viernes, 4 de mayo de 2012

YPF

PERON Y LOS RECURSOS NATURALES
Decía Juan Domingo Perón al respecto:

Sin independencia económica no hay independencia política ni soberanía. De ella depende, además, la política social que la revolución habrá de realizar integralmente, pues la independencia económica significa que la riqueza que creen los trabajadores argentinos habrá de quedar en el país para ser distribuida su renta entre todos los sectores que contribuyen a forjarla. La independencia económica ha sido lograda mediante la recuperación de los instrumentos fundamentales de la economía y las finanzas, que se encontraban alejadas de las manos argentinas y fuera del control del Estado.

Como existe un patrimonio físico, un patrimonio histórico, un patrimonio social y político, existe también un patrimonio económico, que vemos desde que hemos declarado la independencia económica de la Nación y reside en la responsabilidad de cada argentino. Si somos capaces de hacernos matar para echar a quienes osara poner un pie dentro de nuestro patrimonio físico, que es el territorio, debemos del mismo modo hacer conciencia para estar dispuestos a sacrificarnos si alguien pretende avasallar nuestro patrimonio económico.

"La política petrolera argentina ha de basarse en los mismos principios en que descansa toda la política económica: conservación absoluta de la soberanía argentina sobre las riquezas de nuestro subsuelo y explotación racional y científica por parte del Estado: advirtiendo que cuando el Estado rescata la dirección inmediata y directa de los bienes que la Nación posee, no debe ya despojarse del privilegio de seguir administrándolos, sin compartir funciones con otros intereses que no sean los que corresponden a todos los argentinos". Juan D. Perón Sep. 12 de 1947, en el Día del Petróleo

CONSTITUCIÓN DE 1949 Art. 40 – La organización de la riqueza y su explotación tienen por fin el bienestar del pueblo, dentro de un orden económico conforme a los principios de la justicia social. El Estado, mediante una ley, podrá intervenir en la economía y monopolizar determinada actividad, en salvaguardia de los intereses generales y dentro de los límites fijados por los derechos fundamentales asegurados en esta Constitución. Salvo la importación y exportación, que estarán a cargo del Estado, de acuerdo con las limitaciones y el régimen que se determine por ley, toda actividad económica se organizará conforme a la libre iniciativa privada, siempre que no tenga por fin ostensible o encubierto dominar los mercados nacionales, eliminar la competencia o aumentar usurariamente los beneficios.

La política petrolera adoptada durante la primera y segunda presidencias de Juan Domingo Perón (1946-1955), constituye un temprano ejemplo de nacionalismo desarrollista. Asimismo, confirma el componente realista y pragmático que orientó a dicha política. En otras palabras, Perón compartía con los sectores nacionalistas ortodoxos su interés por la explotación de un recurso estratégico y potencialmente disponible en el territorio y en el mar argentino. Pero mientras para estos sectores el monopolio estatal del petróleo era un dogma incuestionable, Perón se preguntaba si el Estado argentino estaba realmente capacitado para su explotación en forma eficiente. No era un nacionalista de medios, sino de fines. Estaba convencido de que Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF), no tenía suficiente capacidad organizativa, técnica y financiera para un esfuerzo de esa naturaleza, tal como reconoció en su libro La fuerza es el derecho de las bestias, publicado en 1958, durante su exilio. Al aumentar la industrialización por la sustitución de importaciones y a su vez el transporte por crecimiento del empleo, comienza a sentirse la carencia de combustible. Dada esta debilidad de YPF, Perón buscó – previo a su derrocamiento - la ayuda del capital extranjero como medio para lograr el autoabastecimiento petrolero, un fin incuestionablemente nacionalista y a la vez práctico.

Ante el anuncio de expropiación del 51% de las acciones de Repsol – YPF, algunos sectores de derecha más concentrados, ligados a las políticas neoliberales y algunos medios de comunicación militantes antioficialistas cuestionan la medida y vaticinan graves riesgos para el País, ante las amenazas del Gobierno Español y de la Empresa Repsol. Convengamos que es “lógica” la reacción del gobierno Español, pero es indudable que es más ruido que nueces, dado los intereses que ese País tiene en el nuestro. Al respecto transcribo un escrito publicado en el sitio público.es (de España) por David Bollero: Por qué España agachará la cabeza con YPF : La expropiación de YPF se ha consumado. Ahora, prueba de fuego para las duras palabras del Gobierno español, para unos amenazas, para otros advertencias. ¿En qué quedarán esas “medidas claras y contudentes” que los ministros Soria y Margallo han repetido hasta la saciedad? ¿Cómo serán esas medidas que, según nuestra vicepresidenta, “no se anuncian, sino que se adoptan”? España por si sola no podrá hacer nada. No tiene el peso internacional para ello; estamos hartos de comprobarlo y esta cuestión no será distinta. Por eso el Gobierno busca desesperadamente apoyos externos, habiendo encontrado únicamente el de Méjico. El resto son ambigüedades, puesto que la misma Unión Europea ya habla de conflicto bilateral y la Comisión Europea ha reconocido que “la UE no tiene actualmente ningún instrumento legal que invocar a este respecto frente a Argentina”. Tan sólo podría ejercer presión pero al borde del colapso del euro, ¿le conviene? o, sencillamente, ¿se atreverá? Tras Brasil, Europa es el segundo mercado para Argentina y la UE el segundo inversor en el país austral con más de 44.000 millones de euros. Mucho dinero implicado que también, lógicamente, beneficia a las empresas Europas, escleróticas de números negros y que cada vez más han de mirar fuera del Viejo Continente para contentar con dividendos a sus accionistas -mientras despiden exprés a los trabajadores. Lo mismo sucede con España, cuyas exportaciones a Argentina son de unos 1.000 millones de euros al año y las importaciones del doble. ¿Se va a arriesgar el Gobierno español a perjudicar los intereses de grandes empresas en Argentina como BBVA, Telefónica, Endesa, Gas Natural, OHL, ACS, NH Hoteles o Inditex? Diría que no. Y diría que Cristina Fernández lo sabe… como sabe que además del ya declarado apoyo de Venezuela, cuenta con el de la práctica totalidad del mercado latinoamericano. Por todo ello y tras la actitud de gallito peleón, España terminará por agachar la cabeza en el asunto de YPF. Y, siendo honestos, es lo que toca. Queríamos capitalismo y nos han dado dos tazas. Nadie es rico si no es a costa de otro. Es una máxima que igual sirve para el ámbito doméstico como empresarial o de relaciones internacionales. Y cuando las tornas se dan la vuelta, escuece, pero hay que apechugar porque ese el estadio original que nos corresponde. Todo lo demás, artificio.
También el mismo David Bollero escribió en el mencionado sitio “Lo que no se dice de Repsol YPF”, lo siguiente: ...En realidad, en el tema de YPF todo apesta (perdón por ser tan directo). A muchos, diarios incluidos, se les llena la boca hablando del poderío empresarial español, de la joya de Repsol y de cómo la posible nacionalización, total o parcial -podría ser sólo el 51%- espantará la inversión extranjera en Argentina. No entraré en valoraciones sobre si es correcta o no la nacionalización, pero mirando a la que se marca como modelo, la de Petrobras en Brasil en 2006, tan sólo decir que entre 2006 y 2010 Brasil lideró la atracción de inversión extranjera en Latinoamérica con más de 170.00 millones de dólares. Siguiendo con YPF, ¿ha sido correcta su gestión? Se subraya que supone el 60% de la producción de Repsol pero ¿y la letra pequeña? Si uno echa un ojo a los informes presentados en la Bolsa de Nueva York podrá comprobar con estupor que a fecha 31 de diciembre de 2011 y tomando 2008 como punto de partida, los activos de YPF crecieron un 45%, mientras que su pasivo -lo que adeuda, vaya-, un 204%. ¿Cómo es posible? En 2008 entró en YPF Ernesto Eskenazi, que acapara el 25,46%, aunque no pagó un solo dólar por ello. Entró a través de créditos bancarios que serían devueltos con dividendos. Quizás por eso, con el beneplacito de los gestores españoles, se llegó al inaudito acuerdo de repartir en dividendos el 90% de las ganancias netas durante una década (de media, una petrolera reparte un máximo del 30% de las ganancias), por lo que si era necesario afrontar nuevas inversiones se recurriría a nueva deuda. Así, en 2008, YPF repartió el 250% de sus ganancias: por cada dólar que ganó, repartió 2,5 dólares en concepto de dividendo. Como consecuencia, YPF debe tanto como vale: su valor es de unos 8.300 millones de dólares (21 dólares por acción) y su deuda también...

