lunes, 5 de noviembre de 2018

A los Compañeros Papeleros


A los compañeros trabajadores, delegados congresales y dirigentes
Ante un nuevo Congreso Ordinario, quiero hacerles llegar mis deseos de éxito en las deliberaciones y que el resultado de las mismas (políticas) refleje claramente las necesidades de los trabajadores y del pueblo en general.
Después de casi 27 años en la Federación y de haber compartido tantos Congresos y momentos juntos y al no poder estar presente en este importante momento de la historia Sindical en general, quería hacerles llegar estas modestas reflexiones sobre la actual situación, que no difiere mucho a las de los últimos años.
Mi saludo fraterno y un fuerte abrazo para aquellos que compartimos tantos años y que quizás guarden un buen recuerdo mío.

LOS TRABAJADORES COMO VARIABLE DEL AJUSTE
"Si se observa el panorama de la República se ven perfectamente divididos los dos bandos, que, naturalmente, surgen de nuestra lucha por la consecución de un futuro mejor para los trabajadores. De un lado está claramente determinada la oligarquía que se había entronizado en el país durante tantos años, esa oligarquía que había conseguido explotar en el país todo lo explotable, y había llegado en sus extremos de explotación hasta explotar la miseria, la ignorancia y la desgracia de nuestra clase trabajadora. Esos hombres que jamás tuvieron escrúpulos ni frente a la desgracia, ni frente al dolor, ni frente al sacrificio de nuestras masas, se sienten hoy humanizados por un sentido de democracia que nunca sintieron sino para provecho. Así como antes la oligarquía explotó esa democracia en su provecho con la secuela de fraudes, coimas y negociados de que está llena nuestra historia política; así como explotó a la democracia en su provecho y en perjuicio de la clase trabajadora, hoy pretende levantar la bandera de la democracia que no siente, para servir a sus futuros intereses políticos, que han de transformarse, como siempre, en pesos y más pesos succionados a los pobres trabajadores, que son los que menos tienen, pero son los más capacitados para trabajar, para sufrir y para producir. Juan Domingo Perón"

