ha hecho más salvaje. El capitalismo se sucede, una y otra vez, así mismo.
Tuvimos dos guerras mundiales, arrojaron bombas atómicas, pandemias como la Influenza, gripe “asiática”, VIH, gripe porcina, gripe aviar, gripe A, SRAS, Ébola, MERS y a que llegamos, a este mundo injusto, donde pocos tienen mucho y muchos tienen cada vez menos.
Nada cambia si no cambia el hombre y nuestro trabajo es cambiar al hombre. Un hombre que abandone el individualismo, el odio, el rencor, la violencia, la discriminación, el racismo, el materialismo, la ambición desmedida, la explotación y estimular valores como la solidaridad, el bien común, el respeto por el otro, la libertad, el amor al hombre, a la humanidad, combatir la miseria y la injusticia. Cuidar nuestro medio ambiente, cuidar nuestra casa, la tierra.
Daniel Fernández
Marzo 2020

Solo Le Pido a Dios
León Gieco
Sólo le pido a dios
Que el dolor no me sea indiferente,
Que la reseca muerte no me encuentre
Vacio y solo sin haber hecho lo suficiente.

Sólo le pido a dios
Que lo injusto no me sea indiferente,
Que no me abofeteen la otra mejilla
Después que una garra me arañó esta suerte.

Sólo le pido a dios
Que la guerra no me sea indiferente,
Es un monstruo grande y pisa fuerte
Toda la pobre inocencia de la gente.
Es un monstruo grande y pisa fuerte
Toda la pobre inocencia de la gente.

Sólo le pido a dios
Que el engaño no me sea indiferente
Si un traidor puede más que unos cuantos,
Que esos cuantos no lo olviden fácilmente.

Sólo le pido a dios
Que el futuro no me sea indiferente,
Desahuciado está el que tiene que marchar
A vivir una cultura diferente.

Sólo le pido a dios
Que la guerra no me sea indiferente,
Es un monstruo grande y pisa fuerte
Toda la pobre inocencia de la gente.
Es un monstruo grande y pisa fuerte
Toda la pobre inocencia de la gente.




lunes, 30 de marzo de 2020

SOCIEDAD - LOS VIEJOS SON DESCARTABLES????


Cuánto va a durar lo de "privilegiar la salud" sobre la economía? Cuánto va a durar que los "grandes empresarios" y sus "medios de comunicación" comiencen a presionar para privilegiar la economía y hagan que los mayores sean "daños colaterales". Al prolongarse  la cuarentena, muchos comenzaran a reclamar que termine y que muera el que tenga que morir, como ya han expresado algunos. No serán únicamente los empresarios del establishment (como Paolo Roca), se sumara nuestra burguesía y clase media, que son los que tienen mayor espalda para sobrellevar esto. Privilegiaran las libertades individuales y la economía a la vida. Presionan y especulan políticamente. No son solidarios ni tienen empatía, son los que se quieren salvar ellos nada más. Por el contrario, para ellos esta pandemia viene a sanear la economía, mueren los viejos, los que no producen y son un gasto, muy al estilo de Hitler. Sólo reclamaran que el Estado haga algo, cuando mueran sus seres queridos, como ocurre en España o Italia Y será tarde. De esos sectores salen los miserables que especulan con los precios, esconden mercadería o despiden trabajadores, son los que siempre quieren sacar ventajas sobre la necesidad del pueblo, para ellos el castigo debe ser inflexible y social. No se le puede pedir mucho al pobre, al marginado, el que esta hacinado en los asentamientos o en viviendas precarias, el que come de su changa, esos del 40 % de pobres que dejaron y un poco más de trabajadores informales. Solo un Estado presente los puede asistir, porque no tienen posibilidades de hacer aislamiento. El Gobierno no tiene mucha espalda “económica” para soportar lo que se viene, hace lo que puede, con errores y aciertos, asesorado por los mejores expertos. Esto es algo nuevo, hacen lo mejor posible después del País que nos dejaron. Será un año muy malo y costará mucho recuperarse. Muchos profetizan que luego de la pandemia nada será igual, que la sociedad mejorara. Para mí, el rico volverá a su riqueza, el pobre a su pobreza, el miserable a su miserabilidad, el especulador a especular y la mayoría honesta y solidaria seguirá luchando por un mundo mejor. Triunfara una vez más el individualismo y el egoísmo sobre la vida y la condición humana?.