Corresponde aclarar que Repsol, no es técnicamente, ni una empresa española ni mucho menos del Estado español. El 42% pertenece a BP (british petroleum) cuando en el 2000 termina de comprar la Amoco, originaria fundadora de Repsol, el 9,5% es de la estatal mejicana Pemex. Repsol declara en España solo el 25% de sus beneficios, y solamente es ésta, la participación que puede llamarse estrictamente española. En segundo lugar, el gobierno argentino expropia el 51% del cual el 49% pasa a manos de las diez provincias argentinas que poseen petróleo y solo el 51% restante queda en manos del Estado nacional.
Sobre las repesarías que podrían tomar España y la Comunidad Europea, está claramente aclarado en los artículos de David Bollero que se transcriben más arriba. España es hoy el primer inversor extranjero en nuestro país y la Unión Europea es el segundo inversor en Argentina. Las exportaciones españolas a Argentina están alrededor de mil millones de euros, pero las importaciones desde aquí son por el doble. Según el Ibex 35, índice de la Bolsa de Madrid, las compañías españolas radicadas en Argentina ( Telefónica, Santander Río, BBVA, Banco Francés, Mapfre, DHL, Edesa, Cirsa, Santillana y una lista que se completa con más de 400 empresas) se llevan más de 26 mil millones de dólares por ingresos.
También se habla sobre la seguridad jurídica y los perjuicios que esto traería para las inversiones extranjeras en nuestro País. Si fuera así, las empresas convocadas recientemente para la explotación de distintas áreas petroleras, como ser Conoco Phillips, Chevron, Exxon, Medanito y la canadiense Talisman, entre otras, no hubieran aceptado la invitación de negociar e instalarse en el País. El capital no es solidario, no tiene banderas y lo único que le interesa es el negocio, por lo tanto si pueden ganar dinero van a invertir.
Sobre las amenazas de España y Repsol, tanto EE.UU y FMI estimaron que este es un problema bilateral, con lo que le da la espalda a los reclamos. También se menciona el CIADI (Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones) dependiente del Banco Mundial. Si Repsol decidiera concurrir al CIADI y dado los antecedentes comprobados, se calcula que, entre el tiempo que llevará pasar por los tribunales argentinos y las apelaciones españolas, andaríamos más o menos por el 2020. Como referencia digamos que en el CIADI no están Brasil, Bolivia, Ecuador y Venezuela. El sentido del CIADI y para lo que fue creado por BM, es proteger a los grandes emporios radicados en las naciones en vías de desarrollo.