Es indudable que como dirigentes les toca vivir un momento histórico y trascendente, donde el destino, no sólo de la institución gremial que los agrupa, sino de las Instituciones de la Republica están en peligro, como quizás nunca antes. El actual gobierno no ha detenido su acción contra los trabajadores y sus organizaciones, por todos los medios están tratando de debilitarlos y doblegarlos. La responsabilidad es mucha y deberán estar a la altura de los acontecimientos sociales, políticos y económicos que la hora les demanda.
Estamos viviendo en un contexto internacional desfavorable para la clase trabajadora, tanto en Europa como en América y mucho más ante el triunfo de la extrema derecha en Brasil, donde Bolsonaro pondrá en marcha un nacionalismo al estilo Trump, poniendo en riesgo la viabilidad del Mercosur e incidirá directamente en nuestro País. El capitalismo comandado por la derecha – nacional se ha apoderado de gran parte del mundo y está mostrando su lado más cruel, suprimiendo derechos, aumentando las desigualdades y los niveles de concentración de la riqueza.
En nuestro país el Gobierno ha producido un pronunciado deterioro de las condiciones económicas y sociales de los trabajadores y el pueblo en general. Aquí no hay errores, equivocaciones o negligencia, a esto vinieron y lo están llevando a cabo sin miramientos. El Gobierno ha elegido a los trabajadores y jubilados como una de las principales variables del ajuste. Uno de sus objetivos es pulverizar los derechos adquiridos de los trabajadores. Desde diciembre de 2015 hasta la fecha las condiciones laborales en Argentina se han deteriorado y continuarían haciéndolo. El salario real profundizará su caída de acuerdo a los resultados de las negociaciones salariales y las proyecciones de inflación. La composición del empleo seguirá deteriorándose en la medida que las políticas económicas no apoyen a los sectores con trabajo de mayor calidad. La informalidad continuará aumentando. De hecho, probablemente, con la reforma laboral se legalicen formas de contratación precarias.
Está visto que las organizaciones gremiales – exceptuando aquellas que siempre han sido oficialistas - son el principal escollo que tiene el Gobierno para aplicar sus políticas. Para ello están empeñados en desmantelar toda forma de resistencia de las clases populares, y entre esas formas muy especialmente la resistencia de los sindicatos. En el marco de la agresión del capitalismo neoliberal contra “la resistencia”, se ha instaurado la mala imagen de los sindicatos en la sociedad. Hay que estar ciego para no ver que, más allá de hechos o conductas reprobables de algunos de sus miembros; más allá de errores o carencias, tal campaña guarda relación directa con el hecho de que los sindicatos constituyen el principal obstáculo frente al desarrollo de las políticas en curso, cuyo fondo, es desmantelar el modelo social y gremial construido por Juan Domingo Perón. También en este contexto se sitúa la represión policial y judicial contra los sindicalistas y oposición por parte del Gobierno, que ha recurrido sin dudarlo a métodos que difícilmente se compadecen con el sistema democrático. Se ha producido un sistemático ataque contra los sindicatos, con participación de funcionarios, jueces, fiscales y poderosos medios de comunicación.  Condena mediática.
Ante tantos ataques a la clase trabajadora y a los sectores más vulnerables de la sociedad, se hace necesario que los dirigentes gremiales estén a la altura de la circunstancias, poniéndose al frente de los reclamos y en defensa de los derechos adquiridos, deben terminar los cabildeos y los mezquinos intereses personales o sectoriales. El recambio de dirigentes ha comenzado y es necesario profundizarlo para crear confianza en todos los trabajadores y en la sociedad en general, como así también definir claramente qué modelo de País se quiere. Hoy las bases se están moviendo y reclamando, si los dirigentes no se ponen a la cabeza de esos reclamos, estas los pasaran por encima. Si no cumplen con las demandas otros ocuparan su lugar.
Se han comenzado nuevamente desde los medios de comunicación y asociaciones empresarias (conclave de Idea), para reinstaurar en agenda y fogoneada por el gobierno, la “reforma del modelo vigente de relaciones laborales” o sea la flexibilización laboral, reduciendo el ámbito y contenido de la negociación colectiva. El argumento que esgrimen es que el alto “costo laboral” impide el crecimiento de la empresa y frenan el ingreso de inversiones. Arguyen la necesidad de la libre contratación de personal con menos impuestos y cargas sociales, flexibilizar y facilitar la contratación, período de prueba, contratos de plazo fijo flexible, negociar productividad, y acordar diferentes salarios y condiciones de trabajo por empresa y región. Lo extraño que los empresarios no hablaron de los aumentos desmedidos en los servicios, las tasas de interés exorbitantes o las importaciones. El problema siempre son los trabajadores.
Ante esta nueva arremetida, se hace imprescindible defender las negociaciones colectivas como único instrumento para unir demandas y expectativas laborales comunes. No se debe perder ni negociar los derechos adquiridos. Se debe revalorizar al trabajador como ser humano y no como simple herramienta de trabajo.
El sindicalismo no podrá superar la actual situación si actúa en forma defensiva, sino ofensivamente, no debe ser el furgón de cola de ningún gobierno, políticos o empresarios ni dejarles la iniciativa, continuamente se debe generar y aportar alternativas e ideas, que ellos llenen su tiempo pensando o resolviendo nuestras propuestas y no nosotros las de ellos.
En cada etapa el sindicalismo tuvo dos caras que se vuelven a expresar en esta hora de la Patria. Este es el momento crucial para decidir con cuál de esas caras se va a estar. Recordemos la historia más reciente de la Federación del Papel integrando el MTA y haciendo frente a la aplicación de políticas neoliberales, como ahora, pero con Menem. Hoy la realidad los pone ante una nueva disyuntiva para decidir de qué lado estar.
En estas ocasiones la unidad debe estar por encima de las diferencias ideológicas y defender los intereses globales de los “trabajadores en general”.  Es necesaria la unidad del Movimiento Obrero (columna vertebral del Movimiento), y detrás de ellos se sumaran las organizaciones sociales, los marginados, jubilados, empresarios nacionales, científicos o sea todo el campo nacional y popular, porque la clase política - hasta ahora y exceptuando honrosas excepciones - no está a la altura de las circunstancias que está viviendo el pueblo.
La sociedad que está en contra de este modelo económico, que le ha quitado a los que menos tienen para darles a un reducido grupo de los que más tiene, cree que la dirigencia sindical unida puede ser el faro que los guie para combatir estas políticas.

Con el afecto de siempre y el recuerdo permanente.
Daniel Fernández
Noviembre 2018