Marzo 2020
Daniel Fernández

CASUALIDAD O CAUSALIDAD


El Coronavirus es un virus netamente Capitalista. Parecido a lo que hicieron los nazis con el AktionT4 para limpieza étnica. Este virus es mayormente letal con los grupos etarios mayores de 60 años, los viejos: tus padres, tíos, abuelo, amigos o vecinos o sea, "seres humanos". Ataca a los mayores y enfermos, aquellos que ya no producen y para los neoliberales son un gasto. Algunos piensan que esta pandemia sirve para sanear las economías, sobre todo aquellos que privilegian la economía o el dinero por encima de la vida humana, de los que defienden el marcado al ser humano. Casualidad o causalidad. Boris Johnson, Donald Trump, Bolsonaro en principio optaron por la economía, al igual que la recomendación hizo Mauricio Macri. Los dos primeros tuvieron que retractarse ante la presión popular y tomar medidas sanitarias. Para muestra sirve un botón, Christine Lagarde, "los ancianos viven demasiado y eso es un riesgo para la economía global, tenemos que hacer algo, y YA". Covid19 será la respuesta.-

"En tiempos de pánico parece que todo vale con tal de exorcizar el miedo. Uno de los mantras que algunos gobiernos (desalmados) y medios de comunicación (desinformados) han repetido bajo diferentes fórmulas – algunas a nivel subliminal – para intentar calmar a la población cuando el virus aún no estaba muy difundido es: ¡no os preocupéis, este coronavirus solo mata a los ancianos!"
"Pero ese “solo” duele en el alma. Duele a quienes tienen ancianos a su lado y a quienes les queda un mínimo de sensibilidad. Porque la grandeza de una sociedad se mide por la manera en que trata a sus mayores. Y una sociedad que convierte a sus ancianos en piezas prescindibles ha perdido todos sus puntos cardinales."

Marzo 2020
Daniel Fernández

lunes, 16 de marzo de 2020

CORONAVIRUS – LA ESTUPIDEZ MATA


Podrá la estupidez humana y el egoísmo más que la solidaridad y el bien común?
Nuestra sociedad estará a la altura de las circunstancias?
La proyección del virus no se previó en ningún lugar del mundo. La naturaleza no respeta gobiernos ni negocia desde la frontera. Se trata de una emergencia de salud pública que afecta a todos los ciudadanos, sociedades y economías.
Ante esta pandemia, es el momento de verificar que nivel de responsabilidad y compromiso tiene nuestra sociedad. Es el momento de comprender que las libertades individuales no pueden estar por encima del bienestar del conjunto de la sociedad.
Sabemos de las miserias humanas, de aquellos que piensan en la salvación individual, en la despreocupación por la suerte del otro, en el egoísmo como motor. Estos podrán más que la solidaridad y la empatía con aquellos más vulnerables?.
El no cuidarse, en no cumplir la “cuarentena” como indican los especialistas, no respetar los protocolos y las disposiciones establecidas es poner en peligro a los demás. La irresponsabilidad de algunos puede matar. Aquel que pudo contagiarse porque viene del exterior o porque estuvo en contacto con alguno que viajo y no guarda la correspondiente aislación, puede contagiar a una persona de riesgo con problemas preexistentes y llevarlos a la muerte. Es un asesino en potencia. Hay algo más importante que la vida.
Muchos dicen que en tiempos de turbación son una oportunidad para incentivar la imaginación y de grandes cambios, pero que esa oportunidad no sea para los especuladores que lucran con las necesidades de la gente y sus debilidades, a ellos hay que caerles con todo el peso de la ley.
Las medidas son necesarias no solo para protegernos a cada uno de nosotros, sino especialmente para proteger a los vulnerables y a los que nos curan, para que los centros de salud no se saturen ni enfermen en masa los trabajadores de la salud y puedan curarnos a todos.
La solidaridad es la clave del éxito. Cuidémonos entre todos. Juntos le haremos frente a esta nueva emergencia. Yo lo haré por mi familia, por mis amigos, por mis vecinos y por el otro. Todos recibiremos seguro la misma solidaridad de vuelta: la vuestra.
Daniel Fernández
Marzo 2020