Está claro que desde mi formación política y mi pleno convencimiento ideológico, estoy a favor de la expropiación de una empresa emblemática como es YPF. Se puede hacer un análisis critico sobre el comportamiento o posturas en el pasado de los que hoy llevan a cabo esta medida, como así también si debió ser antes o no, pero eso no es lo más trascendente, lo más importante que se hizo y el futuro que se abre. Se sobre entiende que se debe conformar una conducción profesional y eficiente para los intereses del País y que supere las deficiencias que hoy existen y se logre los objetivos propuestos, entre ellos el autoabastecimiento, evitando así el enorme gasto de importar energía, que nos perjudica a todos. Con expropiar YPF no es suficiente, sino que se hace necesario explotarla correctamente. Es indudable que un País en desarrollo y que pretende seguir creciendo e industrializándose necesita cada vez más energía. Para un País modelado en 1976 y plenamente ejecutado en los 90, con un modelo de desindustrialización, desocupación y exclusión social, con una escasa producción bastaba.
Algunas dudas o criticas que se pueden deslizar desde el campo popular y nacional, en nada altera lo positivo de la medida en si, la cual implica un cambio cultural al desplazar las políticas neoliberales dominante durante décadas, las cuales quito de la orbita del Estado el control de los recursos naturales, los cuales deben estar indefectiblemente en manos del Estado. Sobre aquello que hacen sus objeciones porque no se hizo antes, quizás habría que evaluar la coyuntura, las prioridades que se debían atender, como así también el entorno y contorno.
Convengamos que nada será fácil, se parte de un punto muy bajo, porque los doce años de gestión de Repsol dejaron una YPF de singular atraso tecnológico, además la excavación para la extracción en las nuevas reservas localizadas es más costosa y complicada, dado que los pozos más económicos de explotar ya están siendo utilizados, por lo tanto será necesario una mayor inversión, pero así y todo, es positivo.
En los 90 – también por principios ideológicos - estuve totalmente en contra de la privatización de nuestras riquezas, por lo tanto, cada paso que se de en la recuperación de ellas – desde mi ínfimo lugar – estaré apoyando esas medidas. No debemos olvidar que la compra de YPF por parte de Repsol se realizó mediante presiones de la diplomacia española sobre Menem, para que vendiera YPF a un precio por debajo de su valor real. Así, se subestimaron las reservas y se saneó la empresa con dinero público antes de venderla. Esta venta significó la pérdida de miles de puestos de trabajo y la renta petrolera que era de gran importancia para el Tesoro Público argentino.
Es indudable que los hidrocarburos son un recuso necesario para el crecimiento económico del País y estos deben estar en manos del Estado.

Héctor Daniel Fernández

A TODOS LOS TRABAJADORES

Con motivo de celebrase el 1° de mayo, les hago llegar mi saludo cordial y caluroso a cada uno de ustedes, que desde sus puestos de trabajo aportan con su esfuerzo diario a la construcción de un País mejor y a su vez redunde en frutos concretos que nos permita crecer más como personas. Recordemos aquellos trabajadores que se comprometieron, lucharon y dieron su vida para el logro de las conquistas laborales que hoy tenemos. “En este jubiloso primero de mayo, saludos a todos los hombre y mujeres que con su trabajo honrado están construyendo la felicidad y grandeza de esta patria.” J.D.P.1951

jueves, 3 de mayo de 2012

YPF - Entrevista a Aldo Ferrer

21 abril, 2012 -
El Tribuno – Salta –

ALDO FERRER: “Lo anormal fue la venta de YPF a Repsol, no la expropiación”

El embajador de Francia asegura que el Estado argentino actuó de manera soberana al nacionalizar YPF pero que de nada servirá controlar la compañía si no se la utiliza bien. Fue ministro de Economía de Roberto Levingston y Alejandro Lanusse y presidió la Comisión Nacional de Energía Atómica con Raúl Alfonsín. Está alineado con el kirchnerismo desde el principio de su gestión, en la que ocupó lugares de relevancia. Tuvo la responsabilidad de ser el primer titular de Enarsa, fuertemente cuestionada por su falta de efectividad, y actualmente representa a la Argentina en Francia.

“Si logramos reducir o eliminar la salida de capitales, nos sobra la plata para hacer todo lo que sea necesario con YPF”, aseguró el economista. En una entrevista con El Tribuno, el diplomático aseguró que la responsabilidad del Gobierno nacional en la crisis energética “es un tema a debatir”, y que “no puede haber un planteo formal contra un Estado soberano en ejercicio de sus atribuciones”. “No alcanza con tener YPF, hay que usarla bien”, concluyó.

¿Qué opinión le merece la expropiación del 51 por ciento de YPF?

Argentina había sido el único país que había extranjerizado su empresa petrolera, de tal manera que esta decisión restablece la normalidad. Es absolutamente lógico que un país en desarrollo como Argentina, que necesita tener el control de su sistema energético, cuente con una empresa pública en el sector petrolero. El anuncio de la Presidenta revierte el gravísimo error que se cometió cuando se vendió YPF. Todavía se desconoce de donde saldrán los fondos para la indemnización y las inversiones en la petrolera,

¿cómo se financiará eso?

El monto de la indemnización surgirá del análisis correspondiente. Respecto de las inversiones, existen muchas fuentes de fondeo. Si nosotros logramos reducir o eliminar la salida de capitales, nos sobra la plata para hacer todo lo que sea necesario con YPF. El problema argentino no es un problema financiero, es un problema de consolidar el desarrollo, la confianza y de usar bien los recursos propios. Además, en este tipo de operaciones hay infinidad de contratos posibles con financiamiento de mediano y largo plazo de empresas operadoras que se encargan de explotar, de producir y de cobrar lo que les corresponde por el trabajo que han hecho. Esto, sin que la empresa titular de los recursos los enajene. El problema financiero es secundario, depende del contexto en el que se mueva la operación de YPF.

¿Ve probable la entrada de Bulgheroni y de los capitales chinos?

En el sector petrolero hay una infinidad de recursos alternativos, uno de ellos es la entrada de capitales privados. El que se eligió para vender la empresa fue muy malo y termina con este epílogo. Una empresa que fue vaciada incluso en su aspecto tecnológico. Al tiempo de la privatización, YPF tenía una tecnología muy importante, incluso más grande que la que tenía Petrobras. Eso se rifó con la venta. Esto hay que recuperarlo, y para eso hay que tener una empresa nacional.

La Presidenta admitió una crítica situación en materia energética, ¿cuál fue la responsabilidad del Estado en toda esa situación?

Qué pasó durante la administración de este Gobierno desde que se hizo cargo hasta ahora es un tema a debatir. ¿Se podría haber tomado esta medida antes? ¿Se podría haber hecho otra cosa? Eso es parte de la historia y ciertamente hay que revisarla para tener una opinión sobre eso. Pero ahora, con la decisión tomada, el problema es qué hacemos hacia adelante para que la YPF argentina sea un instrumento efectivo del desarrollo del país.

Usted fue director de Enarsa, ¿está conforme la gestión de la empresa?

Cuando se creó Enarsa, existió la posibilidad de que podamos asumir el papel que YPF tuvo en su momento. No fue así y quedó la empresa limitada a un conjunto de operaciones que fueron útiles, pero ciertamente nunca llegó a constituirse en una verdadera petrolera de gran alcance. En el campo de las obligaciones que se le dieron, la empresa cumplió bien. No estaba en su responsabilidad el aspecto de la producción en gran escala de hidrocarburos.