viernes, 2 de noviembre de 2018

UNA NUEVA ÉPOCA DE CEGUERA VOLUNTARIA – FASCISMO SOCIAL


Los acontecimientos políticos que se vienen desarrollando en nuestro país, en países vecinos y en el mundo me van sumiendo en una profunda tristeza, angustia y desazón.
Quizás sean los años, porque acontecimientos tristes y complicados ya lo hemos vivido, sin ir muy lejos las últimas dictaduras cívico-militares en América (Gestadas y apoyadas desde EE-UU., Alianza para el Progreso o Plan Cóndor. EEUU ha extendido su dominio sobre América Latina por medio de la fuerza o por influjos económicos y por políticos genflexos. La región jugaría en la actualidad un papel fundamental en el nuevo esquema de dominación mundial -EE.UU. enfrentada a Rusia y China-, constituyendo tanto una retaguardia militar y un mercado para las exportaciones como una fuente de cuantiosos recursos naturales).
Con el pasar de los años uno suponía que la conquistas de derechos en el siglo XXI ya estaban afianzados, que viejas prácticas fascistas o de extrema derecha reaccionarias y xenófobas estaban desterradas de la sociedad, que ciertos derechos hacia las minorías eran un avance de una sociedad más madura, que los derechos humanos era algo irreversible, que el camino, a pesar de algunas piedras que había que sortear, era ascendente, pero ahora nos encontramos que hay escabrosos barrancos. Sin dudarlo nos equivocamos y nos descuidamos en creer que esos derechos eran para siempre. Como una rueda, todo vuelve, quizás no de la misma forma, pero si en su esencia. Algo más sofisticado, mucho más moderno, con el uso de las nuevas tecnologías (redes sociales, neuromarketing, big data), pero con el mismo resultado. Antes se adoctrinaba, ahora se manipula adormeciendo las conciencias; antes no había libertad, ahora existe la libertad pero las condiciones laborales, sociales y económicas impiden ejercerla. El fascismo encarna el autoritarismo y el absolutismo. Aquellas facciones que pasaron a ser marginales al ser derrotadas en la segunda guerra mundial y que comenzaron aparecer tibiamente después del fin de la guerra fría, hoy se han reconvertido (ya sin usar las armas) y llegan al gobierno o son importes fuerzas políticas por medio del voto popular. (Francia, Alemania, Italia, Hungría, Polonia, Australia, EE-UU y ahora en Brasil, entre otros). Han diseñado y planificado un sistema económico que, gobierne quien gobierne, no se pueda cambiar o por lo menos sea muy complicado hacerlo. Quieren un sistema aparentemente democrático para evitar un levantamiento social, sabiendo que los resultados electorales no van a importar porque las decisiones importantes se toman en los centros de poder económico. Se ha sembrado en la sociedad el germen para que estas ideologías se reproduzcan.
Como decía antes, quizás sea por los años, que al vivir hoy el resurgimiento en la sociedad de estas ideologías a uno lo abaten y entristecen. Cuando uno era joven tenía otra fuerza e ímpetu para enfrentarlos, y cuando uno creía que sus últimos años los iba a transcurrir con cierta tranquilidad, nos encontramos que debemos dar pelea como cuando éramos jóvenes pero sin las mismas fuerzas y herramienta. Cuando vemos que siempre son los más desprotegidos los perjudicados, cuando vemos que solo se les pide esfuerzo y sacrificio a los que menos tienen, en algo estamos fallando como sociedad. Cuando pensábamos que avanzábamos hacían una sociedad más justa y equitativa, donde los valores humanos iban a estar por encima del odio y egoísmo, resurgen pensamientos y se instalan en un sector de la sociedad como la salvación a todos sus males.
Nuestra sociedad es manipulada como en la época de Joseph Goebbels y no reacciona. En América y el mundo el resurgir del fascismo o ideologías similares, es una realidad incontrastable. El odio y el desprecio al diferente. El odio y la acusación de todos nuestros males al de abajo en la escala social. Criminalización de la pobreza. El odio y rechazo al inmigrante (pobre). La bajeza en la que ha caído la condición humana es increíble de admitir a esta altura de la evolución. Hemos evolucionado en ciencia y tecnología, pero hemos involucionado en nuestra condición humana. Un sector importante de la sociedad es tan manipulada: que apoya y defiende a quien le recorta en sanidad, en educación y en política social y priva del derecho al agua, gas y a la luz a las personas. Naturaliza a un Gobierno que se muestra indiferencia al sufrimiento de su pueblo después de haberlo provocado y acusa a la gente de ser la causante de los problemas económicos y financieros y la culpa de haber vivido por encima de sus posibilidades.  Justifican a quienes articulan las condiciones para aumentar la desocupación y la precariedad. Aplaude a quien lo embrutece. Vota y sigue a quien le miente, lo engaña, lo denigra y lo acusa de ser el culpable de todos los males por haber nacido pobre, de un color de piel diferente o en otra región.
Las mayorías sociales, como en tristes épocas, cierran los ojos, dicen no ver... Porque saber demasiado te obliga a tomar decisiones que, en ciertos contextos, pueden llevarte a la cárcel o a la muerte, de modo que la ignorancia se acomoda a los principios morales. Está volviendo a ocurrir, la extrema derecha crece y los votantes no son criminales, sino gente que quiere estar bien y por eso no se adentran, porque saber más choca con su comodidad; quieren seguir sintiéndose buenos y saber más te obliga a escoger. El fascismo no es más que el lado resentido, egoísta, patético y frustrado de nosotros mismos.
Jamás pensé que a mis 69 años, en mi País iba a tener que preocuparme y angustiarme por lo que me queda de vida, por el futuro de mis hijos, de mi nieto y de toda esas generaciones. Se ha dejado impunemente que hipotecaran las riquezas del país y el futuro de generaciones. Debemos decir que como generación hemos fracasado si se instala este pensamiento tan cruel de nuestra sociedad, donde la manipulación ideológica y de conciencia es tan fuerte como para que como sociedad no nos demos cuenta de que todos los caminos nos conducen a la desunión, al odio, al revanchismo y a la aporofobia, además de creer que todos nuestros males es por culpa nuestra o de otros y todo para dominarnos y enriquecer – aún más - a un porcentaje ínfimo de la sociedad. Como dijo Jorge Aleman “Bolsonaro es un Macri desinhibido”.
Nuestra sociedad con el paso del tiempo se ha ido transformando en insolidaria, intolerante, discriminatoria, egoísta, individualista, avara y cruel.
No son la mayoría, pero si tienen el poder económico y de comunicación como para ejercer una influencia en una parte importante de la población, quienes incorporan y repiten, sin pensamiento crítico, lo que sus medios y voceros intelectuales les dicen constantemente. Las mayorías “progresistas” se encuentran más ocupadas en disputas personales o en seguir la agenda que estas facciones imponen, que en crear una opción diferente.
Es necesario un cambio cultural profundo y sostenido en el tiempo, exaltando los valores humanos esenciales con la solidaridad, empatía, humildad, honestidad, generosidad, respeto, amistad, paciencia, dignidad, libertad y amor.