lunes, 2 de marzo de 2020

SIN ESPACIO PARA QUEBRARSE


Siempre he dicho que suelo recurrir con frecuencia a personas que escriben y dicen lo que uno piensa con mayor claridad y calidad, es el caso de Eduardo Aliverti, aquí copio una parte de su editorial del 24 de febrero, que me pareció muy acertada y les recomiendo leer. Gracias 

Sin espacio para quebrarse
Los pasos del Gobierno, hasta acá, están en línea con lo prometido en campaña.
Eso significa haber amortiguado por abajo el oprobio del hambre entre los sectores del fondo del pozo, siempre con reparos sobre el olvido de comunidades indígenas.
Frente a las clases medias, hay moratorias impositivas para pymes, el despunte de algunas líneas de crédito y, nada menor, congelamiento de tarifas en los servicios públicos que el Presidente ratificó como asegurado hasta ver (lo dijo en palabras apenas más elegantes) cuánto se chorearon las empresas lloronas.
Hay además el “privilegio” para los jubilados de la mínima, tras la polémica medida de aumentarles menos a los de las escalas inmediatamente superiores. El paquete debería verse en conjunto, pero es muy difícil. Consabidos errores comunicacionales produjeron no haber atenuado, en parte, un malhumor que todas maneras es permanente, y comprensible, entre esa franja de la población.
Otras medidas y gestos, efectivos y simbólicos, eran impensables hasta diciembre último.
El retorno del programa Remediar. Algún límite contra las tasas usurarias en la financiación de las tarjetas de crédito. La propuesta de que se revise el régimen jubilatorio de los jueces. Y, no de interés masivo, el trabajo silencioso para cortar de cuajo la relación íntima entre tribunales federales y servicios de inteligencia.
Es un conjunto que va en dirección reparadora y sigue, y no es escaso. Sin embargo, es entendible que en la calle todavía no se ven, no se sienten, efectos reactivadores. Dudosa la legitimidad de reclamarlos cuando no van ni tres meses de gobierno, con una herencia devastadora, aunque -ya para ser cansadores con el designio- es cuestión de que tarde o temprano se dificultarán las medias tintas.
La paciencia frente a que todavía no se tocaron grandes intereses económicos (hablamos de cómo ampliar realmente la torta distributiva, no de infantilismos extremistas) tiene la frontera de que el Gobierno corra riesgos de agotar crédito.
Es lo que el economista Ricardo Aronskind previene como el peligro de lo que fue el decurso alfonsinista en la transición de los ‘80. Un gobierno honesto, de perfil socialdemócrata, que termina sometido por el golpe de los mercados locales e internacionales; por la campaña incansable en su contra de los emporios de comunicación asociados a los intereses del capital financiero; por una sociedad olvidadiza, de memoria cada vez más corta. Y continúan no tantos etcéteras que debieran registrarse de inmediato.
Nada indicaría, desde el optimismo de la voluntad, que eso vuelva a suceder.
No cabe en la cabeza, y mucho menos con Cristina de por medio, que vaya a haber traición a las expectativas centrales del grueso que votó al Frente de Todos.
Pero no es solamente por aquello de las buenas intenciones.
Es porque cualquier salida que no acabe mejorándole la vida y las ilusiones a una mayoría popular, básica, implica suicidio político.
Macri y los suyos podían permitírselo, porque jamás tuvieron el objetivo de repartir mejor.
Este Gobierno no.
No tiene espacio para quebrarse. Ni él ni las minorías socialmente intensas a las que deberá recurrir si se ve cercado.


REVOLUCIÓN FUSILADORA

16 de Septiembre de 1955 GOLPE MILITAR ​Recordamos esta fecha como uno de los hechos más nefastos de la historia argentina. En esta jornada,...