¿No teme que con YPF pase lo mismo que con Enarsa, en la que se generaron muchas expectativas y no cambió nada?

Enarsa cumplió bien con los objetivos que le dieron. Se le pudieron haber dado otros objetivos, como por ejemplo hacerse cargo de YPF; pero esa no fue la decisión inicial del Gobierno en su momento. Le dieron otras funciones que cumplió bien. Ahora llegó este momento en el que se expropió YPF que, para mí, es un paso al futuro para contar con una empresa clave para el sector hidrocarburos.

Tras la expropiación llegaron críticas muy fuertes de varios países, ¿cómo queda Argentina ante el mundo?

Yo creo que esto forma parte del debate sobre la concepción del país. El debate es mucho más fuerte dentro del país que afuera. Lo anormal en el caso de YPF no fue el hecho de la compra, lo anormal fue la venta: era un hecho absolutamente insólito, nadie lo hizo. Los que tienen la visión de que Argentina es apenas un apéndice del mercado mundial, que tiene que seguir la corriente financiera, las expectativas de los mercados… a ellos esto les parece una insensatez. Pero es todo lo contrario. Es recuperar capacidad de decisión y ampliar las políticas públicas para movilizar el ahorro interno, la tecnología y el petróleo. Atrás del debate de YPF que se observa en los diarios, hay un debate sobre qué tipo de país es Argentina y que país queremos que sea Argentina. La defensa a ultranza de la situación anterior corresponde a un país periférico y subordinado, que fue la que imperó cuando se vendió YPF. Y no solo YPF, se vendieron los teléfonos y muchas cosas más. Nos endeudamos en esa euforia del endeudamiento y la globalización hasta llegar a una situación de insolvencia, y en el camino nos llenamos de pobres con una crisis como la de 2001. Esa visión de país dio los resultados que ya conocemos, lo que tenemos que hacer es totalmente lo contrario. No alcanza con tener YPF, ahora hay que usarla como corresponde.

Francia, país en el que usted es embajador, también puso sus reparos en la expropiación de YPF…

No creo que haya una queja porque este es un hecho de un Estado soberano. En el marco de su ordenamiento legal, Argentina tomó una decisión respecto de un recurso que en definitiva le corresponde al país. Desde luego hay consecuencias que se van a dirimir: cuánto es lo que hay que pagar y todo lo que venga después. No puede haber un planteo formal contra un Estado soberano en ejercicio de sus atribuciones. Esto sin perjuicio de los que comparten esta visión de mercado, que es lo que está pasando en Europa con esta subordinación a la especulación financiera con las consecuencias que estamos viendo todos los días, como la ola de suicidios y la gente desempleada. Todo este escenario del mundo neoliberal, desregulado y de especulación, no funciona aquí ni en ningún lado.

Teniendo en cuenta que Julio De Vido estuvo los últimos nueve años a cargo de la política energética, ¿cómo tomó su designación como interventor de YPF?

 Yo espero que se hagan las cosas bien, espero que YPF se administre bien. La evaluación de lo actuado hasta aquí es un tema para debatir, pero hay que pensar que es lo que se hace de ahora en adelante.

¿Cree que deberían venir nuevas expropiaciones?

Este fue un hecho puntual frente a una realidad que estaba entrando en un déficit energético muy grave que se corrige con estas medidas. No creo que haya contempladas otras cosas en esta materia.

http://www.diegoschurman.com.ar/aldo-ferrer-enarsa-queria-tomar-el-papel-de-ypf-pero-no-pudo/

viernes, 18 de noviembre de 2011

17 de Noviembre 1972 – Volvía al País el General Perón




DÍA DEL MILITANTE

El 17 de noviembre se recuerda la gesta histórica, donde el General Perón retornaba al país, después de un largo exilio debido a la proscripción impuesta a partir del golpe de estado realizado por la llamada Revolución "Libertadora",
Después de la caída de nuestro líder en 1955, el pueblo peronista no se resignó y siguió luchando, haciendo de la consigna del “LUCHE Y VUELVE”, no solo banderas o canciones, sino que esa consigna era sinónimo de esperanza y que tuvo su momento culmine un 17 de noviembre.
Por todo lo que significo ese 17 de noviembre y todo lo que sucedió antes de ese 17 de noviembre a partir de 1955, es que festejamos el día del retorno del General PERON a su patria como el DIA DEL MILITANTE, en honor a todos los militantes peronistas de ayer, de hoy y de siempre. Aquellos que de una forma u otra llevamos como bandera la doctrina de Perón y de ella hicimos una forma de vida recordamos permanentemente este día y llevamos en nuestro corazón el recuerdo de PERON Y EVITA.