Comparto esta breve lista de las 14 características del fascismo según Umberto Eco. Para los interesados, el texto completo de la conferencia se encuentra en línea con el título “El fascismo eterno”.
1. Culto de la tradición, de los saberes arcaicos, de la revelación recibida en el alba de la historia humana encomendada a los jeroglíficos egipcios, a las runas de los celtas, a los textos sagrados, aún desconocidos, de algunas religiones asiáticas.
2. Rechazo del modernismo. La Ilustración, la edad de la Razón, se ven como el principio de la depravación moderna. En este sentido, el Ur-Fascismo puede definirse como irracionalismo.
3. Culto de la acción por la acción. Pensar es una forma de castración. Por eso la cultura es sospechosa en la medida en que se la identifica con actitudes críticas.
4. Rechazo del pensamiento crítico. El espíritu crítico opera distinciones, y distinguir es señal de modernidad. Para el Ur-Fascismo, el desacuerdo es traición.
5. Miedo a la diferencia. El primer llamamiento de un movimiento fascista, o prematuramente fascista, es contra los intrusos. El Ur-Fascismo es, pues, racista por definición.
6. Llamamiento a las clases medias frustradas. En nuestra época el fascismo encontrará su público en esta nueva mayoría.
7. Nacionalismo y xenofobia. Obsesión por el complot.
8. Envidia y miedo al “enemigo”.
9. Principio de guerra permanente, antipacifismo.
10. Elitismo, desprecio por los débiles.
11. Heroísmo, culto a la muerte.
12. Transferencia de la voluntad de poder a cuestiones sexuales. Machismo, odio al sexo no conformista. Transferencia del sexo al juego de las armas.
13. Populismo cualitativo, oposición a los podridos gobiernos parlamentarios. Cada vez que un político arroja dudas sobre la legitimidad del parlamento porque no representa ya la voz del pueblo, podemos percibir olor de Ur-Fascismo.
14. Neolengua. Todos los textos escolares nazis o fascistas se basaban en un léxico pobre y en una sintaxis elemental, con la finalidad de limitar los instrumentos para el razonamiento complejo y crítico. Pero debemos estar preparados para identificar otras formas de neolengua, incluso cuando adoptan la forma inocente de un popular reality show.
Terminamos con esta advertencia, también atemporal, de Eco:
El Ur-Fascismo puede volver todavía con las apariencias más inocentes. Nuestro deber es desenmascararlo y apuntar con el índice sobre cada una de sus formas nuevas, cada día, en cada parte del mundo.

Daniel Fernández
Noviembre 2018

viernes, 12 de octubre de 2018

PACIENCIA


¨Cuando los pueblos agotan su paciencia,
hacen tronar el escarmiento¨:
Juan Domingo Perón
Mauricio Macri "hay que ajustarse para llegar a fin de mes".
Nicolás Dujovne "Yo le pido a la gente que tenga paciencia, nos espera un momento difícil y duro pero luego saldremos adelante", planteó el ministro de Hacienda tras reconocer que se vienen varios meses de ajuste y recesión.