Para recordar este día, transcribo un sentido texto de Juan Pablo Feinmann

Un militante cree en la solidaridad social. No es un "individuo" en el pobre sentido que del individuo tiene el liberalismo burgués. Sabe que su individualidad se realiza en el grupo. Su incorporación al trabajo, a la producción, a su grupo de pertenencia, a su clase social, lo incorpora a la solidaridad, al compañerismo, a la amistad sincera. Para decirlo claro: lo humaniza. Un militante es un ser en constante proceso de humanización. Su militancia lo hará mejor padre, mejor hombre de su mujer, mejor amigo de sus amigos. Sabe que habita este mundo para luchar junto a los demás, no para usarlos. El militante respeta el trabajo. No porque sea un sometido, sino, porque sabe que en el trabajo está su poder, su organizatividad y el sentido final de su militancia: la justicia social. Y también porque sabe que por fuera del trabajo, no sólo está la miseria económica, sino la otra: la social y la humana. La que hará de él un apartado, un egoísta, un resentido y hasta un delincuente. El militante, cree en una verdad que lo trasciende y da sentido a su vida. Esta verdad es su ideología, la ideología que comparte con sus compañeros y expresa su lucidez. La ideología que hace de él un sujeto y no un objeto de la historia. La ha amasado, a esta ideología, durante años, la ha padecido, la ha cuestionado, la ha asumido cotidianamente. Porque cotidianamente intentan quitársela, se la oscurecen y deforman desde las pantallas de la TV o desde las radios. Aparecen allí, frente a él, en su hogar, hombres cultivados, con buenos modales, racionales hasta el asombro y vértigo, implacables, que le dicen que no, que está equivocado, que todo está bien, o que todo está mal, pero que, en todo caso, nada está como él cree.¿Cómo lucha contra toda esa insidiosa verborragia? Hablando con sus compañeros. Buscando la verdad donde está: en el grupo. Porque cuando los militantes son esto, militantes, y están unidos por sus intereses comunes, la verdad es una tenaz corriente eléctrica que los recorre y los une aniquilando el discurso del enemigo. Porque es cierto (según postula un diabólico axioma del pensamiento autoritario) que mil repeticiones hacen una verdad. Pero no es menos cierto que mil repeticiones pueden también aburrir, transformarse en un sonido apenas desagradable y persistente. En suma inaudible. El militante es un hombre que tiene una razón para vivir. Y más también. Cierta vez dijo Camas " Una razón para vivir es una razón para morir”. El militante, en efecto, puede llegar a morir por su causa. Pero en Argentina - hoy a esta altura de nuestra experiencia y de nuestro dolor- habrá que afirmar tenazmente que el momento más alto de realización de un militante es su vida (cualquiera de los infinitos actos en que su militancia lo ha comprometido) y no su muerte. La deshumanización acecha también al militante. Puede transformar su ideología en dogma, en obstinación y autoritarismo. Puede creerse más heroico. Puede confundir el desprecio por la vida con el coraje. Puede enajenarse en su lucha. Puede olvidar las pequeñas cosas en nombre de los grandes ideales. Puede olvidar que los grandes ideales se persiguen y se conquistan para posibilitar las pequeñas cosas. Puede llegar a considerarse sólo el eficaz cuadro de una organización. Y hasta puede llegar al extravío de exigir también eso de los demás. Puede llegar a realizar esta frase de Brecht: "Nosotros que nos unimos para luchar por la amistad entre los hombres, no supimos ser amigos”. El viejo problema de los medios y los fines se agitan detrás de éstas ideas. Pero si la militancia ha de servir para humanizar al militante, los fines deberán estar presentes en todos los medios. Porque el militante está vivo hoy, y es hoy, en cada uno de los actos que realiza para conquistar una sociedad más justa, donde están enteramente en juego su humanización o su envilecimiento. (J. P. Feinmann)

miércoles, 2 de noviembre de 2011

DOLAR

Por estos días, tras las medidas tomadas por el Gobierno en lo que hace al mercado cambiario, ha producido en cierto sector de la sociedad - que no es la mayoría - inquietud y cierta zozobra. Como para muchas otras cosas aún está fresco lo acontecido en el 2001, esto también puede estar actuando como un “deja vú” de aquellos días.
Considero, en mi muy pobre entender de estas cosas, que las circunstancias generales del País, no son iguales, por lo tanto los riesgos no son los mismos.
Así mismo hay que respetar a estos operadores económicos – financieros, que de “operaciones” saben mucho y pueden generar un caos impensado hasta hace poco, dado que poder no les falta y están siempre agazapados para dar el zarpaso.
Convengamos que lo que pase con el dólar afecta a una sector de las sociedad, más que nada clase media o media alta, con cierto poder de ahorro. A los millones que viven al día o que más vale están endeudados en pesos, esto no les afecta directamente. Si les afectaría una devaluación.
Como dije en otros artículos e incluso comentarios de otras personas que están en este blog, la situación mundial no se muestra para nada favorable y seguramente nos afectará, por lo tanto este gobierno ratificado por más del 50% de la población, deberá tomar medidas como para que la recesión y la crisis que viven los países desarrollados y sus empresas, no nos afecten en gran medida. Hay muchas empresas, que en estos últimos años, han tenido ganancias extraordinarias y que las han girado a sus casas matrices en países con crisis. Estas empresas bien podrían soportar por un tiempo estos contratiempos, pero sabemos muy bien que ello no existe, así que viendo el panorama mundial ya han comenzado a tomar medidas para afrontar esta crisis, por ahora suspenden y otras han comenzado achicar personal. De igual forma deberá actuar preventivamente el Gobierno, tomando medidas sobre aquellas empresas que han sido beneficiadas hasta ahora y han producido ganancias suculentas, mineras, cerealeras, petroleras, financieras, entre otras.
También es indudable que hay un sector de la sociedad que esta deseoso que el gobierno falle y nos vaya mal como en el 2001, solo por la simple satisfacción de decir que el gobierno se equivocó, no importa cuanto lo tengamos que lamentar, lo más importante es satisfacer su ego y el odio que tienen por este gobierno. Es indudable que hay cosas que hicieron bien otras que no, pero este sector, junto con ciertos medios de comunicación hegemónicos, jamás reconocerán aquello que se hizo bien. En este caso, el odio es más fuerte.
Como dije antes, como no entiendo mucho de este tema, pongo para consideración del que tiene ganas de leer algo, dos escritos – opuestos – que me parecieron interesantes. El tiempo dirá si se hicieron las cosas correctamente.