Que paciencia o como se ajustan los que tan solo pueden comer una vez por día, que paciencia pueden tener los que trabajando no pueden llegan a fin de mes, los que perdieron el trabajo y no consiguen otro. Que paciencia o como se puede ajustar una madre y un padre que no comen para que sus hijos coman algo. Que paciencia o como se ajustan los que ya asisten a cientos de comedores comunitarios, que no dan abasto. Como hacen los jubilados o pensionados para tener paciencia o ajustarse si ya no saben si pagar los servicios, comer o comprar remedios, como ajustarse si ya toman sus remedios día por medio o los parten para que les dure más, como hacen para ajustarse si se tienen que endeudar para pagar los servicios, se van a dormir a las 19 hs., para no cenar, ya les han quitado el derechos a calefaccionarse en invierno, no prender el aire acondicionado o el ventilador, deben abstenerse a encender más de una luz o la televisión.  Como pueden tener paciencia o ajustarse los indigentes o los que viven en situación de calle, que cada día se multiplican exponencialmente, como pueden tener paciencia o ajustarse aquellos que revuelven la basura para encontrar algo para comer. Demasiada paciencia están teniendo.
7.581.118 argentinos se encuentran hoy por debajo de la línea de pobreza y 1.357.923 de esos argentinos son indigentes. Esto para que nos quede claro, son personas, son seres humanos que la están pasando muy mal, que tienen que recurrir a comedores para poder alimentarse o a la caridad de nuestras iglesias, o a la solidaridad de muchos argentinos comprometidos con el sufrimiento del prójimo. Son nuestros hermanos de carne y hueso, son como nosotros, nacen, crecen, se enamoran, sufren, se equivocan y aciertan como cualquiera de nosotros, tienen la misma dignidad y los mismos derechos. Pero, más grave aún es el hecho que el 48,1% de los niños son pobres. Esos niños, están en una etapa de la vida en la que su única preocupación debería ser jugar, estudiar y preparase para un futuro feliz, una vida digna.
Del informe de UCA sólo a Agosto 2018, lo peor está por venir: Las consecuencias del proceso neoliberal que experimenta argentina desde la asunción de Mauricio Macri, ya se materializan en el nuevo informe publicado el pasado jueves por la Universidad Católica Argentina (UCA): “La pobreza ya trepa al 33 por ciento y uno de cada 10 argentinos es indigente”.
La devaluación, los tarifazos y los despidos son los causantes del empeoramiento de las condiciones sociales de millones de argentinos. Un cuarto de la población argentina se encuentra en situación de postergación económica, y la indigencia afecta a uno de cada diez argentinos. El informe de la UCA reveló además que el 62% de los hogares del país sufre al menos una carencia, mientras que el 38,5% dos o más.
En estos hogares las principales carencias pasan por el déficit en accesos educativos  (34,7 por ciento), por el acceso a servicios básicos (34,1 por ciento) y a recursos de información (27,1 por ciento). Luego siguen los hogares sin afiliación al empleo registrado y al sistema de seguridad social (26,7 por ciento), y los déficit en el acceso a una vivienda digna (21,4 por ciento) y sin acceso a cobertura de salud (18,9 por ciento). La inseguridad alimentaria severa alcanza al 4,3 por ciento y esto despertó las luces de alarma entre los investigadores que realizaron el informe.
Sólo pueden pedir paciencia estos individuos desalmados e insensibles que nunca han pasado hambre o necesidades, que nacieron en cunas de oro, que conocen la pobreza por foto o en películas, que tienen millones de dólares en paraísos fiscales y jamás les ha faltado nada en su mesa o en su vida y se pueden dar todos los gustos que se les antoje. Es muy fácil pedir paciencia o ajustarse desde esa posición de privilegio.
Estos que les piden paciencia o ajustarse, son los que han creado estas condiciones económicas y sociales que perjudica a los que menos tienen y que benefician a los que más tienen. Les piden sacrificios y los castigan con tarifazos, devaluación, inflación, no dan aumento de salarios acorde a la inflación, rebajaron las jubilaciones y pensiones, y tratan de esquilmar al pobre por todos lados, pero si protegen a las grandes empresas, financieras y sus aliados.  Además ratifican el rumbo, aseguran que es el único camino y te dicen, necesitamos 4 años más, sabiendo que millones no llegaran a sobrevivir, un verdadero plan siniestro muy parecido al genocidio o el Aktion T4 de los nazis. Son los mayores fabricantes de pobres.
En una carta difundida por los sacerdotes católicos reunidos en el Grupo de Curas en la Opción por los Pobres (COPP) dicen: "en nuestra Patria vivimos una hora oscura" porque "nuestros pobres han sido abandonados, condenados a sumirse más en la pobreza, al hambre, a la falta de atención sanitaria, a la pérdida del derecho a la educación". Denuncian "entrega" al Fondo Monetario Internacional y a "los intereses de las corporaciones y la especulación financiera". En el mismo texto los Curas piden a los dirigentes políticos que "dejen de lado la discusión mezquina, los cálculos electorales, los pequeños intereses sectoriales y se unan para pensar un país grande, una nación de hermanas y hermanos, solidaria con los que ven su futuro e, incluso, su vida en riesgo". En otra parte de la carta se sostiene que "nuestras familias están en 'default' porque ya no pueden pagar sus deudas: o se come o se pagan los servicios públicos". En directa referencia a la reciente decisión del gobierno sobre las tarifas de gas, los sacerdotes que trabajan en medios populares denuncian que "incluso (las familias) deben hacerse cargo de las deudas de empresas que no se hacen responsables de los riesgos que asumieron y por decreto son subvencionadas con dineros, no ya del Estado (que provocó esa situación con las corridas cambiarias que destruyeron nuestra moneda), sino salidos directamente de nuestros bolsillos".
Aunque pasaron ya muchos años, hoy tengo muy presente un dicho de Juan Carlos Pugliese, Ministro de Economía del Dr. Raúl Alfonsín, en una reunión con empresarios, "les hable con el corazón y me respondieron con el bolsillo".
Estoy convencido que esos empresarios son los que nos gobiernan, quizás no exactamente las mismas personas, pero si su filosofía o ideología.
Pero nos es únicamente una ideología o filosofía de empresarios, sino que es también de una parte de nuestra sociedad, que piensa y actúa según los mandatos de su bolsillo. Veneran al Dios dinero sobre todas las cosas. Se podría decir que desde la última dictadura militar a estos tiempos, esta actitud ha ido creciendo y aumentando considerablemente la grieta entre los solidarios y los individualista, los humanistas y los materialistas y ahora los que defienden la igualdad de oportunidades y los que sostienen la meritocracia. Pero en estos últimos años, esa grieta se ha transformado en abismo.
Ese sector de la sociedad, que no siempre es la más adinerada, le han conformado su pensamiento, donde lo único que le importa es su círculo y se rige únicamente por su situación individual. Conforman ese sector de la sociedad donde subyace esa idea individualista, xenofóbica y racista que estigmatiza y generaliza a distintos grupos y sectores: repiten muy sueltos de cuerpo: los pobres son pobres porque quieren serlo, no salen de las villas porque no pagan nada, que todos los empleados públicos son vagos, tanto maestros, médicos, enfermeros, asistentes, científicos, profesores, investigadores como empleados de Anses, Pami, nacionales, provinciales o municipales. Que los inmigrantes latinos vienen a quitarnos el trabajo, a usar los hospitales y las escuelas. Que los que protestan en las calles son vagos que no quieren ir a trabajar, cuando especialmente están defendiendo su fuente de trabajo o reclaman por trabajo. Se les escucha expresiones como “ negros de mierda”, “esos ignorantes pobres”, “bolitas, vuelvan a su país”, “paguas vagos”, “colombianos traficantes”, peruanos delincuentes”, es permanente la hostilidad, rechazo u odio al extranjero, con manifestaciones que van desde el rechazo más o menos manifiesto, el desprecio y las amenazas, hasta las agresiones, lo más grave que esto se está extendiendo en nuestra sociedad y adquiere ribete preocupantes y resulta imposible concebir que todos no sean como ellos, de su color y de su prestigiosa ascendencia “aria”.
Es notable la falta de sensibilidad que demuestra este sector social por los problemas socioeconómicos que afectan a millones de argentinos. En su concepción, los pobres no han sabido adaptarse al sistema. Además molestan y afean las ciudades. Así como en siglos pasados al defectuoso de la familia se lo ocultaba para que nadie lo viera, las clases medias urbanas pretenden hacer lo mismo con los pobres, esconderlos, ocultarlos en las villas y que invadan sus lugares. Y que allí se las arreglen como puedan. Y esto corre también para los extranjeros pobres –los peores entre los peores-. Para ellos la tolerancia es cero. Representan una indeseada invasión de feos, sucios y malos.
A diario vemos y oímos en la calle, en declaraciones en los medios muestras de intolerancia, racismo, xenofobia y violencia que están más presentes en la sociedad argentina de lo que podría sospecharse. En función de esa sociedad que ha liberado de su interior ese fascismo reprimido, cada día hay más declaraciones de funcionarios (Ejp.Ministra de Seguridad) de tono autoritario propio de los regímenes fascistas. Es que hoy en día lo facho no tiene mala prensa, aunque alguno lo disimulen, siempre está. Como hubo en la inquisición una sociedad que festejaba la quema de ¨herejes y brujas¨ y como hubo quienes votaron y apoyaron a Hitler, hoy se ve el resurgir en el mundo globalizado (Brasil, Italia, Francia, Hungria, Alemania entre otros) un creciente apoyo social a estas prácticas inhumanas.
El escritor Santiago Alba Rico, autor, entre otros volúmenes, de Islamofobia (Icaria editorial) demuestra una ceguera voluntaria: «La cobardía y el interés se naturalizan. Las mayorías sociales, en ciertas épocas, consienten, cierran los ojos, dicen no ver... Porque saber demasiado te obliga a tomar decisiones que, en ciertos contextos, pueden llevarte a la cárcel o a la muerte, de modo que la ignorancia se acomoda a los principios morales. Aceptamos con naturalidad las muertes en el Mediterráneo, los CIES, que son pequeños campos de concentración... Sí, está volviendo a ocurrir, la extrema derecha crece en Europa y los votantes no son criminales, sino gente que quiere estar bien y por eso no se adentran, porque saber más choca con su comodidad; quieren seguir sintiéndose buenos y saber más te obliga a escoger».
Como final les dejo unas preguntas de un amigo (Francisco Loccisano) y por lógica muchos nos preguntamos: que pasa con las sociedades??? Porque votan en contra de sus propios intereses?? Porque hacen propio un discurso que no es propio?? Somos los progresistas, en parte, responsables de lo que está pasando?? Pueden los medios y el poder real doblegar las voluntades de los pueblos sin violencia física? Trump gano en contra de todos los medios hegemónicos del mundo!!! ..... Estoy llegando a la conclusión que debe haber un algún tipo de fenómeno psico-sociológico que no comprendemos?? Lo de Brasil es un ejemplo.... "la tristeza no ten fin". Aunque triunfara el peronismo en argentina.... qué carajo puede hacer frente a una Latinoamérica tomada ?.
Seguramente el humanismo y la justicia social terminaran triunfando en el mundo.... solo que va a tardar más de lo que suponíamos!!!