COMO CREO QUE ES ESTE ASUNTO DEL DÓLAR
Por Enrique Martinez
Hay muchos compatriotas confundidos con este tema de las reglamentaciones para comprar dólares. Me gustaría ayudar a entender la cuestión, como un simple aporte militante, al menos como yo entiendo mi militancia.
Nuestro país tiene una moneda y un Banco Central responsable de su emisión y de regular la actividad de los bancos. Si no tuviéramos relación con otros países, que a su vez tienen sus monedas, no haría falta nada mas. Ese sería nuestro medio de cambio para comprar y vender y punto.
Pero como sabemos, esa es una situación que no se da en ninguna parte. Por lo tanto, hay que acordar a cuanto cambiamos nuestra moneda por la de los otros. Dada la hegemonía de décadas de Estados Unidos y para simplificar, admitamos que todos los países se referencian al dólar.
Para qué necesitamos dólares?
. Para importar mercaderías.
. Para permitir que las empresas extranjeras que operan aquí manden las utilidades a sus países de origen.
. Para que los que extranjeros que trabajan aquí puedan mandar dinero a sus familiares.
. Para poder viajar y hacer turismo fuera del país
. Para devolver los préstamos externos que el Gobierno o los particulares hayan podido tomar.
. Para que las empresas o el Estado realicen inversiones en el exterior.
De donde salen esos dólares?
De las operaciones inversas a las detalladas, o sea:
. Las exportaciones de mercaderías.
. Las utilidades enviadas por filiales de empresas argentinas radicadas en el exterior (en nuestro caso esto es muy pequeño)
. De los envíos de argentinos que trabajan afuera, a sus parientes de aquí
. Del turismo de extranjeros en el país
. De las inversiones extranjeras en el país.
Como conseguimos que las dos sumas – lo que sale y lo que entra – cierren y qué hacemos cuando no sucede?
Toda la divisa que entra o sale debe ser liquidada por el sistema bancario, siendo el Banco Central quien compra los excedentes o vende los faltantes, con lo que se conoce como reservas. Desde 2003 las reservas se han incrementado de manera muy importante y todo el tiempo, hasta hace unos pocos meses, en que se redujeron algo, pero de cualquier manera están en valores históricos muy altos.
Lo descrito es aquello para lo que es imprescindible usar la divisa. Para la cultura argentina hay un uso más, que es el que hoy hace ruido: el refugio de valor. En el pasado, el dólar se convirtió en el reaseguro popular más claro para cubrirse de la inestabilidad y de las devaluaciones bruscas. En todos estos años, se mantuvo esa cultura, pero sin ninguna ansiedad especial, en un escenario de mejora permanente de las condiciones del país y donde la paridad cambiaria se movió lentamente.
En esta búsqueda de refugio, es importante diferenciar de quien guardó o guarda dólares en el colchón, respecto de quien busca colocarlos en un banco del exterior, usualmente por una vía irregular. Cierta prensa mal intencionada llama a ambas cosas “fuga de capital” cuando en rigor solo la segunda lo es. La primera forma de ahorro le quita recursos a los bancos, pero eso es mucho menos grave que llevarse el dinero fuera del país. No hay estadísticas ni estimaciones precisas de cuanto representa una forma de atesorar o la otra.
Que pasó ahora?
Que los tiempos de holgura en la diferencia entre ingreso y egreso de dólares comenzaron a achicarse. Básicamente, por dos razones:
. Las importaciones crecen más que las exportaciones.
. Las utilidades giradas por las filiales de corporaciones multinacionales han aumentado mucho, por dos motivos: sus ganancias se elevaron de manera notable y sus casas matrices están en problemas y piden el giro de todo lo posible. Cabe aclarar que aun así, las inversiones de este año y el próximo son valores record sobre el producto, lo cual indica una fuerte vocación de volver a poner el dinero en el país.
Esos elementos obligan al ajuste fino y por eso se decidió forzar a las exportadoras mineras o petroleras a liquidar todas sus divisas en el país o reclamar a las compañías de seguros que tengan sus ahorros en divisas en la Argentina. Hay varias medidas más que el Banco Central tiene en cartera para mejorar el ingreso de divisas, evitando la postergación de pagos a exportadores o la subfacturación de ventas al exterior o la sobrefacturación de importaciones. El Banco Central está manejado por una cúpula inteligente y con vocación nacional en la cual se puede confiar, para que opere sobre una situación que no es ni de casualidad la de una crisis presente o futura.
Solo se cometió un error: reglamentar la compra de dólares aún en muy pequeña cantidad, lo cual avivó fantasmas del pasado sin necesidad y rápidamente fue aprovechado por quienes quieren sabotear esta política, con una intención muy clara: conseguir que Argentina tome deuda externa de nuevo y reinicie una rueda perversa que sabemos adonde conduce y que no debería suceder.
Se cometió un error que en política no es admisible: tomar una decisión sin prever qué hará el adversario sobre ella. Y aquí la prensa hostil, más varios operadores cambiarios, reaccionaron con agilidad: sembraron el temor, porque en ese burbujeo es donde ganan.
El mejor comentario que puedo hacer es que los compatriotas que hace dos semanas vivían en paz, deberían seguir haciéndolo. Es más: si quisieran ahorrar deberían colocar plazos fijos en pesos en los bancos. La gente del Banco Central ordenará este ruido y quienes quieren pescar en río revuelto debieran perder una vez más.
Ruego con toda humildad que quienes lean esto, sean 10 o 100 o los que sean, si tienen dudas me preguntan lo que sea. Si tengo las respuestas las daré y de lo contrario las buscaré, pero calma compañeros.
Un abrazo para todos


PUERTA 12

Por Eduardo Levy Yeyati (http://yeyati.blogspot.com/)

A esta altura cuesta entender la estrategia del gobierno. Después de 10 años de convertibilidad y una crisis terminal recuperamos el tipo de cambio para usarlo como herramienta anticíclica, apreciando en momentos de expansión y depreciando en momentos de enfriamiento, con un ojo en mantener su nivel convenientemente alto para proteger nuestra industria crónicamente infantil. La estrategia sirvió para potenciar el crecimiento en la bonanza y (tras unos meses de miedo escénico) para mitigar el efecto de la crisis mundial en 2009, cuando se dejó que el peso depreciara 25% en unos meses.

Hoy que el frío global nos respira en la nuca, que el peso está más caro que en 2008 por el efecto de la inflación y que todo el mundo deprecia sus monedas de manera competitiva, sacrificamos reservas para defender un tipo de cambio en el que nadie (ni el gobierno) cree. Por otro lado, imponen medidas que sólo echan más gas a la corrida. Nadie puede oponerse a que se regule el mercado en negro, pero el timing no es el mejor. Nada mejor que cerrar la puerta de salida para disparar el efecto puerta 12.

Para entender esto, basta pensar en las razones detrás de la demanda de dólares. Por un lado, está la falta de opciones en pesos que protejan contra la inflación y contra los controles cambiarios. En este frente, si la suba de tasas en pesos mitiga el primer factor, los nuevos controles exacerban el segundo, generando pánico allí donde hasta ahora había una decisión de inversión.
Por otro lado, está la percepción de que faltan dólares, lo que es cierto sólo en parte: faltan dólares sojeros, en un esquema en el que toda la oferta de dólares viene de exportaciones primarias. Pero esto significa que el peso está caro en un mundo de fuga de capitales (la mitad de nuestros vecinos tiene deficits externos financiados por inversión extranjera directa y nadie se inmuta). De ahí la circularidad de la corrida: si hay fuga, faltan dólares, y si faltan dólares hay fuga. (Si entraran los dólares fugados, el central estaría de nuevo comprando reservas!). De ahí también el efecto perverso de las medidas de control: si en vez de ser vistas como muestra de que el gobierno puede hacerse de los dólares faltantes son vistas como movimientos desesperados (que el gran público tenga deja vú del aciago 2001 es una señal elocuente), la fuga adquirirá más fuerza. Para peor, cada nueva medida incrementa el compromiso del gobierno con el dólar bajo, encareciendo el costo político de una corrección.

¿Por qué no flotar? El primer argumento de los críticos constructivos es la inflación. Es cierto que una depreciación tendrá impacto en la inflación, pero esto es sólo tomar el argumento al revés: no es la depreciación la que genera inflación, es la falta de margen para seguir haciendo política inflacionaria sólo con el dólar la que blanquea la inflación latente. Liberar parte de la carga del dólar en este trabajo pone el foco donde debería estar: en la política monetaria. En última instancia, lo preocupante no es la corrida sino la posibilidad de que el stress financiero de sostener el dólar nos lleve a una innecesaria estanflación.

ENTRE EL RELATO Y LA REALIDAD

Por Jorge Rachid

La construcción de un relato tiene límites, en especial en la descripción de situaciones tangibles, cotidianas y verificables. Sin embargo, una ola de comunicadores, opinólogos y sociólogos, opositores llamados a si mismos independientes, adjudican al relato oficial la construcción virtual de un mundo paradisíaco, sólo parangonable al diario de Yrigoyen, es decir encapsulado y supuestamente ajeno a la realidad.

Si esto fuese cierto, el pueblo argentino encandilado por los cantos de sirenas y proclamados por los arlequines del poder, enceguecido por las luminarias y maquinaciones diseñadas y emanadas de ocultas reparticiones, destinadas a manipular la voluntad popular, siempre caracterizada de estúpida e ignorante por esos académicos y propia de un pueblo supuestamente envilecido y castigado por una situación descripta por ellos como terminal, fue a expresar, narcotizado, su decisión soberana del hecho de elegir a través del voto.

Para los comunicadores, verdaderas herramientas del poder opositor, que sin profundizar el análisis objetivo del mapa electoral que les hubiese permitido auscultar la expresión madura del pueblo y que ni siquiera se han tomado el trabajo de estudiarla, observarían que ese pueblo varió sus preferencias entre las PASO y la elección presidencial. Nuestros compatriotas, oficialistas o no, buscaron y apuntalaron opciones, incluso para ser opositores desde diferentes lugares, con miradas ideológicas con tendencias hacia políticas sociales diferentes a las actuales en algunos casos o planteos económicos ortodoxos neoliberales en otros.

Para “los comunicadores” los opositores son los votos “serios”, no así los que votamos al oficialismo, quienes en la mayoría de los casos por el sólo hecho de ser peronistas, no merecemos ni la consideración de que a veces somos capaces de pensar. Esa discriminación apriorística, racista y discriminatoria se expresa incluso en el desfile incensante de gurúes apocalípticos, elegidos representantes, por minorías en algunos casos familiares, que se atreven a amenazar conflictos , si no se realizan las correcciones que pronostican frente a supuestos abismos a los que nos asomamos los argentinos.

Nada mejor que mirar el mundo, en su derrumbe neoliberal ante el fracaso económico financiero de políticas deshumanizadas, para observar nuestra realidad cotidiana como argentinos y el marco latinoamericano, juntando esfuerzos de los pueblos para afrontar los próximos tiempos desde el UNASUR. Sin embargo en un escenario que recibirá seguramente coletazos de esta situación internacional, parece impensable que argentinos bien nacidos, especulen y apuesten al fracaso y a la interrupción de un proceso político no sólo reafirmado en las urnas, sino consolidado en la aparición enérgica del Estado como garante social del equilibrio de intereses contrapuestos, pero que siempre aún en la equivocación estuvo del lado de los trabajadores y los sectores desprotegidos de la sociedad.

Será que el relato de ellos choca de frente contra una realidad, protagonizada por jóvenes generaciones que a través de la política han recuperado sus esperanzas y utopías de la mano del peronismo, soñando con un movimiento nacional que arremeta sobre las demandas pendientes, de la mano de una mayoría que quiere ser ignorada por los dueños del poder? O quizás la recuperación de la Plaza con alegría es la expresión auténtica, no tolerada del pueblo que vuelve a valorizar la política como herramienta de construcción única de un nuevo modelo social y productivo en el país? Les preocupa la política por que desde ahí se desalojan las operaciones mediáticas, se pone en blanco sobre negro los intereses; es la foto del poder que siempre se oculta y desde ese anonimato, lanza sus operaciones de prensa “independientes”, que pretenden y en algunos casos generan, agendas diarias, en un relato que fue sepultado por la realidad de un pueblo que ha recuperado pensamiento crítico.

El peronismo a través del kirchnerismo ha recuperado sus mejores principios doctrinarios, asentados desde una visión del mundo hasta un compromiso profundo con los humildes y trabajadores de nuestra Patria. Es la razón de la vigencia del peronismo después de casi 68 años que sólo se pueden explicar desde reflexiones mas profundas, mucho mas contundentes en la historia que las proclamadas “vientos de cola”, “condiciones internacionales”, “precios de los comodities” y otras excusas enarboladas para evitar acompañar un proceso que conduce un cuadro político de estatura como la Presidenta de la Nación.

No es sólo la Presidenta, es la compañera peronista con la mas alta responsabilidad del Estado, avalada por el pueblo argentino, legitimada en su accionar, con fortalezas y debilidades, con aciertos y errores, pero es nuestra compañera a la que hay que apuntalar, porque desde el peronismo y el movimiento nacional se apuntala la Patria, como lo demostró la alegría del pueblo pese a las campañas denigratorias cotidianas de los medios de comunicación llamados “independientes” que se niegan a acatar las leyes dictadas por el Parlamento y sin embargo claman por mas institucionalidad. Una verdadera hipocresía.