Daniel Fernández
Septiembre 2018

lunes, 8 de octubre de 2018

VAN POR EL EXTERMINIO DE LOS JUBILADOS Y PENSIONADOS.


Los haberes deben actualizarse en diciembre de 2018, por la ley de movilidad. Acumularían un aumento de 28,5% en 2018. El Gobierno estimó un IPC de 42%. Dujovne, "por ahora", descartó un bono extra.
Es increíble el aguante que tiene la sociedad y como algunos naturalizan las MENTIRAS: prometió el 82% móvil, prometió a cuidar a los jubilados, después con la reforma previsional dijo: "Los jubilados no van a perder con el nuevo sistema de ajuste, los va a proteger de la inflación." El 65% de los jubilados y pensionados cobran la mínima $ 8.630 y la canasta básica supera los $ 21.000. Están ejecutando una fenomenal (planeada) transferencia de recursos de los más pobres a los más ricos (ellos).
Estos gobernantes son desalmados, mentirosos y cobardes, hablan subidos a los millones de dólares que tienen en el exterior y sin experimentar lo que padecen los que menos tienen.
MIENTE Y MIENTE, MIENTRAS LOS JUBILADOS SE SUMEN EN LA ANGUSTIA Y DESESPERACIÓN, BAJA SU CALIDAD DE ALIMENTACIÓN, REDUCEN LOS REMEDIOS, LES QUITAN BENEFICIOS, TIENEN QUE OPTAR ENTRE PAGAR LAS TARIFAS O COMER Y NO PUEDEN DISFRUTAR DE SUS ÚLTIMOS AÑOS DE VIDA.
ESTO ESTA CERCA DEL EXTERMINIO NAZI.

http://www.gerontovida.org.ar/noticias/ACTUALIDAD%20JUBILADOS/Las%20jubilaciones%20perder%C3%A1n%20contra%20la%20inflaci%C3%B3n/1094#.W7SaUQbwd58.facebook



Los haberes deben actualizarse en diciembre, por la ley de movilidad. Acumularían un aumento de 28,5% en 2018. El Gobierno estimó un IPC de 42%. Dujovne, "por ahora", descartó un bono extra. Opina el Defensor de la Tercera Edad. 
Los haberes de los jubilados deben aumentar en diciembre 7,78%,según lo dispuesto por la ley de movilidad. Con ese ajuste, las jubilaciones se incrementarían 28,5% en el año. El Gobierno, en tanto, espera que 2018 termine con una inflación del 42 por ciento. Las jubilaciones quedarían así 13,5 puntos por debajo del índice de precios.
De no haber sumas adicionales, los jubilados pueden convertirse en quienes más pierdan contra el avance de los precios en 2018.Los gremios que cerraron paritarias con cláusulas de revisión iniciaron negociaciones para concretar un aumento salarial de al menos 35 por ciento. Así, los trabajadores en relación de dependencia perderían poder adquisitivo, pero no tanto como los adultos mayores. Queda por ver si el Estado convalida una reapertura paritaria similar para el sector público.
La ley de movilidad, que el Gobierno logró aprobar en el Congreso en diciembre tras negociaciones desgastantes y batallas campales en la calle, cambió la forma en que ajustan los haberes y las asignaciones. 
Desde este año hay aumentos trimestrales, en marzo, junio, septiembre y diciembre. Cada aumento se define por una fórmula que combina la inflación (70%) y la evolución de los salarios formales (30%), que se consigna en el índice Ripte de la ahora Secretaría de Trabajo. Como hay seis meses de rezago entre los datos y el ajuste efectivo, la jubilación de diciembre ajustará en base a información del trimestre marzo-junio.
En el segundo trimestre del año, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) avanzó 8,79% y el índice Ripte, 5,435 por ciento. Si se toma el 70% del IPC (6,15%) y el 30% del Ripte (1,63%), se llega al 7,78% de aumento previsto para diciembre.
Los aumentos
Así, la jubilación mínima que cobra el 60 de los adultos mayores llegará a 9308,96 pesos en diciembre. El aumento superará incluso el piso del 82% móvil que prevé la ley para los adultos mayores que hayan completado los 30 años de aporte. Como el Salario Mínimo Vital y Móvil llegará a 11300 pesos en diciembre, ese piso jubilatorio alcanzará los 9266 pesos.
Una jubilación promedio llegaría a los 12.400 pesos con el aumento previsto a fin de año.

lunes, 1 de octubre de 2018

SOBRE ARREPENTIDOS, DELATORES, JUSTICIA Y PODER.