La falta de valoración del pensamiento del “otro” por parte de los sectores desplazados del poder, lleva a categorizaciones que por planteos de máxima o desde ortodoxias económicas pretenden deteriorar el derrotero de una construcción todavía incipiente, como los nuevos noviazgos, que deben construirse de a poco, como debe reconstruirse el país después de décadas de sometimiento neoliberal, de arrasamientos de leyes laborales, exclusiones sociales que fueron verdaderas ingenierías socialmente genocidas, de cultura del pensamiento único, todo ello en el marco de una fiesta ficticia, de unos pocos, mientras el desplazamiento de masas de argentinos a las periferias mismas de la historia se producía en forma cotidiana, destruyendo proyectos de vida, esperanzas familiares e ilusiones con los hijos.

Las hipotecas pendientes deberán saldarse en la lógica de la política, en el manejo del estado, en los tiempos apropiados, para no dar batallas sin la masa crítica necesaria para lograr las victorias suficientes para terminar de desmontar el esquema estructural del neoliberalismo. Asi se hizo con la ley 24.241 de AFJP, verdadero saqueo institucional de la mano de la codicia del sector financiero; se avanzó sobre la monopolización de los medios de comunicación audiovisuales; se restituyeron las leyes laborales y las paritarias; se ampliaron los derechos sociales como siempre, desde su historia hizo el peronismo: romper fronteras intangibles aparentemente de las cuales no se podía avanzar y podríamos seguir con el listado como el Banco Central y el ANSES.

El neoliberalismo sigue vigente en sectores como la salud, las entidades financieras, las políticas tributarias, los monopolios exportadores y otros sectores en los cuales hemos avanzado por senderos internos de cada uno de ellos, pero a los cuales debemos abocarnos a la planificación estratégica al largo plazo, como con la industria o el sector agropecuario, y donde en cada uno de ellos se encontrarán intereses tanto o mas poderosos que los que se enfrentaron desde el 2003 en adelante.

Para cambiar la realidad, hace falta el conflicto, el planteo claro del objetivo, que no es un relato, es una descripción de la realidad, no es una construcción abstracta y virtual, es un camino de lucha y compromiso, que los peronistas deseamos se haga en paz y democracia, sin falsos consensos que esconden la defensa de intereses concentrados. A la luz del día; definiendo el camino a quienes se oponen; dando el debate; describiendo el escenario y los intereses en juego, los de la Patria y los privados; apuntalando la participación activa del pueblo en cada comunidad; promoviendo organización comunitaria; predicando y persuadiendo; ignorando los ataques pero afianzando las respuestas políticas y corriendo los márgenes de la resignación cada día.

Las discusiones de los grandes ejes políticos estratégicos nacionales e internacionales, se darán en el seno del movimiento nacional. No debemos temerle a visiones diferentes y planteos cruzados, ya que el movimiento nacional funda su riqueza intelectual y política desde la ampliación de la mirada, de la contención cada día de nuevos sectores, con diferentes historias pero con una sola consigna: “la historia y los nuevos paradigmas los escribe el pueblo”. Ese tiempo lo estamos transitando y el pueblo lo ha avalado, por lo cual el compromiso militante del peronismo debe ser cada día mas profundo, apuntalando el gobierno de nuestra compañera Cristina.

viernes, 7 de octubre de 2011

17 de Octubre - Día de la Lealtad



El 17 de Octubre de 1945 se despertó la gran masa oprimida, silenciosa y silenciada del pueblo, las columnas de obreros se movilizaron espontáneamente con un único objetivo: Rescatar al líder de los trabajadores argentinos, Juan Domingo Perón. Esa épica jornada quedo grabada con carácter de imborrable en el espíritu del pueblo, el 17 de octubre; fecha que ya pertenece a la memoria del pueblo y se encuentra fuertemente arraigada en los trabajadores como el hito que marcó el fin de la explotación y el inicio de las reivindicaciones. Comienza en ese día el afán de un pueblo por verificar sus propios y ambiciosos anhelos de seguir adelante, llevando como estandarte de lucha los principios rectores de nuestro Lider, el General Perón, a quien las fuerzas regresivas pretendieron acallar. Obligado a renunciar por la oligarquía y preso en la isla Martín García el pueblo se organizo y salio a las calles. Las columnas obreras empezaron a poblar la ciudad, el rumor del pueblo fue creciendo y agigantándose. Grupos compactos de trabajadores fueron atravesando los puentes que unen Avellaneda con Buenos Aires y se dirigían hacia el centro de la ciudad. Venían de las usinas de Puerto Nuevo, de los talleres de Chacarita y de Villa Crespo, de las manufacturas de San Martín y Vicente López, de las fundiciones y acerias del riachuelo, de las hilanderías de Barracas. Los trabajadores de la carne dirigidos por Cipriano Reyes avanzaron sobre la ciudad. Brotaban de los pantanos de Gerli y Avellaneda o descendían de las Lomas de Zamora. El sector céntrico de la ciudad era irreconocible. Buenos Aires era ocupada por centenares de miles de trabajadores. Las manifestaciones obreras confluían en la Plaza de Mayo Esa gigantesca concentración obrera inauguraba el 17 de Octubre, era la unión entre el pueblo trabajador y su líder, Perón, era el subsuelo de la Patria sublevado, era el cimiento básico de la Nación que asomaba y que inscribía un nuevo capitulo en la historia Argentina. Es de destacar la evolución extraordinariamente favorable que se produjo de ahí en adelante en la masa trabajadora, enmarcada en esa gesta emancipadora. A pesar de que muchos que vinieron después de Perón quisieron volver a oprimir y explotar a la clase trabajadora, pretendiendo anular las conquista alcanzadas, no pudieron domar el brioso espíritu que creo nuestro Líder con su doctrina y que hoy agradecemos y honramos su memoria, cumpliendo con su mandato. Héctor D. Fernández Octubre 2011



REVOLUCIÓN FUSILADORA

16 de Septiembre de 1955 GOLPE MILITAR ​Recordamos esta fecha como uno de los hechos más nefastos de la historia argentina. En esta jornada,...