No hace mucho un amigo (Raúl Cafieri), me comentó que estaba leyendo un libro de Lucio Anneo  Séneca lo cual despertó mi curiosidad y comencé a leer cartas filosóficas y casualidad me encontré en una parte de la narración sobre su acusación, padecimiento y muerte, pero lo más llamativo es como es acusado y condenado, que mucho se asemeja a la actualidad. Cada uno de ustedes podrá cambiar el nombre de los aquellos personajes por los de la actualidad.
Para entrar en tema: Digamos que Lucio Anneo  Séneca se retiró de la actividad política y del ejercicio del poder en el 62 d. C. Pero hasta su muerte, tres años más tarde, continuó siendo un personaje importante con el que en Roma todo el mundo —gobierno y oposición—, para bien o para mal, tenía que contar.
 Desde Palacio (Nerón, su esposa o concubina Popea, Tigelino, comandante de los pretorianos y valido del príncipe) sele odiaba. Sin embargo, durante ese último trienio de su vida, no se atrevieron con él, contentándose con tenerlo sometido a una estrecha  y mal disimulada vigilancia.
Por fin, en la primavera del 65, al descubrirse la conspiración tramada en torno a Pisón para derribar a Nerón y eliminarlo, Séneca fue acusado de participaren ella y tal vez de poder resultar su futuro beneficiario, como eventual candidato de «consenso» para el trono.
En las primeras investigaciones oficiales sobre la conjura anti neroniana, un delator profesional y mentiroso que estaba complicado en ella (un «pentito» se diría hoy) sacó a relucir el nombre de Séneca como uno de los conspiradores, con gran complacencia de Nerón, que esperaba una oportunidad para acabar con quien, por prudente y cautamente que actuara, en cualquier momento podía cantarle una verdad. El historiador Cornelio Tácito narra magistralmente todo el episodio. Tras las primeras delaciones sobre la conjura, el príncipe en persona y su mafia palatina recurrieron a un enredado juego de confesiones, torturas, chantajes y denuncias semejante al de Stalin en los procesos de Moscú de los años treinta del pasado siglo.
Del Libro Cartas Filosóficas: Antonius Natalis, el delator, uno de los más activos conjurados, al ser interrogado por los agentes del príncipe, denunció a Séneca como partícipe de la conspiración. Cincuenta años después Tácito no creía que eso fuera verdad. Según él, Natalis, convicto y confeso, habría mezclado en sus declaraciones el nombre de Séneca, bien para justificarse él mismo por haber llevado recados de Pisón a Séneca y viceversa, bien por ganar el favor de Nerón, del que era manifiesto que en aquellos momentos odiaba a Séneca y andaba buscando cualquier medio para destruirlo.
En el 62 Séneca, que se daba cuenta de la enemistad con que había llegado a distinguirle el príncipe, quiso alejarse de los círculos palatinos y del consilium principia, pero Nerón no se lo permitió. Si bien desde entonces el filósofo se dejaba ver lo menos posible por la corte, pretextando sus problemas de salud y su dedicación a los estudios. Puede decirse que ese alejamiento significó realmente el final de su directa y personal intervención en la política.
Dos años después de esa famosa entrevista de la dimisión oficialmente rechazada, Nerón, tras el incendio de Roma, se había dedicado a saquear Italia y las provincias, incluso los templos, para reconstruir y embellecer la urbe. Séneca, con el fin de hacer visible su desacuerdo, acentuó sus distancias y procuraba estar habitualmente fuera de la urbe. Estos callados reproches eran más de lo que Nerón estaba dispuesto a soportar. Por eso, Natalis pensó que si complicaba a Séneca y acababa con él, Nerón se lo agradecería. Como así fue. El príncipe le compensó otorgándole su perdón y la impunidad, cosa que ocurriría con muy pocas personas.
Las consecuencias de la denuncia no se hicieron esperar. Nerón, que ya antes, según Tácito, había tratado de envenenar a Séneca valiéndose de uno de los libertos del filósofo, no quiso perder la oportunidad que se le presentaba para eliminar al que había sido su maestro y que, con su silencio y su ausencia de palacio, condenaba la tiranía en que había degenerado el gobierno. Envió a un tribuno de las cohortes pretorianas a someter a un interrogatorio a Séneca, que acababa de llegar desde Campania a una de sus casas de campo situada a cuatro millas de Roma. En las Cartas a Lucilio Séneca menciona dos veces su «Nomentano», pero no debía de ser allí donde se hallaba aquel día, porque Nomentum era una localidad situada al nordeste de Roma, pero bastante más lejos. Mientras que el lugar donde se encontraba Séneca iba a permitir que los enviados de Nerón fueran a Roma y volvieran en una tarde, tras haber despachado con el príncipe y con el prefecto de los pretorianos.
El tribuno que acudió a la villa de Séneca, para asegurar que el filósofo no se escapara de sus manos o para intimidarle, se hizo acompañar de un pelotón de soldados, que rodeó la finca y quedó allí de guardia, mientras él hablaba con el propietario el iba y venía de Roma.
Cuando llegaron los soldados, Séneca, que no pensaba que tuviera nada que temer por el descubrimiento de la conspiración, estaba tranquilamente cenando con su esposa Paulina y con dos amigos íntimos que, por cierto, eran hispanos también: Fabio Rústico, historiador, cuya obra perdida sobre el período neroniano fue una de las fuentes de los Anales de Tácito, y el médico Estacio Anneo, quizá pariente o liberto del filósofo. La respuesta de Séneca al cuestionario del tribuno, por lo que se sabe de ella, demostraba su inocencia. Pero, en realidad, para Nerón la denuncia era sólo un pretexto. Como el tribuno, al dar cuenta de su misión, refirió al emperador que no había advertido en Séneca ningún signo de temor ni tristeza en sus palabras y sus gestos y que era evidente que no estaba preparando un suicidio, se le ordenó que volviera para intimarle lo que con expresivo eufemismo llamaban en latín la necesitas ultima.
Al regresar a la villa con la condena en la mano tras haber despachado con Nerón, en presencia de Popea, y con el prefecto de los pretorianos, Tigelino, el tribuno no quiso entraren la mansión. Se quedó fuera con los soldados y envió a uno de sus centuriones para que transmitiera al filósofo la orden imperial de poner fin a su vida. Séneca, interritus, es decir, sin ninguna muestra de inquietud, pidió unas tablillas para hacer o completar su testamento. El centurión no se lo permitió, y entonces el filósofo dijo a los presentes que ya que no se le dejaba manifestar su agradecimiento a las personas que lo merecían, les entregaba como herencia lo único que ya le quedaba, que era también el mejor obsequio —pulcherrimum— que les podía hacer, la imagen de su vida, imaginem vitaesuae.
Daniel Fernández
Septiembre 2018

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